The WaterTapes y La Salchichería: conciertos de lavabo y ascensor

Festival planetario de música de ascensor en La Salchichería (Salamanca).

¿Y si el único requisito para el escenario de un concierto fuera la acústica? Entonces, el mundo sería un lugar con mucha más música, en el que las canciones llenarían espacios ahora mismo insospechados y sorprenderían al público en cualquier momento del día, como abrir una puerta o asomarse a una ventana. Así se lo debieron de imaginar un día los responsables de La Salchichería, un centro cultural de Salamanca que cuenta con un ciclo de conciertos en el hueco de un ascensor, y de The WaterTapes, una iniciativa que recopila actuaciones musicales en cuartos de baño. Nokton Magazine ha hablado con ellos.

The WaterTapes: directos desde el baño

The WaterTapes y La Salchichería: conciertos de lavabo y ascensor

The Blue Dolphins, en concierto para The WaterTapes.

Si hablamos de acústica, existe un lugar en el mundo al alcance de casi todos que ofrece una de las mejores para recitales a cappella. Es el cuarto de baño, que, con su intimidad y resonancia, desmelena a millones de cantantes tímidos cada mañana frente al espejo. Sin planearlo, Vicente Rodríguez se encontró un día en el servicio de una cafetería de Valencia, grabando a un cantautor. La experiencia le provocó una reflexión sobre la naturaleza y posibilidades musicales del lugar que terminó fraguando en The WaterTapes, una iniciativa que ya ha registrado acústicos de gente como Nada Surf, Izal, Señor Chinarro o Los Niños Mutantes en la toilette y también ha grabado en festivales como el FIB 2014 y Deleste 2014.

Juanvi Martínez, Juan Pardo, Vicente Bonillo, Ángel García e Izarne Villaverde se incorporaron después a un proyecto que suma ya más de cuatro años de trayectoria, y que recoge dos tipos de WaterTapes diferentes: las que el equipo realiza con sus propios medios a “las bandas que aceptan el reto” y los do it yourself, en los que artistas y grupos deciden realizar su propia actuación bajo los preceptos de este formato y enviarla a esta web. “De las primeras, entre grupos nacionales y foráneos tenemos exactamente 224, y de las segundas, aproximadamente, una veintena. Con lo cual, animamos a las bandas que quieran a equilibrar las cifras anteriores haciéndonos llegar su propia WaterTape”, nos explica su equipo.

“En algunos casos, las bandas o músicos son reticentes, o quizá haya que mencionar a managers o representantes”, confiesan. En otros, incluso han percibido “cierto pánico escénico”. Sin embargo, al finalizar la grabación, la mayor y más habitual de las sorpresas es la acústica del escenario. “En la mayoría de los casos, los protagonistas se acomodan rápidamente al lugar, explotan su imaginación y nos complacen con performances dignas del más regio de los váteres”, afirman. La aportación que quiere hacer WaterTapes es “la frescura, improvisación y creatividad que el escenario y el momento proponen a la banda que acepta el reto”.

La salchichería: un hueco de ascensor… sin ascensor

The WaterTapes y La Salchichería: conciertos de lavabo y ascensor

Actuación de Baden Bah! en La Salchichería.

“La joya de la corona del edificio que alberga La Salchichería es un hueco de ascensor sin ascensor. Como la acústica del hueco era buena, nos pareció buena idea meter ahí a todos los grupos que quisieran”. Así de sencillo lo explica José Lomo, el responsable de este centro cultural situado en la salmantina Plaza del Oeste, sede del primer Festival de Música Planetario de Hueco de Ascensor, que concluyó el pasado 5 de diciembre. Por él han pasado Mr. C, Baden Bah!, Last Man Standing, El Hombre Tranquilo, Dúo Both Sides, Montssing y Naïf.

Las entradas -4€ con caña incluida- se vendieron, explica Lomo, para ver el concierto desde unas gradas que, en realidad, “son las escaleras de subida que están enfrente del hueco del ascensor”. El responsable de La Salchichería está encantado con este conjunto, que define como “fabuloso”, mientras nos explica que la acústica mejora cuanto más arriba se sitúen los espectadores (el edificio tiene tres plantas). “La panorámica desde las platas de arriba es brutal”, afirma.

La única condición que la organización del festival exige a los músicos participantes es “que se metan todos en el hueco”. “Baden bah! se metieron hasta con batería y guitarras eléctricas, y sonó de lujo”, relata Lomo, que cita como referencia de este proyecto el videoclip de ‘Close to me’, de The Cure, en el que Robert Smith y toda su banda se meten dentro de un armario en el que interpretan el tema. “Con el aliciente”, añade, “de que Robert Smith era claustrofóbico”.

Fotos: La Salchichería / The WaterTapes

úsameCreative Commons Nokton Magazine

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