De viaje por las aventuras de Wes Anderson

 

Una estética muy definida, un pantone de colores para cada película y unos personajes entrañables con historias por las que merece la pena embarcarse en un viaje en busca de tu yo interior junto a tus hermanos o a la caza de un peligroso tiburón – tigre que se ha comido a tu mejor amigo; todo sea por vivir aventuras.

Grand budapest hotel Wes Anderson

A Wes Anderson se le puede identificar fácilmente por su trabajo, en cada película ha creado un universo que no se parece en nada a cualquier cine comercial y que con sólo un vistazo a la fotografía de sus filmes es fácilmente reconocible. El director aterriza ahora con el estreno de Grand Hotel Budapest y con alguno de sus actores fetiche como Jason SchwartzmanBill Murray o Adrien Brody pero, aunque ahora el realizador sea bastante reconocido, es cierto que casi siempre se le ha identificado con un cine más independiente y, por lo tanto, menos comercial. Si repasamos su filmografía y a los protagonistas de sus películas podemos ver la evolución de su cine y entender, un poco más, a este singular y nada desdeñable realizador.

The Grand Budapest Hotel Wes Anderson

Rushmore: es una de las primeras películas del director y en la que menos se aprecia la importancia de una estética muy marcada, el protagonista, Jason Schwartzmanes un adolescente que estudia en una institución muy especial dirigida por Bill Murray. El actor que trabajaría con Anderson después para Hotel Chevalier y Darjeeling aquí da vida a un chico problemático. Este es uno de los filmes más flojos de Wes, al que le falta ritmo constantemente, sólo se salva gracias a las actuaciones de sus dos actores principales.

The Royal Tenembauns: Con esta singular familia de genios, Anderson logró posicionarse como director. La cinta trata sobre la aventura de lo que significa tener una familia grande y es aquí cuando el realizador nos presenta a unos personajes rotos pero con mucho fondo y personalidad. Cada miembro de esta familia tan especial desempeña un papel crucial sin el que no se podría construir una historia tan perfecta como esta.

The life aquatic (with Steve Zissou): Bill Murray es el protagonista de este filme en el que encarna a un marinero enamorado de su vida en el agua, de los peces y de su tripulación hasta que un tiburón – tigre se come a su mejor amigo, a partir de aquí el barco del capitán Zissou inicia una búsqueda por todo el océano de este singular animal. Con Cate Blanchett y Owen Wilson como protagonistas junto a Murray, Anderson consigue en esta cinta un tándem perfecto entre historia, personajes y guión.

Hotel Chevalier (C): Es el corto precursor de The Darjeeling limited, en él podemos ver a sus dos protagonistas embarcados en una historia de amor de la que ella (Natalie Portman) desea salir. Esta es una historia para demostrar que dentro de los hoteles también se viven desventuras y de la que podemos rememorar la frase que llegó a tener su propia serie de ilustraciones: “Te prometo que nunca seré tu amigo, no importa lo que pueda pasar, nunca lo seré”.

The Darjeeling limited: Todo empieza con una ruptura y la posibilidad de un viaje, y así es como tres hermanos con sus respectivos juegos de maletas regalados por papá (Bill Murray) se aventuran en un viaje a la India en busca de paz espiritual pero sobre todo en busca de una madre que se fue allí sin dar más señales de vida que una llamada al año. El componente familiar de todas las películas de Anderson cobra aquí un especial significado.

Fantastic Mr.Fox: Es la primera película de animación del director (aunque nada tiene que ver con la animación tradicional) en ella la vida idílica de madriguera de un zorro, su esposa y su hijo, cambia cuando él se va por las noches a robar gallinas, patos y pavas de las granjas vecinas y los granjeros deciden ir a cazarlo. El filme se basa en una novela del autor de literatura infantil Roal Dhal. Visualmente es una auténtica maravilla y nos traslada a un mundo precioso lleno de fantasía como es esa madriguera.

Moonrise kingdom: Suzy y Sam son dos preadolescentes que deciden vivir aventuras más allá de sus libros, en el caso de Suzy y de sus rutas de Scout, en el caso de Sam. Con una estética muy setentera, Anderson consiguió darle un toque muy especial con cada uno de los detalles de la película. La historia se centra en los dos protagonistas y en todo lo que ponen patas arriba en el universo adulto sin que entre ellos puedan llegar a entenderse.

Grand Hotel Budapest: Por lo que sabemos del filme podríamos decir muchas cosas pero, por ahora y sin haberla visto ya sabemos que Wes Anderson ha vuelto a crear un espacio muy concreto, el hotel (en otros casos: barco, casa, madriguera…) , una estética perfecta y marcada y unos singulares personajes que aportan ese toque naïf que va ligado al director.

 

Fotos: Scott Rudin Productions

úsameCreative Commons Nokton Magazine

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