Viajando en pantalla: Series de maleta y pasaporte

Una trotamundos con elegancia

Viajar, trasladarse de un lugar a otro, generalmente distante, por cualquier medio de locomoción. Y quien dice locomoción puede decir imaginación. Desplazarse a cualquier punto del tiempo y el espacio usando todo aquello que nos evoque los estímulos exteriores. Ya sabemos que la lectura nos puede llevar lejos, usarla como referencia en una excursión o como puntos en el plan para recorrer un país. Ahora nos fijamos en las series, pequeñas ventanas que, en 40 minutos o una hora, nos abren los ojos a otros mundos. Mando, palomitas, televisión y, ¿pasaporte preparado?

Vacaciones en el mar

Todos soñamos con vivir aventuras y maravillosas historias de amor en el mejor ambiente. Un barco, una tripulación disponible y sonriente y la emoción en cada puerto. Muchos apuestan ahora por los cruceros, un modelo vacacional que pinta ideal por ser barato, dinámico y disfrutón, como lo pintaban en la serie. Aventuras erótico-festivas en todo el mundo y al lado del mar, combinación que suele ser sinónimo de verano perfecto.

Lost

Playa, amigos y mucha mucha intriga. Ahora están de moda vacaciones temáticas en las que la organización te plantea una serie de pruebas que hacen la estancia más entretenida allá donde estés. Aunque en una isla perdida se suele buscar la paz y la tranquilidad, lo que pasaba en Lost despertaba tanto la curiosidad que bien lo cambiábamos por esa siesta bajo el cocotero. Unas vacaciones activas y para ponerse en forma corriendo delante del humo negro, poco más se puede pedir.

Bonanza

Melena al viento sobre un buen jamelgo de crines limpias. El sol cayendo en el horizonte y un porche con una mecedora desde el que observar las estrellas. El sueño dorado para muchos es el retiro a un lugar apartado del mundanal ruido, en mitad del campo, sin internet ni cobertura. La casa rural perfecta podría ser La Ponderosa, el rancho de Bonanza, aderezado por las enredos familiares, por aquello de ponerle sal a las vacaciones.

Doctor Who

Viajar en el tiempo es el sueño de tantos y tantos. Esta serie británica de récord lleva haciendo realidad desde 1963 lo que ha imaginado media humanidad. La sorpresa hecha máquina. Una T.A.R.D.I.S. que nos lance a la aventura cada vez que abramos y cerremos la puerta. Un mundo, y todos, dentro de una simple cabina de policía. Llamemos al Doctor.

Pippi Calzaslargas

Cuando se es pequeño, una casa en el árbol, una guarida ‘secreta’, vale más que todo el oro y los billetes de avión del mundo. Y la apuesta de volver a ver las aventuras de Pippi, Pequeño Tío, el Señor Nilsson, Tommy y Annika lo es por recuperar el valor de las cosas pequeñas. En cada esquina podemos encontrar aquello que nos haga viajar lejos, en la imaginación y el sueño de aquellos niños que fuimos.

Carmen Sandiego

Seguiremos siendo niños eternos porque no hay nada mejor que aprender jugando. Verse con gabardina y sombrero de ala ancha dando vueltas por el mundo descubriendo los grandes tesoros de la humanidad. O ser aquel joven investigador que va a la carrera detrás de esta elegante ladrona, siguiendo pistas como los colores de una bandera o cuál es el plato tradicional de determinada región. Muchos habrán acertado preguntas del Trivial, o se sentirán trotamundos, gracias a esta serie de dibujos.

Doctor en Alaska

Estado número 49 de los Estados Unidos de América. Situado al noroeste del país, y si pensamos en el territorio inmediatamente nos entra el fresco por la espalda. Tierras lejanas e inhóspitas, hasta que nos encontramos con esta serie en la televisión. La vida del doctor Joel Fleischman nos enamora de Cicely, oponiendo en las tramas un cierto realismo mágico con la mirada analítica de este médico fascinado sumado a un contexto de una naturaleza exuberante.

Bola extra: La vuelta al mundo de Willy Fog

Volvemos al mundo onírico e infantil de los dibujos animados. Un sir inglés que se embarca en una peripecia mundial (y nunca mejor dicho) por culpa de una apuesta. ¡Quién pudiera apostarse un viaje dando la vuelta al mundo sin reparar en gastos! Pero para ser sinceros, quizás sería mucho más disfrutable la experiencia si tuviéramos más de 80 días, como tenía el pobre protagonista de esta serie. Aunque quizás se hicieran largos soportando los chistes del pequeño Quico.

úsameCreative Commons Nokton Magazine

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