Songs for petarlo

Petarlo

 

Ya que, hace unas semanas, os preparamos una lista de canciones para entrar en una espiral de autodestrucción, hoy nos queremos redimir con una playlist para petarlo. Una de cal y otra de arena.  Canciones para celebrar que es viernes o que es lunes, que te han contratado o que te han despedido, que han roto contigo o que les has dejado tú. Qué más da, si, con música como esta, uno puede estar siempre a tope. Aquí, nuestros temas favoritos para darlo todo sin explicaciones.

Walking on sunshine, Katrina and The Waves

Como esta lista va a rebosar testosterona, mejor empezamos con una vocalista femenina, Katrina Leskanich. En concreto, nos quedamos con la escena de Alta Fidelidad, la película de Stephen Frears basada en el libro homónimo de Nick Hornby, en la que Jack Black baila furiosamente Walking on sunshine, que podría ser la traducción al inglés de la expresión “petándolo”. Jack Black es un tipo muy intenso, a veces demasiado, pero lo da todo siempre. Además, el contraste entre el disco de Belle and Sebastian que escuchaban sus compañeros y el sonido ensordecedor de su optimismo es elocuente.

Rock and roll part 2, Gary Glitter

Este tema -casi casi el himno del Baskonia-  ni siquiera necesita letra. Tres minutos de eh-eh-eh-eh-eh-EH cargados de matices que expresan un único sentimiento: lo estamos petando a mansalva.

Eye of the tiger, Survivor

No podía faltar. Eso sí, en un intento de no recurrir, una vez más, a Rocky (John G. Avildsen, 1976), os recomendamos este momento de la adaptación al cine de Persépolis (2007), el cómic autobiográfico de Marjane Satrapi, que describe lo difícil que resultaba -y sigue resultando- ser adolescente, aun más si es en Irán.

Born to be alive, Patrick Hernández

En Nokton Magazine nos flipan las obviedades. Born to be aliveNacido para estar vivoYou see we’re borrrn, boooorrrn, BOOOOORN. A nosotras también nos pasa, Patrick, qué curioso: hemos nacido y estamos vivas. Más allá de eso, contiene dos de los ingredientes fundamentales que, de aquí en adelante, hallaremos en muchas canciones que lo petan: vozarrón de maromos y coro servicial.

Staying alive, Bee Gees

Probablemente ésta sea una de las canciones más utilizadas como banda sonora en la historia del cine. La que suscribe juraría que incluso la ha visto en una escena protagonizada por Walter Matthau y Jack Lemon. Nos quedamos, aun así, con el tópico: con un John Travolta febril de Fiebre del sábado noche (John Badham, 1977) y parándose ante el escaparate de una zapatería para constatar que, efectivamente, sus zapatos molan más. Nótese, además, que, por mil veces que se use, el falsete no pierde vigencia . Y, a juzgar por los ajustadísimos pantalones que lucían los Bee Gees y por el acoso al que somete Tony Manero a toda persona con útero que se cruce por la calle, parece tener propiedades sorprendentemente viriles.

Super Superman, Miguel Bosé

Bosé ha hecho perder los papeles a nuestras madres. A nuestras hermanas. A nuestras tías más jóvenes. A nuestros primos más gays. Y a todo el público que acudió al estudio de grabación en el que interpretaba este playback de Super Superman (no es un Superman cualquiera, es el Súper Superman) para Televisión Española. Hay momentos en los que, de puro furor uterino, ni se escucha la música. Por algo dice Bosé que él es “trisexual”.

Alright, Supergrass

“So I’ll start a revolution from my bed”, dijo, en un brevísimo y desganado intento de petarlo el Oasis Noel Gallagher. La cosa se quedó ahí, porque la verdad es que, a excepción de los comienzos de Blur, se aprecian en el brit pop pocos intentos de escapar del nihilismo que tiñó a aquella generación de músicos, que cuando venían a actuar a Música Sí (TVE), se asomaban por la cristalera del estudio y exclamaban: “¡Ah, si en Inglaterra hiciera este sol yo tampoco me habría drogado tanto!”. Anyway, Supergrass y esa reencarnación de Keith Richards llamada Gaz Coombes (su vocalista) siempre supieron cómo ponernos de buen humor.

