‘Solo que Marla no volverá’: Intensa y visceral (a propósito de la novela de Béla Braun)

Portada de'Solo que Marla no volverá',de Béla Braun.
Portada de'Solo que Marla no volverá',de Béla Braun.

Pocos ambientes hay más sórdidos, “negros” y literarios que el mundo del billar. Si eso le sumamos una desaparición de una menor en un marco tan degradado como el México actual, es obvio que el resultado tendría que ser, por lo menos, desasosegante. Y lo es, y mucho.

Pero vayamos al principio de Solo que Marla no volverá (Drácena libros): Un pobre hombre desgraciado, y sin futuro, en la mejor tradición del género negro, que vive en el Distrito Federal y se dedica la venta de artículos para el billar, descubre que han secuestrado a su amante, una joven adolescente. A partir de ahí el protagonista, y nosotros con él, inicia una búsqueda desesperada de la joven por las ciénagas más siniestras y degradadas de la terrible realidad del país azteca, de la trata de blancas al narcotráfico pasando por la corrupción institucional, enseñándonos la degradación moral de un país.

La novela, como no podía ser de otra manera, es dura, es seca, es amarga. Béla Braun no deja resquicio.

El protagonista es un ser solitario, casi sin esperanza en un mundo yermo donde la carambola es el eje de su vida, como una especie de vellocino de oro, y en la que Marla es la referencia que le hace ser distinto, único. Con la desaparición de la joven todo cambia, iniciando un viaje iniciático y final, en un México que como un agujero negro todo lo devora.

Solo que Marla no volverá es una magnífico no retrato de una vida y de un México oculto y por momentos absurdo. En un estilo realmente personal usando la primera persona, Béla nos propone un juego literario, por momentos lúcido y otros confuso, tan perverso como el mundo al que nos enfrenta, con una violencia intrínseca y aceptada donde muestra la maldad en su estado más puro. Narración con una enorme carga sexual y una no disimulada crítica social, pese a su innegable dureza, no deja de lado con ese humor irreverente y amargo tan clásico de los grandes de la novela negra. Otro rasgo a destacar es que pese a ser una novela puramente mexicana con giros y expresiones muy autóctonas, al lector español no se hará difícil de leer gracias a los pie de página explicativos.

Narración con una enorme carga sexual y una no disimulada crítica social que no deja de lado con ese humor irreverente y amargo clásico de la novela negra.

Si les gusta el género negro, Solo que Marla no volverá es una magnífica propuesta diferente, intensa, y realmente atractiva. Es la segunda novela de su joven autor, uno de los narradores más prometedoras del espectro literario centroamericano.

Texto: Enrique Redondo

úsameCreative Commons Nokton Magazine

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