La Maribel de Mihura rompe con los prejuicios tránsfobos a base de humor

El teatro cómico español no sería el mismo sin la figura de Miguel Mihura, Tres sombreros de copa (1952), Melocotón en almíbar (1958), Ninette y un señor de Murcia (1964)… Os suenan, ¿no? Hoy, sus textos teatrales llenos de enredos con tintes de absurdo continúan estando vigentes y, con una relectura adecuada, se pueden acercar muchísimo a temas tan candentes hoy en día como la disforia de género. Los miembros de la productora y compañía teatral La dalia negra así lo han entendido y no han dudado en convertir la comedia Maribel y la extraña familia en un canto libre de prejuicios sobre la transexualidad. Ahora Maribel ya no es prostituta sino trans, un giro en el personaje principal con el que pretenden desvincular la prostitución de este colectivo. La curiosidad que nos despertó esta libre adaptación de la célebre obra de Mihura nos ha llevado a entrevistarnos con Javier Rojo, director de la compañía.

Nokton Magazine: ¿Cómo surgió la idea de reconvertir Maribel y la extraña familia en una historia trans?

Javier Rojo: Fue una de esas casualidades de la vida. La idea comenzó hace dos años, cuando estaba de ayudante de dirección en El Aquiles de Tirso de Molina. Esta versión que hizo la compañía Grumelot también abordaba el tema de la identidad de género, por lo que estábamos investigando sobre ello. La lectura del texto de Mihura junto al hecho de haber participado El Aquiles fueron las claves.

NM: ¿Por qué decidisteis escoger concretamente esta obra del autor madrileño y no otra? ¿Qué os llamaba la atención? Supongo que habrá influido en la elección el hecho de que a pesar de haberse estrenado en la posguerra española (se puso en escena por primera vez en 1959) trate temas muy actuales.

JR: Como todo buen clásico, Maribel y la extraña familia es un eterno contemporáneo. En la propuesta original Mihura situaba en el eje protagónico a cuatro prostitutas (en ningún momento se menciona, sino que se insinúa). Este hecho sirve para dar cabida a todo tipo de personajes y fue así como surgió. Actualmente, estamos en un punto en el que el tema que más nos apetece explorar es la identidad. De hecho, tenemos otra obra de creación propia, Las chicas del camerino, en la que también investigamos sobre el género y la identidad pero a ritmo de revista musical. Creemos que utilizar la comedia es un canalizador de mensajes mucho más potente.

El actor Bentor Albelo caracterizado como Pili.

NM: Tal y como expresáis en el dossier de la obra uno de los objetivos de vuestra adaptación de la obra de Mihura es la de ser “un altavoz y una lupa sobre la normalización de una sociedad plural y diversa”. A pesar de que las personas transexuales tienen cada vez más visibilidad todavía sufren mucho rechazo o violencia por el desconocimiento imperante, ¿creéis que la sociedad está en el buen camino, se ven avances? Por la buena respuesta social en contra del autobús transfóbico de la plataforma ultracatólica Hazte oír parece que sí…

JR: No hubo mejor respuesta al autobús transfobo que la reacción de la sociedad. Una sociedad siempre avanza, a veces a pequeños pasos y otras a zancadas. Pero avanza. Creemos que de un tiempo a esta parte ha surgido una nueva forma de entender el mundo. Las redes sociales, los canales de YouTube e incluso programas de televisión han colaborado a que esto sea así, a que el tema deje de ser tabú. Hay que seguir esta línea, la de visibilizar y desestigmatizar.

NM: Interpretar a un transexual en escena sin serlo es muy complicado, ¿cómo se han preparado los actores ante el reto de ponerse en la piel de estas personas sin caer en la parodia o el estereotipo?

JR: El trabajo del elenco no ha sido diferente al que se lleva a cabo a la hora de enfrentarse a la interpretación de otros personajes. Es cuestión de meterse en la piel de otra persona. La investigación fue de todo el equipo. Hay documentales que son una auténtica maravilla, canales de YouTube en los que chicas y chicos trans cuentan su día a día, por lo que han pasado, etc. Uno de esos documentales me tocó especialmente. Se llama El sexo sentido. Es un reportaje que la televisión pública emitió sobre menores transexuales. En él se pueden ver a distintos niñas, niños y padres contando sus experiencias. Es increíble la conciencia que tienen de sí mismos a una edad tan temprana. Por eso, hay que seguir trabajando en facilitar los trámites burocráticos, todos los papeles en los que quedan reflejada nuestra identidad se convierten para ellos en auténticas fronteras para la vida cotidiana. Desde problemas para renovarse el DNI, como para encontrar trabajo. Trabas que se pueden evitar con protocolos apropiados.

NM: La obra también habla de lo mucho que puede llegar a influir en una persona la mirada del otro, de los otros, de una sociedad llena de prejuicios. Por mucho que avancemos ¿por qué nos sigue pudiendo tanto la presión social?

JR: El ser humano es un animal social. Una posible exclusión de la manada provoca la represión de uno mismo para que no suceda. Por suerte está habiendo una explosión reivindicativa a favor de la diversidad.

NM: El elemento cómico en esta obra de Mihura está provocado por la ingenuidad y bondad de Marcelino, así como la de su madre y su tía que parecen no darse cuenta de la condición de Maribel. Parece que en nuestra sociedad está un poco mal visto ser bueno y, a veces, hasta vemos esto como un sinónimo de tener pocas luces,“es tan bueno que parece tonto”, se suele decir. ¿Hace más falta gente como Marcelino en el mundo?

JR: Lo que hace falta es tolerancia. Tolerancia y respeto hacia ti y hacia los demás. Para cuatro días que dura la vida vivámosla como nos apetezca, sin prejuicios y sin represiones, ¿no?

NM: En relación a la pregunta anterior, la confianza ciega en la bondad del ser humano ¿es una utopía?

JR: En busca de utopías es como evoluciona el ser humano.

Para los que como Maribel, queráis conocer a la extraña familia de Marcelino os recordamos que esta os espera con los brazos abiertos, y escuchando a Manolo Escobar,  todos los sábados de junio a las 23h en la Sala AZarte. Las entradas para los lectores de Nokton Magazine salen a 10€ reservando en distribucion@azarte.com

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