I’m still standing, Elton John

Definición audiovisual de petarlo: este videoclip. El showman Andreu Buenafuente siempre explica, a modo de anécdota, que su madre guarda las monturas de gafas que él va desechando en un cajón. Si fuese la madre de Elton John, no tendría un cajón: habría alquilado una nave en un polígono industrial de Toledo. El derroche optométrico del vídeo se ve potenciado por los efectos y esas transiciones francófilas con banderitas: el clip está grabado en Cannes, un lugar al que muchos tildan de decadente; probablemente, porque nunca volvió a petarlo tanto como durante este rodaje. Reúne, además, otros dos ingredientes fundamentales para cualquiera que se haya propuesto molar más que nadie: un efecto dominó ¡REALIZADO CON BAILARINES DE VERDAD! y un hombre (el propio Elton) que se mete a cantar debajo de un piano. ¿Para qué, si no, iba nadie a querer tener su propio piano?

Aire, Pedro Marín

Cuesta discernir si Pedro Marín lo petaba más en los ochenta o en los dos miles (actuación en la que estuvo a un pelo de causar un desperfecto en el escenario, menuda entrada triunfal). Las fans que gritan en los ochenta pensaban que entonces lo petaba más, y, probablemente, si esas hoy mujeres maduras se lo planteen ahora mismo en profundidad, sigan opinando lo mismo… pero, como no nos decidíamos entre el traje de domador y el de dominatriz, os traemos ambas imágenes y un lema: ¡No te resistas nunca!

Mi gran noche, Raphael

Cuáles serán las propiedades mágicas de esta canción si el propio Raphael la ha escogido como nombre para su última gira de conciertos. Recomendada, por lo evidente de su letra, para prepararse para una noche de éxito, de esas tras las  cuales despiertas sabiendo algo que no conoces.  O con alguien que no conoces.

If I only knew, Tom Jones

De un grande a otro grande. A ver quién es el guapo que se decide por una sola canción de Tom Jones. Un intérprete que empieza los discos rugiendo; que hizo inmortal a Carlton, de El Príncipe de Bel Air, solo porque bailaba sus canciones; que era camionero y hacía el amor en su camión (esto se lo escuché en una entrevista en los 40 Principales hace muchos años). Un tipo que es de Gales, pero parece de Puerto Real. If I only knew supuso su regreso a los primeros puestos de las listas de grandes éxitos, y cómo nos alegramos. Entonces y ahora.

Hooked on a feeling, Blue Suede

“Papá, papá, ponme la de ugashakaugaugauga”, repetía yo, incansablemente, a los seis años. A todas luces, semejante coro de maromos lo parte. No conocía, entonces, la versión de David Hasselhoff que, pese a resultar más pobre musicalmente, gana mucho en videoclip. Sostener sobre tu índice un cubo en el que se reproducen, en bucle, imágenes de tu persona, es una experiencia que cualquiera debería probar. Volar sobre un croma también es una experiencia que cualquiera debería probar. Lo de hacerlo disfrazado de Yeti y en tableta de snowboard mejor se lo dejamos a los héroes como David.

Tubthumping, Chumbawamba

A pesar de que en España se quedaron prácticamente en one hit wonder, los británicos continuaron editando discos en su país (el último en 2012). Ninguno, eso sí, alcanzó el éxito de esta canción tan hooligan que nadie sabía pronunciar pero todos gritábamos.

Life is live, Opus

Muy propicia también para ser cantada en un pub, pero digna de tomársela como un momento de reflexión. La vida es vivir, viene a decir su título, una de esas frases -“son cosas que pasan”, “siempre fue un poco rarito”, “no te rayes”- que pueden mostrarnos, en los momentos más difíciles, que la luz está al final del túnel.

The Best, Tina Turner

Tina puede con todo. Con Ike. Con el river deep. Con el mountain high. Con los 70. Con todos esos tintes y permanentes. Con aquella desgarradora imitación de los Martes y Trece. ¿Por qué? Porque es la mejor.

Never gonna give you up, Rick Astley

¿Tus defensas están bajas? ¿Te sientes falto de vitaminas? Engola la voz. ¿A que ya te sientes un poco mejor? Rick Astley empezó a cantar así un día de bajona y, desde entonces, fue un no parar. Y cómo mola decirle, con ese timbre de voz, a tu amado que nunca le harás pupa.

What is love, Haddaway

Otro elemento idóneo para petarlo: la pregunta profunda con vozarrón negro de fondo. Cuestionarse qué es el amor, qué está bien y qué está mal con un uohuohuohuooh de fondo tiene que llevar a algún lado. Aunque estés encerrado en una casa llena de tías que bailan bastante raro y tienen pinta de alimentarse de sangre.

Master of the universe, Sergio Makaroff

Este argentino, autor de letras hilarantes y al que le ha producido discos Ariel Rot, está empezando a ser conocido como el padre de la it girl Miranda Makaroff. Para impedir que eso suceda, despedimos esta lista con un verso: ha llegado el amo del Universo.

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Foto cc: epsos.de

úsameCreative Commons Nokton Magazine

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