Nuevo autor mismo personaje

Las portadas de los libros tienen gran influencia a la hora de tomar la decisión de compra, el resto lo hacen los comentarios, las recomendaciones y, por supuesto, la sinopsis trasera. Al dar la vuelta al libro y leer entre las líneas de resumen nombres de personajes archiconocidos y sempiternos puede deberse a dos motivos; el aprovechamiento del nombre para incluirlo como simple reclamo, o el renacimiento del personaje, especialmente si hablamos de protagonistas de grandes ‘sagas’.

Algunos de los personajes más emblemáticos de la novela negra ya carecen de derechos de autor, pero teniéndolos o no la mayoría apuesta por regresar a las estanterías de novedades –que no de más vendidos donde siempre han encontrado su asilo. Ya sea por dar a conocer a un autor no de masas, por impulso comercial hacia las anteriores entregas, o porque el público busca lo que ya sabe que va a disfrutar, incluir en la faja el texto “Otra entrega del investigador/detective –poner nombre al gusto-“ siempre es un aliciente; al menos de atención mediática y casi siempre literaria. Siempre con consentimiento de los herederos, los autores que rescatan antiguos personajes coinciden en que no han intentado escribir como el autor original, hay cosas que no pueden ser (y para algunos no deben).

PhilipMarloweCartoon

Comenzábamos el año con la publicación, firmada por el vigente Premio Príncipe de Asturias de las Letras John Banville, de una nueva entrega de las investigaciones del detective más sarcástico (y es mucho decir en este mundo), enamoradizo y con más complejo de Puching Ball de la literatura; Philip Marlowe. De las vivencias de su creador Raymond Chandler en la década de los 40 a la contemporaneidad de Banville se ha recorrido mucha historia, también de la literatura. No por ello desde aquel Largo adiós de Marlowe, del que bebieron insaciables otros investigadores, se ha perdido el interés por el personaje que ahora se encuentra ante La rubia de ojos negros.

La pasada semana se publicaba otro de estos alegatos hacia los personajes de la literatura policiaca que son historia –y presente-. Manteniendo nacionalidad y género autoral, la novelista británica Sophie Hannah recupera a Agatha Christie en Los crímenes del monograma, en concreto a uno de sus grandes personajes; el expolicía Hércules Poirot que, aun muerto de un ataque al corazón en 1975, da juego para retomar sus observaciones y pesquisas de los años anteriores.

Se cumple un año también de que volviese a los escaparates libreros otro protagonista del espionaje que difiere en técnicas y objetivos con los anteriores. Un superhéroe tecnológico y galán como James Bond que ha sabido mantener viva su esencia tras la muerte de Ian Fleming a través de la gran pantalla y que no ha escapado de celebrar los 60 años de la publicación de Casino Royal con un nuevo título, Solo, firmado por William Boyd.

Bien sea con un gimlet, un vino o con un Martini seco rememorar aventuras ya vividas y escenarios ya recorridos es un placer que solo puede comenzar a vivirse en momentos como los actuales, cuando personaje y autor ya son parte de la cultura popular.

Fotos: Warner  Bros Art(cc)

úsameCreative Commons Nokton Magazine

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