De Greta Gerwig a Louisa May Alcott y ‘Mujercitas’

La primera vez que ojeé un tomo de Mujercitas era muy pequeña, pero ya ávida lectora. Mis primas me lo habían dejado tras leerlo y tenía flores secas en medio de las páginas. A primera vista no me convenció nada y me pareció mucho más aburrido que lo que yo leía por aquella época: Manolito Gafotas, Harry Potter… y toda la colección de El barco de vapor.

Con la llegada al cine de películas como Orgullo y prejuicio de Jane Austen, se popularizaron para una generación entera las novelas de la autora. Ahora, tras la acogida de Greta Gerwig a la novela de Louisa May Alcott, Mujercitas cobra una nueva dimensión y puede ocurrir lo mismo que con las novelas de Austen. Con un elenco de lujo entre las que encontramos a Emma Watson, Meryl Streep, Laura Dern, Saoirse Ronan o Timothée Chalamet, Gerwig no ha querido perderse la oportunidad de una adaptación que no dejará a nadie indiferente, tanto para los adeptos de Greta, como para los asiduos a este tipo de filmes.

Mientras que las adaptaciones pasadas tienden a enfatizar los romances que completan a Mujercitas, la versión de Gerwig altera la estructura para enfocarse en el desarrollo de Jo como escritora. Gerwig destaca el acto de  la escritura, basándose en lo agotador que era para la propia Alcott, que también hacía running, un pasatiempo casi desconocido en ese momento. “Correr y escribir fueron físicos para Alcott. Quería tratar la escritura como si fuera una pelea o una escena de sexo ”, explicó Gerwig. Como cineasta, aporta detalles reveladores de la biografía de Alcott, como el hecho de que se enseñó a escribir con cualquier mano para que cuando su mano derecha comenzara a sufrir calambres pudiera moverse sin interrupción, hizo esto para poder producir copias con una velocidad asombrosa. Con la supervivencia de la familia Alcott pendiente por las deudas, la escritura de Louisa era un asunto de urgencia. En la película, Jo trabaja a la luz de las velas, las páginas llenan todo el suelo y Marmee le deja la comida en silencio, por fuera de la puerta.

little women

Se ha prestado considerable atención a la forma en que Gerwig altera la línea de tiempo de la historia, como en las escenas transversales desde el principio y el final del libro. Los críticos han descrito el trabajo de Gerwig, de diversas maneras, “como una bola de nieve que se agita vigorosamente” y “como una chef que corta sus ingredientes para una nueva comida”, pero se ha prestado menos atención a cómo la acción principal está tramada por diferentes episodios de la vida real de Louisa May Alcott como escritora. Esto permite replantear la decisión de Alcott de casar a Jo con el profesor Friedrich Bhaer, un intelectual del que se hace amiga y critica los escritos de Jo. Alcott originalmente quería que Jo fuera una solterona trabajadora como ella, pero aunque se resistió a la obvia coincidencia de Jo con el vecino rico y comprensivo Theodore “Laurie” Laurence, al final se rindió ante las demandas de su editor para la resolución esperada de un libro para niñas . La nueva versión mantiene el romance de Jo en la trama.

Aunque las libertades que Gerwig toma con la narración son arriesgadas, dado que este es un clásico profundamente familiar, la directora ha restaurado la cualidad más sorprendente de Mujercitas , su sentido de inmediatez y su vida cotidiana, haciendo así que el filme conserve la capacidad de sorprender.

úsameCreative Commons Nokton Magazine

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