Nokton Magazine - Revista cultural
Porque ¿quién no ha deseado que los cielos se cerraran y el mundo se parase cuando esa persona se acerca por fin a escasos centímetros de nuestro aliento? Los momentos más románticos de la historia del cine se han escrito a tientas. La cena de Reina y Golfo no habría sido igual con un halógeno de 50 W en lugar de una tenue luz de vela y es Antes del amanecer cuando Ethan Hawke y Julie Delpy comienzan su historia de amor. No debe ser casualidad que las personas se busquen con más esmero y se encuentren con mayor facilidad al llegar la noche; es en las horas brujas, sin otros estímulos externos que distraigan su atención, cuando ponen todos los sentidos en ello.
Conocedores de estas prácticas, desde Durex nos animan a recuperar estos momentos en los que apagarlo todo y volver a encender la pasión. Fuera móviles, tablets, portátiles…, adiós a todos aquellos dispositivos eléctricos que nos roban la energía, intrusos que se han entrometido en las relaciones de pareja siendo los responsables de que practiquemos un 20% menos de sexo que en el año 2000.
Y aunque cada día es una oportunidad para cerrar los cielos y parar el mundo, el próximo sábado 29 de marzo, fecha en la que se celebra el evento mundial La Hora del Planeta, parece el momento perfecto para recuperar nuestra potencia. Ese día, entre las 20:30 y las 21:30 h., World Wide Fund for Nature (WWF) nos cita para apagar las luces y otros aparatos eléctricos durante una hora en todos los rincones del mundo. Involucrados con la iniciativa, en Durex proponen aprovechar La Hora del Planeta apagando todo y volviendo a encender la pasión.
Foto: Dan Zen (cc)
La nueva serie The Beauty, tiene todos los componentes para convertirse en uno de los…
La dedicatoria de La magia de la luna en ti ilumina el trazado de sus…
Descubrir a Albert Alarcón Fibla ha sido también descubrir una parte de la escritura y…
Padre e hijo están en casa. Carles (Miki Esparbé) pregunta a Wolfgang (Jordi Catalán) sobre…
Nacho Herrero nos trae una historia actual sobre el cansancio y la rutina cargada de…
El 31 de diciembre, cuando la bola del reloj de la Puerta del Sol descendió…