Vodka, perros y ferias de arte: una oda a la juventud

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Juan Pablo Ordúñez Mawatres. 'Nunca estarás solo'. - 'You'll never be alone again', 2015. JustMad6.

Lo que aquí presento es la crónica de un fin de semana en el que viajé a la capital del reino para asistir a tres citas artísticas donde el tema que todas compartían era una oda a la juventud. Una llamada para todos los enamorados del arte, para reconocernos y sentir que no estamos solos. Lo que otros encuentran en el Primavera Sound yo lo encontré en las galerías de arte.

LA NEW FAIR

Sólo eran las 20:15h. y ya no cabía nadie más en el local de La New Gallery. La masa de gente hacía difícil contemplar la selección que había hecho Semíramis González en esta segunda edición de un evento que busca la promoción de artistas que no están representados por ninguna galería. Bebíamos vodka en vasos que parecían tarros de mermelada mientras contemplábamos los cráneos de ciervo y los insectos de Sergio Loeda. Y es que desde hace un tiempo todo lo entendemos mejor con la dosis del patrocinador Absolut en sangre.

La New era una fiesta y no sé cuántas obras se vendieron, pero la mayoría de asistentes eran nuestros amigos. Yo me quedo con los collages de Álvaro Escriche, los plásticos formando paisajes de Tomás Justicia y con el tríptico de Carmen G. Somavilla que mostraba la habitación de un universitario. Pero si había una obra que merece el apelativo de arte generacional es la de Ana Patiño con sus pinturas de pantallazos de cuentas de Facebook de otros artistas como Julio Falagán. Juventud es Internet, bueno, todo es Internet.

LOS PERROS ROMÁNTICOS

Entre feria y feria, acudí a un recital de poesía con el objetivo de desvirtualizar a una generación nacida entre los 80 y 90. Leía sus tweets pero quería escuchar sus voces y tener la sensación de “te conozco aunque no sepas quién soy”. Un poco triste eso, pero la alt-lit también tiene sus estrellas.

Cartel Los perros románticos

Juzgábamos desde el final del bar, junto a los cuartos de baño, sin saber muy bien qué esperar del evento al que estábamos asistiendo pero con la certeza de que teníamos que estar allí. Nosotros buenos lectores, mejores estudiantes, dudábamos de aquellos que se habían erigido como la voz poética de nuestra generación. Poetas que se consideraban los hijos perdidos de Roberto Bolaño, y reunidos bajo el ala de la poetry-hunter Luna Miguel nos dieron una muestra de aquello que leíamos en nuestros cuartos iluminados sólo por pantallas digitales. Un recital que buscaba ser un acto de comunión. La escéptica, yo, empecé a tener fe con una lectura de Vida de provincias de María Yuste y con un poema titulado Greenpeace de Oscar García Sierra, después llegó María Mercromina con sus animales. Las voces que necesitaba.

Antes escribíamos poesía, como señaló Ernesto Castro con su lectura de viejos poemas; y algunos continuarán, porque no saben dejar de hacerlo, y sé que llegará un momento en el que su edad dejará de ser una etiqueta para promocionar su último poemario. Ya aparecerá el Harold Bloom de los 2000, que los cánones nunca se crearon en vida.

JUSTMAD

Y finalmente llegamos a la locura.

En la semana de ARCO contamos con una serie de ferias satélites que nacen a su alrededor, entre éstas nos fijamos en aquellas que buscan consolidarse como el escaparate de nuevos valores. Ellas lo llaman arte emergente, pero yo odio ese adjetivo porque me hace pensar en champiñones y otras cosas que florecen.

Tamara Feijoo. Naturalezas invasoras (Magnolia liliiflora), 2013.

‘Naturalezas invasoras’, de Tamara Feijoo.

Paseando por el edificio del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid (COAM), donde se celebraba la sexta edición de JustMad, jugué a crear mi propia alienación para el equipo de artistas que pronostico lo petará en el futuro. Lo tengo claro, la alemana Angela Dalinger, en el stand de la revista Mincho, es la primera de mi lista en esto de retratar una juventud oscura y algo perdida. Entre las galerías destacaban la lisboeta Trema, con una selección de obras de Fernando Daza, Javier León y Paulo Damião. También hay que reseñar a la galería Blanca Berlín de Madrid, con un espíritu ‘viejoven’ que apostaba por las obras cercanas al surrealismo de Jaime Compairé o Pep Carrió.

Si Colombia era el país invitado a ARCO, aquí me encontré con OFF AXIS Colombia, la versión low cost con busto de Batman rosa incluido. No podía faltar una sección para las galerías de Brooklyn, me quedo con la TSA Gallery.  Allí sí que saben lo que es ser joven y moderno, que lo he visto en las series de la tele.

Fotos: JustMad6

úsameCreative Commons Nokton Magazine

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