Nokton Magazine - Revista cultural
Se apagan las luces, ya tienes todo ajustado y la bola de colores a modo de discoteca comienza a girar. Al fondo oyes voces pero no escuchas lo que dicen, aún no sabes de qué va esto exactamente, la monitora os habla por el micrófono y tú aún estás pedaleando a ritmo de abuela, no sabes cómo has llegado ahí pero tampoco quieres irte. ¡Bienvenidos a una clase de spinning!
Ahora, fuera de las luces y de la música, queremos hablar de las bicicletas de verdad, las que se mueven por los carriles bici y por las montañas, en las que te da la brisa en la cara y en las que paseas cerca del río mientras esquivas cientos de mosquitos (sobre todo si vives en Murcia). En las que aprendiste a base de hostias, de rodillas ensangrentadas y ruedines que tus padres te consiguieron quitar lo más rápido posible.
La bicis nos hacen la vida más fácil porque con ellas podemos ir al curro, hacer deporte, hacer el Camino de Santiago (verídico)… Además, parece que estamos en un momento de cierto boom (me niego a decir burbuja) con ellas, están abriendo bicis-cafés por todas partes, hospitales de bicis, asociaciones para promover su uso, hacer rutas y hasta servicio de préstamo de bicis que en ciudades como Barcelona funcionan a la perfección. Y esto solo puede ser una buena noticia, que bajara el tráfico en los núcleos urbanos supondría todo un logro.
Parece que las grandes capitales han hecho los deberes. En Londres, por ejemplo, tienen las Barclays Cycle Hire que son las bicis de servicio público pensadas para los desplazamientos cortos por el centro de Londres, 400 estaciones y más de 6.000 bicicletas para recorrer la ciudad a ritmo de pedaleo, ¿pero, qué pasa en España? Las bicicletas en Barcelona son una extensión más de su ciudad, no se puede concebir una Ciudad Condal sin bicis, pensadas como un medio de transporte más, Bicing proporciona un servicio sostenible para ir por la ciudad. En Madrid desde hace poco más de un año lleva funcionando el servicio de BiciMad con el que muchos (valientes) ya han pedaleado por el centro de la capital, el servicio funciona con un registro previo y un servicio de abonos para los usuarios más asiduos.
Desde apps como Bicimapa, Ride the City, Cytimaper o Naviki puede resultar un poco más sencillo acostumbrarnos a usar la bicicleta sin que eso suponga una preocupación al no tener suficientes carriles bici en las ciudades.
Foto: Estrella Herrera (cc) /Beto Padilha (cc)
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