Cuerdas o los difíciles vínculos familiares

 

El viaje remueve, cambia, y si no que se lo digan a Ulises. Las historias que tienen como contexto un viaje siempre resultan intensas y muy interesantes, sobre todo si los protagonistas se ven embarcados en una inusual odisea en contra de su voluntad con el objetivo de alcanzar un fin determinado. Un viaje, al principio entendido por los personajes como algo que trastoca la quietud de sus rutinarias existencias, se convierte en una aventura de aprendizaje en la que se acaban conociendo así mismos un poco más y entendiendo cosas de los otros. Esto es lo que acontece en la obra que presenta la compañía Los LunesCuerdas, escrita por la dramaturga mexicana Bárbara Colio y dirigida por la gallega Fefa Noia. En ella Peter, Paul y Prince, tres hermanos que hace mucho tiempo que no se ven, son citados para acudir como espectadores al último show de su padre, un célebre funambulista al que en su rol de progenitor sólo se le puede atribuir un único y rotundo adjetivo, ausente.

David Luque y Quique Fernández en un momento de la representación.

David Luque y Quique Fernández en un momento de la representación.

La pérdida de un vuelo, atrasos, esperas  interminables, turbulencias…En clave de comedia se nos van presentando las vicisitudes con las que tienen que lidiar los protagonistas para llegar a su destino. Poco a poco afloran los recuerdos, los favoritismos, los resentimientos, las dudas, y vamos entendiendo la forma de actuar de cada uno de los tres personajes que, además del problema común, cargan en sus maletas con sus dificultades y quebraderos de cabeza personales.

La obra engancha y consigue que los espectadores pasen un buen rato  gracias a unos diálogos bien hilados sumados a unas buenas interpretaciones.  Quique Fernández (Paul;  interpretado, dependiendo de la función, por Alejandro Sáa), David Luque (Peter) y Óscar De La Fuente (Prince), hacen creíble la relación entre estos seres que, heridos por la huida de su padre, por su falta de cariño, buscan respuestas que puede que ahora encuentren.

La obra aborda temas como la familia, la incomunicación y el abandono.

La obra aborda temas como la familia, la incomunicación y el abandono.

Además del buen hacer de los actores, sorprende la escenografía por su minimalismo (cuatro asientos de avión y tres pivotes que simulan las colas de los aeropuertos). Con ésta, sumada a distintos efectos sonoros y a la gesticulación de los intérpretes, se consigue transportar al público al interior de un avión en pleno vuelo o  a un apresurado viaje en taxi.

La incomunicación y el abandono son los temas centrales de esta obra. Los tres hermanos, pese a sus parentesco, son casi unos desconocidos que  intentan avanzar agarrados por unos vínculos de unión inestables, colgados de una cuerda floja a punto de caer.  Los que vayan a ver la obra se encontrarán con una gran metáfora sobre la familia y sobre la vida. ¡No se la pierdan!

Acompaña a los personajes de Cuerdas en su periplo personal en El Sol de York  (calle Arapiles, 16. Madrid) los jueves viernes y sábados, a las 20.30; y los domingos, a las 19.00. Hasta el 3 de noviembre. Precio: 9 euros. Gallinero: 5 euros.  Precio especial para desempleados: 3 euros.

úsameCreative Commons Nokton Magazine

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