Una prórroga para los Renoir

Floridablanca

 

La noticia saltaba hace poco a las redes sociales, donde fue recibida con gran tristeza: Alta Films agoniza y, de no producirse un milagro, morirá en breve. Antes que ella, ya se marcharon la mayoría de las 200 salas que su propietario, Enrique González Macho, abrió a lo largo y ancho de un país que nunca se lo ha puesto fácil al cine. Unas pocas sobreviven, entre ellas, los madrileños Renoir Plaza España, para los que (aún) no se ha anunciado cierre, y los Renoir Floridablanca de Barcelona. Ambos acogen desde esta semana hasta el final del verano un ciclo que recupera sus proyecciones más destacadas de los últimos meses. A 4 euros (3 para los socios Renoir) la película.

El ciclo otorga, por ejemplo, una prórroga a todos aquellos a los que los Oscar les pillaron desprevenidos y sin margen para opinar sobre las nominaciones. Tendrán tiempo para conocer a la entrañable desquiciada que le valió a Jennifer Lawrence la estatuilla a la mejor actriz por El lado bueno de las cosas, para sufrir por Amour (mejor película extranjera) y por Michael Haneke, elegido hace apenas unas horas Príncipe de Asturias de las Artes; para decidir si Argo de Ben Affleck fue o no la mejor película, y para flipar con la historia de Sixto Rodríguez, el albañil que ignoraba que era una estrella de la música, ganadora del Oscar al mejor documental (Searching for Sugar Man).

Una segunda oportunidad, también, para esas películas que quizá desechamos de nuestra agenda, desanimados por las críticas desfavorables.  Es el caso de la delirante y algo opaca Holy Motors; de la intensidad dramática, no apta para todos los públicos, de De óxido y hueso; de la emoción, para algunos teledirigida, de Los Miserables y de la dualidad entre pasado y presente de Looper.

Y, por supuesto está, un merecido tiempo de descuento para todas esas películas que pasaron sin pena ni gloria por una cartelera acostumbrada a despedir a casi todo lo que no genera rentabilidad en el primer fin de semana: la mirada sincera y valiente al sexo en la discapacidad de Las sesiones, el magistral Joaquim Phoenix que se sumerge en la primera Cienciología en The Master o el repartazo que Cesc Gay eligió para Una pistola en cada mano, motivo de orgullo patrio… o de ese deporte nacional que lo pone a uno de color verde, que puede leerse entre las líneas en algunas de las críticas recogidas por Film Afinnity.

Además de los títulos antes mencionados, se proyectarán El nombre, Salvajes, El fraude, En la casa, La parte de los ángeles, La noche más oscura, El cuarteto, La vida de Pi, Lincoln, Dos días en Nueva York, Hitchcock, Django desencadenado, Anna Karenina, Las flores de la guerra, Alacrán enamorado, Grandes esperanzas, Weekend, Tesis sobre un homicidio, Bárbara, Efectos secundarios, Blue Valentine y Oblivion. La programación completa puede consultarse aquí.

39 películas, en fin, que ya eran y que serán cada vez más difíciles de ver en otras salas, y que cuentan, además de su historia propia, la de unos cines, los Renoir, que, más allá de acertar o fallar, siempre se han arriesgado con inteligencia por un cine en el que creían. Y en el que todavía creemos.

Cines Princesa

Los cines Renoir recuperan 39 estrenos de los últimos meses en un ciclo que tendrá lugar del 1 de mayo al 29 de agosto en las salas de Plaza España (Madrid) y Floridablanca (Barcelona). Las entradas, a cualquier día y cualquier hora, costarán 4 euros para el público general y 3 para los socios del Club Renoir. La programación puede consultarse al completo aquí.

Foto:  martathegoodone (cc) / Trus, Bob & Jan too! (cc)

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