Nokton Magazine - Revista cultural
Blackfish y Grizzly Man son solo algunos de los documentales que nos acercan a la naturaleza y a los animales, nos muestran por qué es importante que mantengamos un cierto orden natural que les da un estatus propio y por qué mantenerlos en cautividad no suele ser bueno para el ecosistema ni para las propias criaturas.
Lo mejor de Blackfish es que terminas simpatizando con las orcas en general y con la orca asesina en particular, porque pese a que Tilikum -un macho de siete metros de longitud y 5.400 kilos de peso- ya había estado involucrado en la muerte de otras dos personas, en esa época seguía siendo una de las principales atracciones del parque SeaWorld. ¿Qué llevó al animal a matar a su entrenadora? ¿Tuvieron algo que ver las condiciones en las que las orcas son mantenidas en cautividad o simplemente se trataba de un espécimen agresivo? SeaWorld lo ha calificado de «vergonzoso, engañoso y sin ninguna base científica» y aparecen varios exempleados de la compañía que ponen en entredicho las normas de seguridad de los parques acusando a sus antiguos jefes de ocultar los accidentes que se producen para no dañar el lucrativo negocio que supone mantener a las orcas en cautividad.
Aquí la consecuencia es parecida aunque la situación es totalmente distina. Vemos cómo un aventurero y amante de los osos, Timothy Treadwell, pasó catorce veranos seguidos conviviendo con ellos. Treadwell trató de convencernos de que los osos pardos no eran las bestias peligrosas que muchos describían. Finalmente, demostró estar algo equivocado. Falleció como consecuencia de un encuentro con uno de estos animales. Sus restos, junto a los de su novia, Amie Huguenard, fueron descubiertos cerca de su campamento en el Parque y Reserva Nacional de Katmai, en Alaska. Ambos fueron mutilados y devorados por un oso pardo, convirtiéndose en las primeras víctimas de este tipo de ataque en el parque, del que se tiene conocimiento. Varios oficiales del parque dispararon más tarde al oso del que se sospechaba ser el causante de las muertes.
La película del director Werner Herzog utiliza el asombroso material documental de Treadwell, para pintar un retrato matizado de su compleja figura y su frágil relación con estos animales. El material que filmó Treadwell sobre los osos en su hábitat
“Encontré que más allá de una película sobre la vida salvaje, en su material yace una latente historia de belleza asombrosa y profunda,” comenta Herzog sobre el material de Treadwell durante la narración de la película. “Descubrí una película de éxtasis humano y una confusión interna muy oscura. Como si en él existiese un deseo de abandonar la reclusión de su humanidad y vincularse con los osos».
Fotos: Gabriela Cowperthwaite / Discovery Docs
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