Retratos de cine: Jesús Monllaó Plana, director. Especial Cinespaña

Jesús Mollaó Plana debuta con Hijo de Caín, película inquietante, dotada de intriga psicológica y una minuciosa construcción narrativa con trama de ajedrez. “Me gustaría pensar que en esta película no hay buenos ni malos del todo, coexisten una serie de personas que combaten su propia miseria y a la vez nos ofrecen parte de su grandeza” (JMP). Rodada principalmente en Tarragona, cuenta en su reparto con el ganador de un Goya José Coronado, David Solans, Maria Molins, Jack Taylor y Julio Manrique. La película que acaba de ganar el Premio del público en el Festival de Tudela está disponible en DVD- Blu-Ray alquiler y en todas las Plataformas VOD a partir de hoy, 19 de Noviembre.

Jesús Monllaó Plana en Cinespaña

Jesús Monllaó Plana en Cinespaña.

Nokton Magazine: ¿Consideras que tu película es una película de genero? ¿Cómo podrías definirla?

Jesús Monllaó Plana.: Cuando te piden definir una película es muy difícil. Para ti es solo una historia que has contado. Las etiquetas se crean para que el público entienda que tipo de película va a ver, pero si me pides que defina mi película es imposible que yo lo haga por que estoy muy cerca de ella. Sólo la puede definir el público que la ve. Por lo tanto, yo creo que el público lo tiene muy claro: para el cine sólo hay buenas o malas películas. Me gustaría pensar que la mía es una de las buenas.

N.M.: ¿Cuál ha sido el punto de partida, lo que al principio te ha llamado la atención para elegir contar esta película?

J.M.P.: Cómo he dicho antes el cine está compuesto de buenas y malas películas, y esta claro que esto es algo muy subjetivo. En mi subjetividad, leí una novela de Ignacio García-Valiño, psicólogo, que había escrito una película llamada Querido Caín. Después de leer esa novela decidí que valía la pena invertir los 5 años siguientes de mi vida en intentar levantar económicamente la historia y hacer llegar al público las mismas sensaciones de placer que había tenido leyendo la novela. En colaboración obviamente con la productora, que es una productora de cine independiente, española, catalana Life & Pictures. Ahí dejamos piel y huesos para estrenarla en España.

José Coronado y Maria Molins

José Coronado y Maria Molins.

N.M.: ¿Cuál ha sido la participación del escritor en el guión?

J.M.P.: Cuando la novela llega a mí, yo no conozco al escritor. Cuando con Sebastián Mery, que es el productor decidimos llevar adelante el proyecto, nos reunimos los tres en Barcelona. Allí decidimos que es mejor para la película que el escritor no tenga un rol en la escritura del guión porque escribir una novela es algo y escribir un guión es algo totalmente diferente. Cuentan historias con lenguajes totalmente diferente que es necesario dominar técnicamente. Obviamente el escritor no queda muy feliz con esta decisión. El está muy orgullosos de su novela y hubiera sido imposible cambiar una coma. De hecho la novela es un drama y la película es un thriller. El milagro que ocurre aquí es que 5 años después cuando el casualmente, la primera vez que se proyecta esta película en el Festival de Cine de Málaga, viene a la premiere sin tener contacto alguno durante esos 5 años.  A mí avisan que el escritor está presente en la proyección cinco minutos antes y empiezo a temblar. Lo bonito de esta historia es que al final de esta proyección el se acerca, me felicita, me da un abrazo y públicamente, reconoce ante los medios que la adaptación le encanta. La Asociación de Escritores Andaluces le dio a la película el premio a mejor Ópera Prima.

hijo_de_cain_peliculaN.M.: Existe una intención de crear un cuadro estético, bello, y a pesar de ello con un componente desestabilizante. ¿Cómo has trabajado la puesta en escena, el guión para llegar a este resultado?

J.M.P.:  No me acuerdo (risas). Te diría que acabas de describir la vida dónde todos nos ponemos unas máscaras. Con nuestra actitud social, afectiva, intentamos mostrar los mejor de nosotros y esconder lo peor. Lo que hago, observando esa realidad, es llevarla a un extremo. Obviamente juego con parámetros de fabricación de cine que me ayudan a expresar narrativamente esto. El resto es un poco de riesgo que alguna gente ha comprado y otra gente no.

N.M.: ¿La estética es sobria, despojada casi “clínica” ha sido una elección?

