The Big Van Theory: la risa, el arte de toda ciencia

“Investigadores de día, monologuistas científicos de noche”. Así se describen en su web los científicos que componen The Big Van Theory. Al estilo superhéroes con doble vida. Y es que hay que ser casi un superhéroe para gestionar el tiempo como lo hacen ellos. Desde que surgió la idea, durante el FameLab (concurso de monólogos científicos hechos para investigadores) 2013, no han parado. Y es que parecen haber descubierto la panacea: cómo conseguir que la ciencia sea divertida. Este grupo de expertos provenientes de campos como la física, la bioquímica o las matemáticas se acercan a los bares, teatros, colegios e institutos para inyectar a su público una buena dosis de conocimientos servida en clave de comedia. Da igual si confundes un acelerador de partículas con una batidora, ellos se encargarán de que al menos salgas de cada encuentro con algo aprendido. Y parece que cumplen su objetivo. Al final del espectáculo la curiosidad de los espectadores vuela. Para muestra algunas de las preguntas que realizan en el coloquio final del show: ¿Si tuvieras que exterminar a la humanidad sería con una bacteria, un virus o un prión? ¿Cómo afecta al cuerpo el electromagnetismo? ¿Cómo se datan los fósiles? ¿Por qué la luz ultravioleta permite ver ciertos fluidos?

La oceanógrafa, licenciada en CC. del Mar y CC. Ambientales y segunda finalista española del FameLab 2014, Ana Payo, ha charlado con Nokton Magazine de este divertido y didáctico proyecto que fuimos a ver al Teatro del Arte de Madrid.

Nokton Magazine: Desde que comenzasteis vuestra andadura, a raíz del concurso FameLab en 2013, habéis ido cosechando muy buenas críticas por parte del público y despertando la atención de los medios, ¿cuál es la fórmula de vuestro éxito?

Ana Payo: No hemos hecho más que empezar y poco a poco vamos aprendiendo. Puede que se deba a que intentamos ser fieles a nosotros mismos, a la selección de increíbles personajillos que trabajan mano a mano para que esto salga adelante o a que nuestro proyecto es muy bonito y al final engancha. Pero, también, puede que haya sido cuestión de suerte.

NM: ¿Pensabais que vuestro espectáculo tendría tan buena acogida?

AP:  No teníamos ni idea. Bueno, puede que Eduardo Saénz de Cabezón -matemático-, de quien fue la idea original y quien organizó la primera actuación de TBVT en el Frikoño (la Semana Friki de Logroño), si la tuviera. He de decir que en el Frikoño había cosas tan variopintas como un recital de poesía en el idioma de Chewbacca… Pero bueno, de ahí salimos y desde entonces no hemos parado de crecer.

NM: ¿Qué aporta la risa a la ciencia?

AP: Todo. La risa y el humor son dos de las señas de identidad de la crítica y la duda. Y sin ellas no podría haber ciencia.

Ana- Payo

Ana Payo en el programa Órbita Laika.

NM: El nombre que os representa hace referencia a una serie americana muy conocida, The Big Bang Theory. Esta serie ha vuelto a poner de moda la imagen del científico friki; vosotros, realmente, ¿os consideráis unos frikis?

AP: ¿Frikis? ¡Ultramegafrikis! Sin ir más lejos, en una de las últimas giras comimos pizza en un italiano. Cuando nos quisimos dar cuenta estábamos calculando el área de las pizzas para saber cuál nos salía mejor de precio.

NM: Realizáis shows para adultos, para adolescentes e impartís talleres para niños, ¿cómo hacéis para dirigiros a públicos tan diferentes?

AP: Adaptamos nuestros monólogos según el público que esperamos. Eso nos permite llegar a cada uno de manera diferente. Hay días que tenemos abuelas desternilladas de la risa y otros chavales twitteando que la ciencia mola después de lamentarse porque One Direction no será lo mismo sin Zayn Malik.

NM: ¿Es posible arreglárselas para crear chistes sobre temas tan áridos como el teorema de Pitágoras o el Bosón de Higgs y no morir en el intento?

AP: Muchos de ellos nacen solos después de pasar tanto tiempo trabajando sobre algo. Y si no que se lo digan a Aitor Menta -matemático- con su “la suma de dos catetos cuadrados dan un tronista”.

NM: Por lo que he leído, muchos de tus compañeros ya tenían tablas, sin embargo lo tuyo -corrígeme si me equivoco- ha sido un salto al vacío, ¿cómo te convencieron para formar parte del proyecto?

AP: Eso me pregunto yo también. Al final todo esto engancha, no sólo lo emocionante que es salir al escenario, también ver las reacciones del público, cómo crece la curiosidad en ellos… Al final ves que lo que haces sirve, que la gente aprende y, entonces, ya es demasiado tarde para parar.

NM: ¿Y qué tal te sientes en el escenario?

AP: Es una experiencia increíble. Pasas un montón de horas trabajando, sentado enfrente de un ordenador intentando desentrañar una pregunta y, después, tienes la oportunidad de contarle a toda esa gente lo que has descubierto. Aunque estemos fuera de nuestro “medio” la gente lo entiende, no somos grandes cómicos. Somos científicos dispuestos a contar lo que traman en sus laboratorios y si podemos arrancar una sonrisa mejor que mejor.

NM: ¿Qué es más difícil, resolver un problema científico o hacer reír?

AP: Puf, eso daría para una tesis…

NM: ¿Compagináis vuestros diferentes trabajos con este proyecto?

AP: Depende. El grupo está formado por 18 personas y la situación de cada uno es muy diferente. Del blanco al negro tenemos todos los colores. Algunos se dedican en exclusiva a la divulgación y otros compaginamos ambas cosas.

Parte del equipo de The Big Van Theory

Parte del equipo de The Big Van Theory.

NM: Hablando de divulgación, éste es el fin último de todo esto, ¿no?

AP: Divulgar es lo principal. Nuestro objetivo es divulgar de forma divertida, si podemos hacer reír pues estupendo, pero intentamos no perdernos en los chistes fáciles.

NM: ¿Crees que con vuestro espectáculo lográis que la gente tome conciencia de la importancia que tiene la ciencia y la investigación?

AP: La ciencia y la investigación ya están bien valoradas. En las encuestas de percepción social los investigadores salen entre las profesiones mejor valoradas. El problema es que estamos un poco aislados del mundo real. Nuestro espectáculo nos pone a pie de calle y nos permite interactuar con la gente, recoger sus inquietudes y explicarles sus dudas.

NM: A ver si por lo menos con vuestro sentido del humor a los que despertáis sois a los gobernantes porque los recortes en la materia están siendo brutales, ¿qué opinas de esta situación?

AP: Cada día se publican noticias en las que jóvenes -y no tan jóvenes- investigadores se ven obligados a irse fuera porque aquí no se les dan las oportunidades que merecen. Es muy triste ver como cuando ellos se van quien pierde la oportunidad somos todos. Porque con ellos lo que verdaderamente se va es nuestro futuro.

Si os ha picado el gusanillo y seguís ávidos de risas y conocimiento, nos os perdáis la cita del 20 de mayo a las 20:30 h. en el Teatro del Arte. Para más información sobre gira y actividades varias, no dudéis en consultar la web: www.thebigvantheory.com, Ah! y echadle un vistazo a su libro, Si tu me dice gen lo dejo todo, ¡no tiene desperdicio!

 Fotos: RTVE y Facebook de The Big Van Theory

úsameCreative Commons Nokton Magazine

Comments

comments