Las ’30 monedas’ de Álex de la Iglesia, los Cainitas y la traición de Judas

Fotograma de '30 monedas'.
Fotograma de '30 monedas'.

Álex de la Iglesia nos sorprendió a todos cuando supimos que iba a dirigir una serie para HBO, el amplio universo del director español podía dar mucho juego en el formato de la ficción por capítulos y así ha sido. Se suma de esta manera a otros directores – como Isabel Coixet con Foodie Love – en lo que a la dirección de series se refiere.

Con solo cuatro episodios hasta la fecha, 30 monedas no ha dejado indiferente a nadie. Locura, ida de olla y genialidad, todo ello combinado con los habitantes del pueblo de Pedraza en Segovia y con un cura, Vergara (Eduard Fernández) que lo pone todo patas arriba tras su llegada.

Si en el primer episodio no sabemos hacia dónde va a ir la serie, en los sucesivos vemos una historia bien narrada, con su hilo conductor central. El primer capítulo peca de efectista, de mezcla de referencias y de una marcada manera de hacer cine que, en este caso, resulta demasiado en todos los aspectos, pero De la Iglesia conoce al espectador medio y sabe que una buena historia necesita de más trama que un niño-araña a lo Stranger things. De ahí que sepamos que el nombre encierra un gran significado y será el que nos guíe en los sucesivos episodios de la ficción de HBO.

Las 30 monedas de Judas

Según la narrativa bíblica que podemos encontrar en los Evangelios, por 30 monedas Judas traicionó a Jesús. Antes de La última cena, Judas se dirigió a los sumos sacerdotes y acordó entregar a Jesucristo a cambio de dichas monedas. “El tipo de monedas no ha podido ser identificado de forma precisa, aunque la imagen ha sido utilizada a menudo en obras de arte que representan la Pasión de Cristo”, podemos leer en Wikipedia.

Estas monedas son las que vemos en la ficción de De la Iglesia, la pieza de plata perteneciente al Padre Vergara causa verdaderos estragos en el pueblo segoviano y los cardenales que van apareciendo codician cada moneda como un tesoro. Estos sacerdotes pertenecientes a la Iglesia, según la ficción son cainitas, es decir, pertenecen a una secta que surgió en el siglo II en el este del Imperio Romano y cuya característica principal fue venerar a Eva, Caín y a Judas Iscariote. En su versión, el Dios del Antiguo Testamento era en realidad un demonio que había arrebatado el principio divino de los mortales, alejándolos del Dios verdadero. Caín sería uno de los seres primordiales, quien había sido víctima del demonio, mientras Judas guardaba toda la verdad agnóstica de Jesucristo.

El Evangelio de Judas, del que apenas se tiene conocimiento, fue rescatado en 2006 por la National Geographic Society tras haberse encontrado en 1970 en Egipto. El texto, del que se habla en la serie, hace una valoración positiva de la figura del apóstol que en los cuatro evangelios canónicos es considerado como el traidor. Según este evangelio, Judas hubiera sido el discípulo favorito de Jesús y si entregó a su maestro a las autoridades romanas fue en cumplimiento de un plan previsto.

La ficción se mueve a través de estas  informaciones en torno a la religión y a antiguas leyendas y cuentos que juegan a la perfección su papel para el entretenimiento y disfrute de los espectadores.

úsameCreative Commons Nokton Magazine

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