J.M.P.: Como diría Godard “El resultado de esa estética desnuda es la falta de presupuesto”. Bueno, hay una parte de esto. Cada película, cada director, cada productor tiene que ajustar el sueño de realizar esa película con una realidad económica que rodea el proyecto. Esto depende del dinero que tienes y de si quieres hacer cine profesional con trabajadores cobrando el sueldo digno por su trabajo. Mi reto en esta película precisamente fue buscar localizaciones originales que dieran a esta película esa parte de metalenguaje que ayuda a la interpretación y a la historia. La mejor manera de hacerlo fue rodar en mi propia ciudad.

N.M.: El universo del ajedrez está muy presente. Ha sido muy a menudo el decorado de thrillers porque permite fabricar una historia con personajes similares a los peones del juego.

J.M.P.: Tienes razón. De hecho me gusta definir mi película como un gran tablero de ajedrez en el cual vemos a los personajes siendo movidos por una mente que, con un poco de suerte, hasta el final no sabemos quién es. Mi película se podría resumir como una gran partida de ajedrez.  De hecho no es nada original, como tú lo has dicho, el ajedrez ha sido usado hasta la saciedad para esto pero yo he intentado mostrar el mundo del ajedrez, no cómo un mundo de locos, si no cómo un deporte que tiene una arquitectura interna que intentando mostrar de forma visualmente agradable. Incluso el club de ajedrez tiene un punto de Harry Potter. He intentado mostrar la nobleza de este deporte, esa dificultad que es imposible poner en imágenes por que el ajedrez es muy estático pero visualmente es noble y competitivo.

David Solans

David Solans.

N.M.: ¿Cuál ha sido la clave que les has dado a los actores a nivel del juego? Todos tienen una partitura que encaja muy bien.

J.M.P.: ¿Tengo una hora para contestar? (risas), un thriller es un artefacto, por lo tanto en una  primera cosa es muy fácil que el actor sepa lo que quiero de él. Todo es muy preciso, todo está conectado. Si el guión conecta bien con los actores, que fue el caso, ellos ya saben hasta dónde pueden llegar. Para esto no necesitas un buen director, necesitas un buen guionista. Mi parte: una vez que esto está sobre la mesa, aquí empezamos un viaje interno y tan maravilloso cómo el ajedrez.  Lo que hice básicamente con los actores fue pedirles un código de contención. Muchas veces, el cine español tiene unas actuaciones histriónicas. Es un cine vitalista, muy abierto, yo me he querido acercar más a una a interpretación europea. Es lo que necesitaba el proyecto. Si mi próxima película es una comedia, te aseguro que Almodóvar va a ser un “amateur” (risas). ¡Es un broma! Por favor que quede claro. Tengo mucho respeto al Señor Almodóvar (…) Básicamente hay una batuta, un código, que aprender: contención y ensayo. A pesar de  ser una película independiente, ensayamos y eso que muchas veces en el cine no hay tiempo de ensayar. Me gusta muchísimo trabajar con actores, comunicarme con ellos a diferentes niveles, enamorarme de todos ellos y hacer que se enamoren de mí. Esto es esencial de cara a que en rodaje estén completamente abiertos; no sólo propongan pero que también se dejen proponer y confíen.

Jack Taylor

Jack Taylor.

N.M.: ¿Cómo se hizo la elección de los actores? Habías pensado en un principio en Jack Taylor cómo maestro de ajedrez?

J.M.P.: Esta historia se crea sin actores en mente. Fue  viniendo con el tiempo, con películas que iba viendo, un proceso de maduración combinado con un proceso de negociación. Es el juego de cine ¿No? Si puedes pagarlo, lo tienes. Mi posición es muy difícil por que se encuentra entre los sueños y realidades, que a veces son muy duras. Jack Taylor fue generoso en muchos sentidos. De hecho su personaje fue uno de los cambios más grades que hay en relación a la novela. Precisamente por que el personaje  que encarna Jack es el que se encarga de convertir el ajedrez en templo de conocimiento. En la novela el ajedrez es tratado cómo un deporte, una actividadamateur y yo quise elevar, visualmente y casi mentalmente el deporte a obra de arte. Jack, con su papel, consigue que sea así, lo hace creíble.

Director: Jesús Monllaó Plana
Guionista: Sergio Barrejón, David Victori
Interpretes: José Coronado, David Solans, Maria Molins, Jack Taylor ,Julio Manrique
Música: Ivan S. Mas
Fotografia: Jordi Bransuela
Montaje: Barnat Aragonés

Foto Banafcheh Pérez/Fotogramas de la película

úsameCreative Commons Nokton Magazine

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