De palomitas y urnas, películas políticas para unas elecciones

La política tiene vida en la pantalla, y no, no hablamos de Mariano Rajoy. Las tramas de partidos, líderes y programas han dado para muchos, cientos, quizás miles, metros de celuloide en su momento y gigas/teras de datos en el nuevo contexto digital. Son temas que nos tocan en nuestro día a día, llenan nuestros telediarios y partes de radio cada mañana, tarde y noche, pero no por eso dejan de interesarnos. A veces pensamos, sentados frente a la pantalla y con el paquete de palomitas en ristre, que cualquier parecido con la realidad sería pura coincidencia. Luego, al cambiar de canal o poner las noticias de la noche, nos damos cuenta de que no. La realidad siempre es más cruda y ruiz. (Perdón, quise decir ruin.) Ante una cita clave de la vida política de nuestro pequeño trozo de tierra al sur de Europa, proponemos un top 10, sabiendo que podrían ser muchas más, de esas películas que seguramente no superaron a la ficción, pero le anduvieron a la zaga.

‘El gran dictador’ (1940)

Un judío que se parece increíblemente al dictador de una nación. Una confusión en plena contienda bélica que cambia los papeles de ambas personas. Una parodia del nazismo pensada cuando todavía había quien pensaba que Hitler no era del todo malo… Siempre hay un mal menor.

‘Teléfono rojo: volamos a Moscú’  (1964)

La tensión se mascaba a ambos lados del telón de acero, pero de todos modos había un teléfono que comunicaba directamente a Washington con Moscú. El pánico se apodera de las fuerzas occidentales que quieren acabar a toda costa con los rojos. No ha cambiado tanto la cosa.

 

‘Z’ (1969)

Las dictaduras en Europa llegaron hasta antes de ayer, pero la agitación social que se vivía a finales de los 60 y los 70 son carne de trama fílmica. Costas-Gavras partió de la obra de Vassilis Vassilikos sobre el asesinato de del político demócrata griego Grigoris Lambrakis en 1963, en plena dictadura.

‘Todos los hombres del presidente’ (1976)

El gran escándalo político de los Estados Unidos, más allá de los devaneos sexuales de Clinton, fue el caso Watergate, que llevó a Richard Nixon a dimitir. El filme aborda la delgada línea de las relaciones de poder entre el periodismo y la política, y cómo se usan unos a otros. A la orden del día.

‘J.F.K.’ (1991)

Si alguien molesta, cargárselo parece la mejor opción. Aunque sea el mismísimo presidente de los Estados Unidos de América. Uno de los grandes misterios de la historia norteamericana sigue siendo la muerte en Dallas de John Fitzgerald Kennedy. Intrigas políticas, cabezas de turco y tensión internacional.

‘Good bye, Lenin!’ (2003)

El compromiso social, camarada, va más allá de la muerte propia y de las estructuras ideológicas en las que creemos. No importa que la realidad nos golpee, permaneceremos anclados en nuestra utopía. Quizás, cuando se logre salir del cascarón, nos encontraremos con esas dolorosas renuncias personales.

‘V de vendetta’ (2006)

Llegará un día en el que el mundo se convertirá en una distopía, tan temible como aquellas que reflejan libros como 1984 o Farenheit 451. La imagen de V de Vendetta se ha convertido en un símbolo de las revueltas que sacuden cada esquina del planeta, reaccionando ante la situación actual.

‘Persépolis’ (2007)

En todas partes cuecen habas y los cambios políticos se dan en cualquier país, muchas veces sin casi darnos cuenta. Esta historia narra desde el punto de vista de una niña el choque cultural entre el occidente europeo y lo radical del fundamentalismo árabe. Impacto de sistemas, explosión asegurada.

‘Los idus de marzo’ (2011)

Otro encuentro entre prensa y política. ¿Hasta dónde se está dispuesto a llegar para alcanzar el poder? Ryan Gosling bucea en el fango de un Partido Demócrata en el que mejor cuidarse las espaldas, como debió hacer ya en el Imperio Romano Julio César con Bruto en aquellos idus de marzo.

‘B’ (2015)

Y la realidad, aunque nos quedáramos perplejos al recibirla, se coló en el teatro y en el cine. Iniciales en una lista, sobres y mensajes de texto se convirtieron en temas de conversación en el día a día. Tropelías delictivas cometidas contra el dinero de todos y las leyes del juego democrático, pero nadie ha rendido cuentas todavía.

Bola extra: ‘In the loop’ (2009)

Y el mundo anglosajón le puso la sonrisa a la política. Siempre resulta cómico ver cómo un yanqui y un inglés se pelean, y más si está James Gandolfini en la pantalla. Una guerra absurda respaldada en pleno horario de máxima audiencia en la televisión. Una guerra absurda, por motivos absurdos, como todas.

 

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