Nokton Magazine - Revista cultural
París en verano nada entre dos aguas. La famosa ‘playa’ del Sena atrae cada año a unos cuatro millones de visitantes, pero mientras que gran parte de ellos son turistas, los «verdaderos parisinos» ignoran el río y se quedan en el canal de Sait Martin.
Miles de personas se acerca a orillas del Sena a broncearse cuando el esquivo sol parisino lo permite, con la Torre Eiffel, la Catedral de Notre-Dame o el Pont des Arts como idílico paisaje de fondo. Adultos y niños de todas las edades corren entre los transeúntes, se mojan en los aspersores, y practican alguna de las muchas actividades deportivas y de entretenimiento organizadas para ellos. París es una ciudad de vanguardia, es la bohème… y es tomar el sol en la ‘Paris plage’. París es el único sitio donde decir Au Revoir al bateau mouche (barquito lleno de guiris) desde tu hamaca a orillas del Sena.
El ambiente es distendido y animado: una tarde en el canal permite presenciar cuatro cumpleaños, un concierto espontáneo y hasta el salto al agua de dos valientes (o temerarios) desde uno de los puentes que lo cruzan. Quienes quieren practicar deporte de menos riesgo o tomar el sol lo hacen a lo largo de su recorrido, en el Jardín de Villemin, a pocos metros del agua o ya en el Parque de la Villette, donde se encuentra el estanque del mismo nombre que pone fin al canal.
Tampoco faltan los djs, el karaoke espontáneo, los asientos hechos con ruedas de camión para escuchar música y ver la puesta de sol de lo más cómodo y el puesto de crepes a 10 euros (no todo iba a ser económico).
Fotos: Mar López Hdez.
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