‘Vamos Juan’, de la política también se sale

Serie 'Vamos Juan'.
Serie 'Vamos Juan'.

Con esa sensación de que de la política, como de la droga o el deporte, también se sale comienza la segunda temporada de Vamos Juan, que en realidad las plataformas han presentado como una serie independiente a Vota Juan ya que se encuentran separadas en el catálogo. Pero la trama continúa y la esencia es la misma, mostrar ese patetismo político desde un realismo cargado de ese humor que no pierde el puntito entrañable.

De la política también se sale, y se vuelve a entrar como demuestra Juan Carrasco (Javier Cámara) un exministro de Agricultura al que su propio partido bloquea cuando va a llegar a vicepresidente. Así le dejamos al final de la primera temporada en la que se esforzó desde lo más ruin por llegar a la presidencia ganando unas primarias. Ahora le encontramos en su Logroño natal, cerca de su Sancho Panza, su jefa de prensa Macarena (María Pujalte), y volviendo a sus comienzos de profesor de instituto.

Poco va a durar en ese escenario porque la política le pica, la ambición le puede y sus principios son tan moldeables como su torpeza. Así que su único posible siguiente paso es crear su propio partido político. Sin una ideología clara, de hecho la serie es igual de certera y agresiva con la política sin señalar en ningún caso la ideología de los partidos sobre los que gira, se lanza a perseguir de nuevo la presidencia de España. Manteniendo su esencia lo hará sin remordimientos y sin reflexión, avanzando según vienen dadas. Y es ahí donde radica la mayor crítica política que lanza Vamos Juan.

Los entresijos gubernamentales y los propios políticos que van a apareciendo en ellos se mueven entre la caricatura y las acciones más creíblemente sorprendentes que cualquier día podemos leer en las noticias. A la par que nos movemos por la creación de un nuevo partido estamos en una actualidad marcada por fotopollas, injertos capilares, víctimas de las que aprovecharse, compras de Aliexpress, teorías conspiranoicas , drogas, y una constante de ilusiones que no hacen más que chocar con la realidad.

En esta “segunda” temporada la factura creativa tampoco decae y pasan por la dirección Borja Cobeaga, Víctor Javier León y el propio Javier Cámara. En el reparto desaparece el papel de Nuria Mencía, pero es un acierto incluir a Jesús Vidal (Campeones) como jefe de campaña y dar más momentos a Esty Quesada (Soy una Pringada).  Además la serie se compone de 7 episodios de unos 25 minutos, ese formato tan apetecible y al que tan poco nos tienen acostumbrados las productoras nacionales.

Juan no escucha, Juan no sabe lo que quiere en su vida personal, Juan solo entiendo la política como estilo de vida y, aunque a veces dude sobre si lo que está haciendo es correcto siempre terminará convencido de que, simplemente, está haciendo política.

úsameCreative Commons Nokton Magazine

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