Los sentimientos encontrados en DocumentaMadrid 14

Algunas personas sienten que ha llegado su momento y preparan su despedida con ayuda de la voluntad estoica y desinteresada de unos desconocidos. Mientras, en otro lugar del planeta, el tiempo parece haberse detenido para aquellos que decidieron consagrar su vida al dogma de sus creencias, ajenos a las amenazas nucleares de Fukushima y a la cotidianidad vecinal de un barrio cualquiera en Budapest, donde las historias de la guerra se entremezclan con el olor a gulash de una vieja cocina. “No puedo permitirme sentir nada. Si lo hiciera, mis sentimientos me desbordarían”, dice MuLa frente al espejo que le devuelve sus arrugas, mientras cae la lluvia en el poblado tailandés en el que se refugia con su familia de los conflictos birmanos.

Fotograma de 'Substanz', de Sebastian Mez. Alemania, 2014

Fotograma de ‘Substanz’, de Sebastian Mez. Alemania, 2014.

¿Por qué documentar la vida en el mundo? ¿Qué encontramos en este mosaico de identidades que nos pega a la silla y humedece nuestros ojos en lo clandestino de la sala? La empatía parece estar cotizando poco en la vida diaria, donde saltan las alarmas ante un puesto de trabajo y el metro es una lucha feroz por encontrar un asiento. ¿Por qué entonces este interés tan sano por saber qué le pasa al prójimo en la otra punta del globo, es que el celuloide nos hace más sensibles a las realidades de otros? Si el año pasado, durante su X aniversario, poníamos el acento en la capacidad de DocumentaMadrid para proporcionarnos la dosis de realidad en su justa medida, este año, cumplida ya la década desde que este festival de cine documental se celebra en Madrid, nos preguntamos por qué necesitamos esa dosis y qué nos hace tan vulnerables a ella.

Sección Oficial Largometrajes

Dice Nikolas Klement (Argentina, 1983) que durante el último día de rodaje de su ópera prima, Ekpyrosis, presentada en la Sección Oficial Largometrajes de DocumentaMadrid 14, se permitió un vuelo en parapente para filmar algunas tomas aéreas de la comunidad menonita de La Pampa, protagonista del filme. “Sabía que después de aquello no querrían volver a verme la cara”, asegura, arrancando alguna sonrisa entre el público que asiste al coloquio tras el pase de su película. En ella, Klement documeta el quehacer diario de los menonitas, una colectividad que rechaza los valores de la civilización moderna y la acumulación de riqueza y centra su existencia en el trabajo del campo y la oración. Vista en la pantalla, la vida de este pueblo anclado en el tiempo parece una postal de hielo recibida desde un mundo lejano al que nunca podremos viajar.

Sección Oficial Cortometrajes

Sobre cómo logró ganarse el favor de los refugiados birmanos protagonistas del cortometraje documental When I Am A Bird, la realizadora polaca Monika Pawluczuk cuenta que estuvo dos semanas observando todo lo que ellos hacían durante su día a día, hasta que la atención que les procuraba acabó siendo su entrada a la vida de la familia kayan. Allí, en una zona de Tailandia próxima a la frontera con Birmania, donde solo se escucha el sonido entrecortado de una radio y el deambular nocturno de la fauna local, MuLa espera la llegada de su hija, que se encuentra en el otro lado, buscando una oportunidad para poder cruzar y dejar atrás la precariedad y el peligro. Ha tenido doce hijos pero ella, la que está por llegar, “es la más fuerte”.

Retrospectiva: Fernand Melgar

“Suiza es un país muy raro”, comienza en clave de humor Fernand Melgar su intervención antes de la proyección de uno de los largometrajes que conforman la retrospectiva que le dedica en esta edición el festival, Exit – El Derecho a Morir. Tan raro que, como explica el director suizo de raíces españolas, es el único que contempla en su legislación el derecho a un suicidio asistido. Allí operan asociaciones como Exit, cuyos voluntarios, también conocidos como ‘ángeles de la muerte’, llevan más de 20 años ayudando a enfermos terminales y personas con una discapacidad que merma sus vidas a abandonar este mundo de una forma que ellos consideran digna, además de un acto de libertad.

DocumentaMadrid 14 finaliza sus proyecciones el próximo domingo 11 de mayo en sus sedes de Cineteca en Matadero Madrid y Filmoteca Española. La entrada a los pases tiene un precio de 3,50 € y de 5 € para las galas de inauguración y clausura. Durante este fin de semana se proyectarán de nuevo las películas galardonadas en el festival. El programa por día puede consultarse en su página web.

 

Fotos: Prensa DocumentaMadrid

úsameCreative Commons Nokton Magazine

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