¿Tienen los videojuegos ideología?

Toda obra cultural no es ideológicamente neutra,  no podemos mostrar un mundo real en igualdad de condiciones porque, como es normal, no estamos en la vida real sino que estamos dentro de una obra que ha sido creada para un fin, la difusión de un saber, de la cultura. Los videojuegos participan de un contexto social, económico y político concreto. Sus manifestaciones dependen necesariamente de los condicionantes impuestos por estas variables y, a su vez, tienen un impacto (creciente) en los contextos de producción y recepción que los rodean. Y sin embargo su reconocimiento institucional, su verdadero respeto como industria cultural autónoma, acaba de nacer.

Desde los juegos educativos hasta los más sangrientos llevan implícito una carga moral y una censura. Muchas veces autoimpuesta por la propia sociedad. Miguel Sicav en su ensayo sobre la Refutación de Kurt Cobain, trató de plantear la posibilidad de llevar a cabo en los Sims una reconstrucción del personaje de Kurt Cobain y su mujer, Courtney Love. Jugar dentro del marco de los Sims a ser Cobain, es decir, el Sim se pasaba los días tocando la guitarra, tomando alcochol y mirando la televisión tumbado en la cama. Sus relaciones sociales eran  muy escasas y su matrimonio un fraude, gastaba dinero pero en cosas inútiles que luego iba dejando abandonadas por la casa. Al poco tiempo de tratar de construir al Sim de Cobain, Sicav descubrió que el Sim estaba rechazando tocar la guitarra o ver la televisión, quería hacer nuevas amistades y ser cariñoso con su esposa; quería esa clase de vida que el verdadero Cobain había parodiado en sus canciones . A partir de aquí, el experimento de Sicav fue tomando vida propia y el Sim Cobain iba poco a poco rehaciendo su vida.

sims musica

Este experimento viene a demostrar que no podemos jugar a los Sims de cualquier manera, tienen una ideología prescrita por norma en su diseño lúdico. Está enmarcado en el postcapitalismo, es decir, en los Sims para enamorarte tienes que tener un montón de cosas: trabajo, sueldo, montar fiestas… para pedir la mano, por ejemplo, tienes que ser dueño de tus propios inmuebles. Kurt Cobain como Sim rechazó el control del jugador (Sicav) y se fue hacia las dinámicas que dictaba el juego. Por tanto, incluso los Sims, que puede parecer un videojuego de lo más inofensivo, tiene implícita una ideología porque ha sido diseñado desde el capitalismo occidental y desde esa perspectiva se crean obras culturales que, por tanto, llevan implícitas una serie de características contra las que es muy difícil luchar.

La ética como modelo de juego

Algunos videojuegos se han creado, más allá de una ideología, con un transfondo ético y moral. Podemos optar por decisiones o, en función de ciertas decisiones pasan unas cosas u otras. El ejemplo que ha introducido esta dinámica de una manera más salvaje es The Walking Dead, dentro del juego las opciones que nos dan son profundamente significativas: ¿salvamos a este personaje aunque se haya convertido en zombie o salvamos a este otro que está a punto de convertirse? Es un terreno en el que el juego más allá de reconocer su capacidad ideológica la integra en la manera de jugar.

La queramos eludir o no, la ideología siempre está en el videojuego y a veces se puede hacer un uso de ella muy interesante. Suelen ser juegos a nivel de calidad y de construcción lúdica muy bien hechos y plantean unos debates que superan al manido pensamiento de que los videojuegos son algo intrascendente.

Fotos: EaGames

úsameCreative Commons Nokton Magazine

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