Un sendero para reclamar a Elena Fortún

Al igual que con Gloria Fuertes, la figura de Elena Fortún (Encarnación Aragoneses) fue denostada por escribir literatura para niños con su serie de Celia. María Folguera la ha recuperado para llevarla al CDN (Teatro Valle-Inclán) y contarnos su historia. Fortún narró a través de sus personajes la España del momento, donde la represión y la miseria lo marcaban todo.

Encarnación Aragoneses sobrevivió a la guerra civil, tras ella se fue al exilio en Argentina y continuó su obra allá donde estuviese. También tuvo que sobrevivir a sí misma y lo narraría en Oculto sendero. Una obra recuperada, publicada por primera vez en 2016 (en edición de Nuria Capdevila-Argüelles y María Jesús Fraga), donde la autora hace un recorrido a través de la protagonista, Mª Luisa Arroyo, en la que mezcla realidad y ficción para narrar sus propias vivencias. Fortún relataba así la búsqueda de la compresión por sentirse diferente desde niña. La importancia de la novela subyace desde el primer minuto que entramos en ella, ya que deja entre ver sus propias dilemas sobre la homosexualidad y la problemática de la mujer como creadora en las primeras décadas del S. XX.

En palabras de la propia Folguera: “En torno a Elena, saltos temporales, metaficción, personas y personajes. Un pequeño teatro como metáfora del esfuerzo cotidiano por sostener una identidad adulta -inevitablemente falsa y fallida, desde la perspectiva fortuniana-. Un juego de entradas y salidas, de mecanismos de ocultación, armario y biombo que deja escapar el secreto por sus rendijas. Elena rompe y recompone el armario, y al final solo queda la posibilidad de contarlo. Y, si todavía es pronto para contarlo, dejar un reguero de señales que permitan llegar al cuento escondido.

Escribo a partir de la obra de Elena Fortún y de su correspondencia, pero también sobre la investigación de Marisol Dorao, Nuria Capdevila-Argüelles y Maria Jesús Fraga. Ellas han conseguido preservar su legado, defender la riqueza y complejidad de una precursora imprescindible. A ellas dedicamos esta puesta en escena”, relata para el Centro Dramático Nacional.

Fortún fue una figura clave en una España gris y llena de catolicismo devoto. En 1928 empezó a publicar sus relatos sobre la niña Celia Gálvez de Montalbán que cuajaron en el público infantil de tal manera que la Editorial Aguilar quiso publicar sus textos. Celia triunfó tanto que la vimos crecer y convertirse en institutriz en América, aunque sus vivencias no se pudieron leer seguidas hasta que en 1987 se publicó Celia en la revolución, novela que había sido aniquilada por el régimen franquista.

Elena Fortún [Sendero Fortún] estará hasta el 8 de marzo en el CDN (Teatro Valle Inclán) en la Sala El Mirlo Blanco, de martes a domingo a las 18h.

úsameCreative Commons Nokton Magazine

Comments

comments