Monstruos de Covadonga es una novela negra y también un thriller que ha elegido un paraje nacional para desarrollarse: Covadonga. Carlos parece que algo vio en aquel enclave, durante unas vacaciones, para convertirlo en protagonista de una brutal historia. Y digo brutal porque el asesinato que abre la trama lo es y porque Carlos Caro es un escritor que ha sabido combinar de manera magistral todos los elementos de esta obra. Tanto es así que ya ha llegado a su segunda edición y que tiene claro que va a construir todo un universo entorno a su protagonista principal: la inspectora Raquel César.
Nokton Magazine: Monstruos de Covadonga juega constantemente con la sorpresa. ¿Se puede contar alguna de estas sorpresas que aparecen en el texto?
Carlos Caro: Sin hacer spoiler es complicado. Lo que el público debería saber antes de leer Monstruos de Covadonga es que todo va a dar un giro en la novela. Todas las tramas que aparecen en ella al final lo van a sorprender y lo van a llevar por un camino que desconocía. Con la trayectoria que llevamos con ella en estos pocos meses y el feedback de los lectores puedo afirmarlo orgulloso, lo que me había propuesto plasmar lo he conseguido.
NM: Los personajes están muy definidos y tienen mucha presencia. Háblame de alguno de ellos para que lo conozcan nuestros lectores.
CC: Te voy a hablar de la inspectora Raquel César, la protagonista. He conseguido lograr un personaje muy trabajado y la voy a utilizar para muchas de mis novelas, construyendo un universo literario alrededor de ella. Raquel César es una mujer que ha tenido que luchar contra la adversidad de tener un padre policía, como ella, y muy exigente. Se ha hecho a sí misma superando un montón de piedras que se ha encontrado en el camino y el coraje por demostrar ser la primera siempre la lleva a sacar su mejor versión pero dejando mucha gente importante por el camino.
NM: El contraste entre lugares sagrados y acontecimientos oscuros es uno de los grandes aciertos del libro. ¿Qué te atrae de esa dualidad?
CC: Buscaba esa contraposición. No solo entre los lugares, si no entre las personas que habitan en ellos. La lucha entre conciencia de no estar haciendo lo correcto y la ambición por el poder y dinero. Luego también existe mucha lucha psicológica, manipulaciones debido al estatus de cada personaje, y todo va en contraste con el lugar dónde se encuentran o el gremio al que pertenecen.
NM: Muchos lectores destacan la facilidad con la que se lee la novela. ¿Qué más te dicen sobre ella, Carlos? Y tú como autor… ¿qué es lo que más destacarías de Monstruos de Covadonga?
CC: Las críticas que recibo por parte de los lectores son muy buenas. Destacan que la lectura se hace muy liviana. Creo que los capítulos cortos y el lenguaje coloquial favorecen a ello. Al final eso es lo que destacaría, junto con el predominio de acción en ella.
NM: El final extendido y el último giro generan mucha conversación. ¿Te gusta dejar al lector con la sensación de «no lo vi venir»?
CC: Sí, era lo que pretendía y lo he conseguido. Al final es una trama muy compleja con varios frentes abiertos y por eso el final es algo más extendido. Pero estoy muy contento de poder ir deshaciendo cada nudo de la trama de la manera menos esperada y así sorprender.
NM: ¿Crees que esta novela define ya el tipo de historias que quieres contar o es solo un primer paso?
CC: Esta novela es solo el primer paso. De hecho, la siguiente sigue siendo un thriller pero no tan negro, tiene más tintes de thriller psicológico y algo más de sentimiento.
NM: ¿Por qué Monstruos y por qué Covadonga? ¿Qué entraña el título?
CC: Covadonga por la ubicación de la novela y monstruos por la maldad que esconden los personajes para llegar a conseguir sus objetivos, sin importarle nada ni nadie.
NM: ¿Qué tipo de lector crees que conecta más con Monstruos de Covadonga? Si tuvieras que hacer una caza de lectores ahora mismo aquí… ¿Qué ganchos les lanzarías?
CC: Lectores que le guste el misterio y la intriga. Las historias con mucha acción y giros inesperados. Monstruos de Covadonga es una novela real, que podría o puede ocurrir en cualquier municipio y que lleva al lector al límite por la crueldad de la realidad que relata.
