Entrevista a Leandre Ribera: “Sin el público no soy nada”

Leandre Ribera en `Rien à Dire´

Lleva años haciendo lo que mejor sabe, despertar risas y crear y remover emociones. Experimentando, jugando. Leandre Ribera es un gran payaso e improvisador, pero, sobre todo, es  un maestro a la hora de interactuar con los espectadores, tanto a pie de calle como encima de un escenario. Su cuerpo y su rostro muestran la veteranía de un oficio que le ha llevado a ser miembro y fundador de compañías como Teatro La Tal y Leandre-Claire, y que le ha aportado reconocimientos como el Premio Nacional de Circo de Cataluña con el que fue galardonado en 2006.  Tras de sí hayamos una completa trayectoria profesional en la que el gesto se ha convertido en su mejor arma comunicativa y la energía del público en la perfecta coprotagonista de sus shows.

El artista catalán ha hecho un hueco en su agenda para hablar con Nokton Magazine de la presentación en Madrid de su último espectáculo, Rien à dire, de su manera de entender el clown y de la poesía  “que cada uno lleva dentro”.

Nokton Magazine: Rien à dire (2013) es un espectáculo de teatro gestual, pero si tuvieras que definirlo en pocas palabras ¿cómo lo harías?

Leandre Ribera: Entre la risa y la nostalgia habita el payaso. Su hogar está delante del público. En busca de la emoción, de la empatía, sin grandes discursos, sin grandes muecas, aquí y ahora, rien à dire.

Leandre Ribera en un momento del espectáculo.

Leandre Ribera en un momento del espectáculo.

NM:  Sin decir nada lo comunicas todo. Cada expresión, cada gesto cuentan.  ¿Qué tiene para ti el teatro físico?, ¿qué te aporta frente al teatro textual?

LR: El gesto es el lenguaje que llevo desarrollando durante casi 30 años. Es el que conozco, es donde encuentro mi sinceridad para conectar, comunicar.

NM: Rien à dire se presenta como una adaptación de Chez Leandre (2009), pensado como espectáculo de calle y del que, según he podido leer,  se han hecho alrededor de 400 representaciones. ¿Cómo se adapta un show de este tipo a una sala convencional?

LR: Creo que es parecido a traducir a otro idioma. Cambia la forma, el contorno. Se mantiene el sentido, el alma.

NM: A la hora de actuar qué prefieres ¿calle o sala? ¿La energía es diferente según el espacio, no?

LR: Soy bilingüe, me gustan las dos. Cada una me permite jugar con otros elementos. En la calle, la sorpresa, la cercanía; en la sala, la poética, la magia de la caja negra.

NM: Quien vaya a ver el espectáculo se encontrará en el escenario con  “una casa sin paredes y llena de vacíos” ¿para contar grandes cosas a veces basta con lo mínimo? ¿Con qué se llenan esos “vacíos”?

LR: Yo invito a entrar en mi mundo. A vivir ese momento mágico del espectáculo en vivo, a compartir conmigo mis risas, mis tonterías, mis demonios.

NM: Los espectadores juegan un papel importante en el espectáculo, interactúas con ellos y nunca sabes lo que puede pasar, todo depende de lo receptiva que esté la persona en cuestión y no todo el mundo tiene la misma capacidad de juego.  ¿Qué se requiere para conectar con el público? ¿Lo más fácil es dejarse llevar y confiar en la magia del momento? 

LR: ¡Todos sabemos jugar! Una de las leyes del juego es que no hay juicio. Todo está bien. Si hemos conseguido crear el espacio, la mirada, la empatía entre el público y yo, sólo podemos divertirnos.

NM: En una entrevista afirmabas que el público es el gran maestro…

LR: Sin el público no soy nada. Los espectadores me dirigen, reescriben el espectáculo cada día, me cuentan lo que hago, quien soy, lo que sienten. Ellos son mi razón.

NM: Dicen que cada persona tiene su propio clown, sólo hay que buscarlo… ¿cómo es el tuyo?

LR: No lo sé…bebe de las fuentes del excéntrico Charlot, de confrontarlo a miles de personas, situaciones y países. Bebe de mi intuición, huye del raciocinio, es por ello que no sé describirlo.

NM: Defines Rien à dire como un espectáculo de humor poético, ¿dónde se encuentra la poesía de un clown?

LR: Para mí el clown  usa la llave de la risa para abrir la puerta de la emoción, de la empatía, con un lenguaje tan sencillo que nos acerca a nuestra propia humanidad, a la poesía que cada uno lleva dentro. Sólo somos un camino, una excusa, la poesía está en cada uno.

NM: En tu web se puede leer la siguiente frase: “la función del payaso es crear un agujero por el que mirar la humanidad de una manera distinta”.  ¿Cómo ve el clown Leandre a la humanidad en estos tiempos de crisis?

LR: Yo no juzgo, no tengo discurso. Veo la belleza en cada gesto. Busco esa capacidad que tenemos todos de ver todo, incluso lo mas horrendo, con dulzura y empatía. Por lo menos lucho por que así sea.

El universo poético del clown Leandre os espera en  el Corral de Comedias de Alcalá de Henares (Plaza de Cervantes, 15), mañana, sábado 14 (20.30) ; y el domingo 15 (19.00). De 12 a 14 euros.

úsameCreative Commons Nokton Magazine

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