‘Macho man’: laberinto de conciencias

Sala vis a vis en la exposición 'Macho man', de Álex Rigola.

Cuando atraviesas la Sala Negra de Teatros del Canal y percibes la aparente oscuridad, petaca en mano y acompañada de otras 5 personas más, imaginas lo que puedes encontrar detrás pero no el alcance de lo que te puede llegar a hacer sentir. La instalación de teatro documento de Álex Rigola, Macho man, te guía por un laberinto del terror que despierta conciencias a golpe de realidades. Un espacio de 200 metros cuadrados dividido en 12 estancias que nos enfrenta cara a cara con una de las peores lacras de nuestra sociedad: la violencia machista.

Una voz a través de los auriculares acompaña tus pasos en una sucesión de salas a cada cual más cruda. Se trata de una voz real, de una mujer actual que ha sufrido maltrato físico y psicológico por parte de su pareja. Y la escuchas hablar como quien atiende una historia documental pero consciente de que podrías ser tú misma, tu mejor amiga o tu compañera de trabajo. “Para mí lo peor es reconocer que lo perdoné muchísimas veces, que estuve tres años en esa situación. Me da muchísima vergüenza”, dice el audio mientras observas los objetos personales de la víctima y te preguntas por qué debe ser ella la avergonzada.

Pero la voz no da tregua y te dirige a los siguientes espacios, donde de forma activa vas descubriendo que la violencia machista es mucho más que recibir una paliza por parte de tu pareja. El entorno social, laboral y judicial está plagado de situaciones de violencia hacia la mujer que todos hemos sufrido o permitido en alguna ocasión y que perpetúan situaciones que evitamos ver aun siendo conscientes de que están a la orden del día.

Dibujos de niños que reflejan el infierno familiar por el que han pasado, fotos de mujeres reales fallecidas, sentencias judiciales disparatadas o casos tan tristemente conocidos como el de La Manada exponen ante nosotros la evidencia de falta de conciencia de una sociedad que no evita que cada día seamos una menos o que pregunta a la víctima por la ropa que llevaba el día de su violación como intento de justificación de lo injustificable.

El testimonio de Ana Orantes en 1997 en Canal Sur, una de las denuncias de malos tratos más mediáticas en la época, nos plantea la pregunta de si hemos avanzado algo como sociedad en estos 12 años. La última sala, en la que una pantalla muestra una escena del videojuego GTA actual que te premia con puntos según el grado de vejaciones que realices a una prostituta, nos arroja la respuesta como un jarro de agua fría: Seguimos haciendo oídos sordos aún hoy, en 2019, a una lacra que provoca que sigan muriendo mujeres cada día.

55 minutos después de entrar a Macho man, se sale con la sensación agridulce de haberse enfrentado con una realidad dolorosa y cruel sin paños calientes pero con la convicción de saber que la lucha contra la violencia machista debe mantenerse más viva que nunca y que solo el día en que ninguna mujer la sufra podremos salir de esa sala con la conciencia totalmente tranquila, sabiendo que al fin lo estamos haciendo bien.

Hasta el 17 de marzo 2019 en la Sala Negra de Teatros del Canal. Horarios: Martes y miércoles a las 19:00h., 19:30h. y 20:00h. Jueves, viernes y sábados a las 18:00h., 18:30h., 19:00h., 19:30h., 20:00h. y 20:30h.. Domingos: 17:00h., 17:30h., 18:00h. y 18:30h.. Precio: desde 10€.

úsameCreative Commons Nokton Magazine

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