‘Under the Skin’: La piel como arma y selección natural

Under the Skin es la tercera película como director de Jonathan Glazer, director de la aquella brutal película de culto llamada Sexy Beast y de la incómoda Reencarnación, que se presentó en la pasada edición del Festival de Sitges. Y, aún siendo lo que es, el calificativo de película se le queda extremadamente corto, porque es, sin lugar a dudas, la experiencia fílmica del año.

El argumento, adaptación de la novela de Michel Faber, parece simple: una extraterrestre con forma de mujer (no cualquier mujer, sino con la forma de Scarlett Johansson que empieza a ser la actriz que nos prometió en Lost in Traslation) se presenta en la Tierra (concretamente en Escocia) dispuesta a devorar a todos los hombres que le sea posible. No, aunque pueda parecerlo a primera vista, no es una versión cultureta de aquella Species.

Ella representa el deseo, ese ideal de belleza que es capaz de anular la voluntad del hombre. Sí, es a través de la seducción y del chantaje que la piel ejerce sobre otros con lo que consigue convertir a los hombres en bebés que vuelven a un útero materno y se acaban pinchando como simples globos. Sí, vuelven al origen de todo, antes de que los ojos fueran ojos y el cosmos, cosmos. Vuelven a la oscuridad de donde procede ella. A ese lugar en el que las palabras ni siquiera existen. Suerte de ángel exterminador con un furgón blanco que arrebata la vida a aquellos que solo se mueven por el imperativo genital. Selección natural.

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Pero esta misión no está exenta de peligro, no. Todo extraterrestre observaría a los habitantes de la Tierra sin el menor atisbo de empatía. Desde la frialdad de aquel que no entiende que otros se salven entre ellos, que no entiende de las deformidades que impiden a algunos ser acariciados, que no entiende cómo alguien puede simplemente cuidar a un desconocido. ¿Pero qué pasaría si el extraterrestre empezara a sentir la misma atracción por la piel que lo disfraza y que sienten el resto de mortales? ¿Y si empezara a gustarse? Tal vez entonces empezaría a sentir el mismo miedo que todos aquellos que saben que algún día morirán dejando un simple pellejo.

Película compleja, críptica, árida, cercana a los universos de David Cronenberg o Leos Carax, Under the Skin es el alegato a favor de la humanidad más hermoso y arrebatador que se ha visto en mucho tiempo. Tal vez solo un extraterrestre pueda recordarnos lo terrible, cruel y bello que es vivir en nuestra piel.

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Fotos: FilmFour

úsameCreative Commons Nokton Magazine

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