La moda del pijama, una historia de playas y pantalones

Durante los últimos meses han pasado de las pasarelas a los editoriales de moda para acabar en las calles y oficinas. Durante tu vida han sido una constante asociada al tiempo hogareño y el descanso. Y durante su propia historia han pasado por vestir a la élite inglesa, por ser prendas de playas y por haber tomado la forma de todo animal imaginable (unicornio incluido). Sí, hablamos de la moda del pijama.

Tras ser outfit imprescindible de fiestas nocturnas y caseras los pijamas viven una nueva era. La alta costura los ha posicionado como prenda indispensable y la calle ha respondido a su plegaria. Pero no es la primera vez que el pijama se convierte en pieza imprescindible en los armarios, ya en 1918 comenzaron a usarse los pijamas de playa y un siglo después viven su renacimiento.

Diseño del pijama de playa de la diseñadora Vera Borea en 1933.

Diseño del pijama de playa de la diseñadora Vera Borea en 1933.

La moda del pijama que viene de India

Corría el siglo XVIII y la Compañía Británica de las Indias Orientales había llegado a la zona india de Bengala. Allí los oriundos vestían un traje de apariencia muy cómoda que llegó a registrarse como el “uniforme” de los indios, tanto de la nobleza como de los campesinos.

Los británicos se quedaron con la idea de esta singular prenda y la introdujeron en su país, donde desde 1870 se convirtió en un vestuario habitual masculino que incluso llevaban bajo otros ropajes. En aquel momento las mujeres no llevaban pantalones, y no sería diferente hasta que en la década de los ’20 Coco Chanel acabará por visibilizar la necesidad del pantalón en el armario femenino.

Y a la playa también en pijama

Pijamas de playa en la revista 'The Tatler'.

Pijamas de playa en la revista ‘The Tatler’.

En esos años ’20 donde el estilo, la diversión y la extravagancia se repartían el pastel, Chanel pasó algunos veranos en la playa de Lido, en Venecia. Y fue allí donde el pijama salió por primera vez a las calles occidentales. Reforzando su apuesta por la comodidad y combinándolo con la elegancia de la época el pijama (denominado directamente como pijama de playa) se transformó en pieza clave de los turistas; que en la costa de Lido se sentían atraídos por su eslogan de 1927 que la describía como “la playa del sol y el pijama”. Y así fue popularizándose por la Costa Azul.

En algún momento el pijama volvió al armario donde ha estado casi un siglo esperando una segunda oportunidad, que ha llegado para ser vestido de sol a sol.

 

úsameCreative Commons Nokton Magazine

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