Nokton Magazine - Revista cultural
Volver a la experiencia del teatro en estos minúsculos habitáculos siempre es sorprendente, sus reglas y códigos son muy especiales. El actor desprovisto de su espacio, de margen de error ante los ojos del espectador, más familiar y relajado (tras su paso por el bar) pero también más inquisitivo. Y a la finalización de la pieza, es casi inevitable dirigirse a los intérpretes, que son minoría y se despiden como anfitriones en su sala de estar.
Las cuatro historias que pueden verse desde este mes de abril, tienen un envoltorio argumental muy distinto pero comparten un factor que le sienta de maravilla a la vida cotidiana y además engancha: la comedia. Y además lo hacen sin prescindir del mensaje social, político, por momentos. Qué duda cabe de que la protesta es saludable desde el teatro, y aún más en familia. Pero cuidado, porque estos mensajes, desprovistos de una microdosis de metáfora o poesía, restan méritos a la pieza y calado en el público.
Elige tu propio banquero y ¡Viva la rebolución: viva la reBu! desafían la acústica de las salas y proponen dos alocadas situaciones protagonizadas por mujeres que buscan redimirse. El público responde con la risa. Cuidado con lo que deseas y Mi comunidad completan la oferta retando al público desde el propio conflicto de sus personajes, un esfuerzo más racional que la carcajada pero que ofrece buenas interpretaciones.
Todo se vive más intensamente en las distancias cortas. Es lo que tiene la vida, y el teatro está más vivo que nunca entre cuatro paredes si hay público que entretener. Microteatro lo sabe y lo demuestra mes a mes.
Fotos: Microteatro
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