Fin de la tercera temporada de Juego de Tronos con ‘Mysha’

 

Me comprometí a escribir este artículo, tras ver Las lluvias de Castamare, sólo si sobrevivía. Empecé a creer que si cualquiera puede morir en Juego de Tronos a mí también me puede pasar, sin espadas, quizás de un ataque al corazón. Quizás George R.R. Martin quiere acabar con los habitantes de la Tierra a base de sustos matando a los de Poniente o quizás, simplemente, los giros radicales son los que hacen únicos una historia, una trama, cualquier guion. Atención: todo tipo de spoilers.

No es lugar para hablar de mí pero tras ver las reacciones de decenas de seguidores de la serie, que han inundado internet tras el noveno capítulo, no puedo evitar hablar de la propia. Mi subconsciente me había convertido en sorda selectiva y había obviado ciertos comentarios que a algunos lectores de la saga se les escapaban a mi alrededor. Ahora,  lucharía con todo un Ejército de Inmaculados por haber visto mi cara en esa boda (aunque puede que en otras haya puesto la misma).

Y lo que podríamos denominar ‘metareacciones’, la del autor a la de sus seguidores.

Tras este momento de ego vamos con la tercera temporada. Los calificativos habituales se quedan cortos, no ha habido un momento de vacío de relleno, de desnudos cogidos por los pelos. Los momentos que deberían ser felices como las bodas se han vestido de delirio, y no sólo la Roja, la otra, la de Tyrion y Sansa también fue pura maestría visual; y los de máxima tristeza lo han sido en forma de despedidas, en esta serie, muertes. Y uno de los amores que parecían más sinceros, el de Jon por Ygritte, también se ha desdibujado por el sentimiento de permanencia del bastardo, “no sabes nada Jon Nieve”. Jon ha cruzado el muro hacia Poniente, y ha sido recogido por sus compañeros, y Bran lo hará a la inversa tras descubrir que es el único capaz de entrar en la mente de las personas. Pero aunque parezca que todo sigue girando en torno a los Stark hay vida más allá de la familia del Rey del Norte. Danenerys ha conseguido un majestuoso ejército atendiendo a sus principios, matar con dragones a los malos seguro que es uno de ellos, y ahora la acompaña un personaje que promete, Daario Naharis. La escena que cierra el último capítulo, como en todas las temporadas, ha sido redonda. La “mysha” de los dragones ha sido alzada por sus nuevo séquito bajo el vuelo de sus fieles hijos.

Pero también ha habido tiempo para las torturas, Theon ha puesto el punto de grima y sadismo a la temporada aunque al final al menos un miembro de su familia ha salido en su busca. Pero no ha sido el único protagonista de una amputación, Jaime Lannister lo dice todo con esa mirada en su reencuentro con Cersei.

Por otro lado Stannis, que va camino de hacer pleno es su quiniela propia cuando “conjuró” la muerte de sus tres enemigos; Robb Stark, Balon Greyjoy, y la que realmente todos esperábamos, la de Joffrey Baratheon; parece ser el único consciente de que la auténtica guerra está al otro lado del Muro. Un Muro del que Sam ha regresado con un emotivo encuentro, especialmente en su confianza en Hodor. La temporada ha sido rápida, cargada de contenido, y constante en la intriga aunque Mysha no ha complacido tanto a los seguidores, la expectación era muy muy alta tras Las lluvias de Castamare.

Por algo se ha posicionado como la segunda serie más vista de HBO rozando de cerca Los Soprano, cuyo guion ha sido elegido la pasada semana como el mejor de la historia por el Sindicato de Guionistas de Hollywood. No hace falta haber leído los libros para augurar que la audiencia de Juego de Tronos seguirá creciendo, especialmente en los capítulos número nueve (muerte de Eddard Stark, batalla de Aguasnegras, muerte de Robb Stark). Buscando si el nueve tiene un significado especial para el autor o es sólo estrategia del guion el primer resultado que aparece lo dice todo, se trata de una página de Facebook Oración para que George R.R. Martin no muera antes de terminar CDHYF. Respecto al número nueve, nada.

Hasta aquí la primera ración de Tormenta de Espadas, la siguiente en forma de cuarta temporada se comenzará a rodar en julio y si mantienen sus tradiciones llegará a las pantallas en primavera, en marzo o abril de 2014. Unos meses para dejar de temer a la muerte en una espada y evitar el valium para dormir tras la tormenta, pero con la misma pasión por ver qué sucede en ese otro mundo que despierta la curiosidad de tantos espectadores. Ya lo dijo Tyrion Lannister “¿Por qué será que, en cuanto un hombre construye un muro, inmediatamente su vecino quiere saber qué hay al otro lado?”.

Foto: HBO

 

úsameCreative Commons Nokton Magazine

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