Ya es hora de que se preocupen

Darío Fo y Franca Rame

“Que se organice una gran caza de brujas contra nosotros”. Así de desafiante es el clamor que se leerá en centenares de salas esta tarde para celebrar el Día Mundial del Teatro 2013. Una frase dentro del provocador manifiesto que Darío Fo ha preparado para el homenaje internacional de las artes escénicas (y que todos los años se encarga a una gran figura del teatro), en un momento en el que las tablas parecen estar a punto de resquebrajarse.Las palabras más usadas por Dario Fo en su manifiesto para el Día Mundial del Teatro

El tono y mensaje del dramaturgo italiano no podía ser más pertinente. El siempre satírico Fo recuerda la época renacentista en la que los comediantes fueron expulsados por el miedo que inspiraban entre los gobernantes, asustados por el gran poder de convocatoria del teatro. Hoy, escribe Fo, “los dirigentes ya no están preocupados por controlar a aquellos que les citan con ironía y sarcasmo, ya que no hay sitio para los actores, ni hay un público al que dirigirse”. Una triste realidad que los españoles saboreamos la semana pasada cuando la Federación Estatal de Asociaciones de Empresas de Teatro y Danza (FAETEDA) presentó su devastador informe sobre la situación teatral: los últimos cuatro meses de 2012 hubo un tercio menos de espectadores, un 33% menos de recaudación y se perdieron 600 puestos de trabajo.

Un panorama en el que ‘los malos’ ya no temen a esa astucia escénica que en el siglo XVII embestía con fuerza al poder. Esta es la lucha que parece añorar el actor y director lombardo. Porque, aunque el Día Mundial del Teatro está dentro de la UNESCO y su propósito de “consolidar la paz y la amistad entre los pueblos”, el texto de Darío Fo es un auténtico grito de guerra. No contra los pueblos, sino contra quién los gobiernan (mal). Y, tal y como van las tablas (y la vida), las sugerencias del Premio Nobel de Literatura suenan más que convincentes.

Dario Fo durante un espectáculo en LericiPara Fo, la única solución es esa gran caza de brujas que, igual que en la Contrarreforma, dará lugar a una “nueva diáspora de Comediantes que, desde tal imposición, sin lugar a dudas provocará beneficios inimaginables por el bien de una nueva representación”. ¿Por qué no? En España la crisis del 98 contribuyó a que nacieran textos tan míticos como el esperpéntico Luces de Bohemia de Valle-Inclán. La crítica ácida de la carroña política que en él se hacía provocó que fuera una representación molesta para ministros y mandatarios. De hecho, todavía hoy, siguiendo las palabras de Ignacio Amestoy en Mercurio, al teatro valle-inclaniano le cuesta subir a las tablas, “como a todo teatro incorrecto”.

Es obvio que si no quieren que veamos algo es porque les preocupa lo que nos lleve a pensar. Y que no estén preocupados sí que es preocupante. Darío Fo cree que de la persecución y expulsión surgirá la novedad y el ingenio teatral. Creamos con él. Y luchemos. Que se preocupen de verdad.

Feliz Día Mundial del Teatro.

 Fotos:  Guido Harari (©) Cortesía del International Theatre Institute / Wordle / William Domenichini (cc)

 

úsameCreative Commons Nokton Magazine

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