¡Luces, cámaras, producción!

Las horas dedicadas al disfrute del audiovisual crecen constantemente en un mundo que se vive online. Del más consciente como el de películas, series, o cortometrajes a los espontáneos como los videoclips, o los más breves como los publicitarios; el vídeo está presente en el día a día a través de las múltiples pantallas que nos rodean.

Atendiendo al medio online, el consumo de vídeo por este canal creció un 43% el pasado año 2014 según un estudio de Adobe. Si tomamos el ejemplo del cine español, en 2014 consiguió la mejor taquilla de su historia incrementando en un 75% la del anterior año con un total de 123 millones de euros recaudados. También las redes sociales comienzan a adaptarse a él (cuando no son su exclusividad) con reproducciones automáticas o vídeos efímeros ampliando los canales y los gustos. Drama, comedia, ficción, reportajes, musicales, vídeos empresariales… cualquier género tiene cabida en el formato. Un formato ligado en gran medida a la difusión de cultura y espectáculos.

La fuerza de la imagen y lo emotivo del sonido hacen al espectador adentrarse en un viaje que le aleja de lo tangible y que, en ocasiones, puede absorber  el protagonismo de quien realiza el proceso de producción, un proceso que requiere de profesionales especializados. Las posibilidades para formarse en este universo continúan creciendo, entre ellas la de adentrarse en él a través de un Curso de producción que incluya programas actuales, entre ellos el de Técnico Superior en Producción de Audiovisuales y Espectáculos que imparte la escuela CES. En él se profundiza en las fases del proceso analizando la producción, distribución, promoción y exhibición de las obras llegando a producir y desarrollar formatos televisivos como informativos o magazine. Aunándolo con el área de espectáculos a través de la gestión y puesta en escena de conciertos, obras de teatro o pasarelas de moda. Ambos canales, audiovisual y espectáculos, permiten ahondar en las últimas tecnologías aplicadas a la preproducción, producción y postproducción, y ampliar conocimientos entorno a los recursos humanos, técnicos y económicos.

El consumo y la producción de vídeo van así de la mano para adaptarse y permitir el desarrollo del formato en un escenario donde es el protagonista.

Contenido patrocinado por CES

Foto: Jimmy (cc)

úsameCreative Commons Nokton Magazine

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