Second: “Vivimos en una sociedad un poco agilipollada”

Second: Vivimos en una sociedad un poco agilipollada

En una Montaña Rusa se sienten los miembros de Second, al igual que el título que da nombre a su sexto álbum. No llevan una vida lineal, tranquila. Un día están sobre el escenario, al siguiente tranquilamente en casa, y al tercero de viaje. “Este concepto está presente en nuestras vidas, en nuestras canciones, y en la forma de plantear los directos. De pronto estamos tocando una canción profunda y acto seguido nos subimos arriba, con alguna más bailable. Como es una cosa que llevamos a cuestas toda la vida, hemos decidido darle forma. Y éste era el disco perfecto para hacerlo”.

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Second, en una imagen del videoclip ‘2502’.

Nos encontramos con Sean Frutos y Fran Guirao en el Café Bar La Paca, (C/ Valverde, 36), un café de estilo vintage en el corazón de Malasaña. En medio de cervezas artesanas, exposiciones y tartas caseras, dos miembros de la banda responden a las preguntas de Nokton Magazine.

Nokton Magazine: Éste es vuestro sexto disco largo. ¿De qué forma creéis que ha evolucionado vuestra música desde el primero, Private Life, al último, Montaña rusa?

Fran Guirao: Siempre estamos en constante evolución y tratamos de buscar cosas nuevas en cada disco. Es cierto que cuando terminamos de grabar 15 (directo) fue un punto y aparte. En Montaña Rusa queríamos encontrar otra fórmula: hemos buscado un productor distinto, hemos tenido otra forma de trabajar, hemos escogido otro tipo de canciones… Siempre es bueno evolucionar y probar cosas nuevas. Seríamos incapaces de hacer discos iguales, y quedarnos estancados haciendo lo mismo. Creo que no seríamos felices. Somos un grupo en constante evolución.

NM: Vuestros dos primeros discos fueron íntegros en inglés, pero luego, poco a poco, os habéis pasado a cantar en castellano. ¿Por qué?

Sean: Cuando empiezas, siempre mimetizas un poco más con tus influencias, con lo que has escuchado, y la mayoría de nuestras influencias venían de fuera. Empezamos a hacer canciones y nos salían en inglés. Luego te das cuenta de que también te pueden salir en tu idioma, y vas probando… Como hemos visto que nos gusta, y que la gente ha tenido buena acogida, hemos decidido seguir este camino. Es una cuestión también de querer cambiar en cada disco.

NM: ¿Creéis que así habéis llegado a más gente?

Sean: Nunca se sabe. El inglés es más exportable a nivel internacional, pero es cierto que en este país, si cantas en castellano, la gente te entiende mejor.

NM: Creasteis el grupo hace 16 años. ¿Qué es lo mejor y lo peor que os ha pasado como banda en todo este tiempo?

Sean: Lo mejor, el momento en el que puedes dedicarte por completo a esto. Ése es el mejor. Luego hay otros momentos mágicos, por ejemplo, cuando la gente empieza a cantar tus canciones en los conciertos. Pero cuando puedes decir “esto es a lo que me quiero dedicar” es un momento muy chulo. Lo peor… No ha habido nada tan grave como para calificarlo así. Hay muchas incidencias, como que se rompa una furgoneta en mitad de un viaje y estés agobiado sin saber si vas a poder llegar a un concierto (risas).

Fran: Yo creo que un momento difícil en la etapa del grupo fue la composición del segundo disco. En aquella época, en Murcia, era difícil para un grupo nuevo dedicarse a ello. Todos teníamos trabajo, algunos estudiábamos y trabajábamos al mismo tiempo. Y veíamos poca salida para el estilo que hacíamos. Al final, a base de fe y de ganas, todo se supera.

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Second, caracterizados para su videoclip ‘2502’.

NM: Habéis comentado alguna vez que lo más “acojonante” de todo lo que envuelve el mundo de la música es poder subirte a un escenario y que la gente haga suyas vuestras canciones. ¿En qué os inspiráis para las letras?

Sean: En todo. Por ejemplo, en este disco hay mucha temática de desubicación, de querer huir… No sólo en 2502, de querer huir hacia el futuro, si no también de querer buscar otras personalidades que estén dentro de ti, como en Antiyo o en Extenuación. En esta etapa de mi vida no tengo el desamor tan reciente como en otros discos, por eso este trabajo es de otro rollo, y se nota. No quiere decir que no tenga nada dentro, no soy de piedra (risas). Pero sí que se nota. La última experiencia sensible está un poco lejos, estamos en otra etapa. Hay mucho de la vida que llevamos.

NM: Hemos oído que sois fans de películas como La Fuga de Logan, Blade Runner, THX 1138, o de novelas como 1984, Un Mundo Feliz, etc… Y habéis decidido homenajear este tipo de lectura y estética retrofuturista en el videoclip de 2502. ¿Encontráis algún paralelismo entre este retrofuturismo y la realidad en la que vivimos actualmente?

Sean: Todas esas películas han dado en el clavo de lo que pasa ahora. No fue en 1984, pero sí está pasando ahora. Vivimos en una sociedad que está un poco agilipollada. Mira lo que está saliendo ahora del espionaje de Estados Unidos. Ése es el Gran Hermano de 1984, el que todo lo ve. En La fuga de Logan también hay una persona que quiere huir del mundo en el que vive. Yo creo que la gente que escribe ciencia ficción es gente visionaria, y por eso siempre me ha atraído este género. Son cosas que muchas veces ocurren.

NM: Tenéis más de 18.000 seguidores en Twitter y más de 28.000 en Facebook. ¿Sois usuarios habituales de las redes sociales?

Sean: A nivel personal, uso algunas veces el Twitter del grupo como mío propio. Facebook lo uso menos. Lo utilizamos para responder a los fans, para aclarar la información… Es como una oficina de atención al cliente (risas).

NM: ¿Qué le diríais a alguien que nunca os haya escuchado para convencerle de que lo haga?

Fran: Que se suba a esta montaña rusa de emociones, y que la escuche detenidamente.

Sean: Sobre todo en directo. Es donde el grupo engancha. La mayoría de la gente que nos conoce es gracias a que ha venido a un directo, a que algún amigo nos ha recomendado… En un directo ven algo real. Se siente esa energía. Les recomendaría venir a un concierto, por ejemplo el de este sábado 23, que tocamos en Madrid.

Second toca este sábado 23 a las 20.30 en el Ochoymedio Club en Madrid (C/ Barceló, 11). Precio: 14 euros.  

Fotos: Second

úsameCreative Commons Nokton Magazine

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