Madrid, te comería a versos: subtítulos para escapar del ruido

Madrid, te comería a versos: subtítulos para escapar del ruido
Versos en el asfalto de la calle Toledo.

Hace apenas dos semanas el asfalto de un puñado de calles madrileñas amaneció salpicado de poesía. “Te comería a versos”, declamaban mayúsculas blancas en una esquina de la calle San Bernardo. El piropo fue acogido de muy buen grado, y las cámaras de los smartphones no tardaron en propagar el virus poético a través de los muros de Facebook, Twitter e Instagram de madrileños de nacimiento y adopción, algunos de ellos muy lejos hoy de su ciudad en busca de una vida mejor. De ahí, a los titulares y los noticieros. Dicen que las autoridades de la capital rechazaron participar en esta iniciativa, sin autoría reconocida, cuando aún era solo un proyecto. De ser así, quizá alguien se esté dando ahora mismo poéticos cabezazos contra la pared de un despacho.

Versos del rapero Rayden, del rockero Leyva (Pereza) y de la micropoetisa Ajo dibujan un mapa que se extiende desde Arapiles, en Chamberí,  hasta la calle Segovia, en Latina. Todos han sido tomados de las obras a las que pertenecen con el permiso de sus autores, y algunos han sido readaptados, para conservar su sentido en ese contexto nuevo que es la calzada de una gran ciudad. Desde el erotismo de “No hay mejor skyline que verte tumbada” hasta la reivindicación de “Duerme menos y sueña más”, las palabras ejercen de poderosos subtítulos a la ciudad y terminan por imponerse a la jungla sonora de sirenas, cláxones y cierres de escaparates. Como muestran las fotografías con las que el colectivo de arte urbano Boa Mistura se hace eco de Madrid, te comería a versos, este extrañamiento en mitad del frenesí del día a día funciona: los peatones se detienen a leer, y algunos hasta sonríen.

Madrid, te comería a versos: subtítulos para escapar del ruido

Calle Baltasar Gracián, esquina con Alberto Aguilera.

Desde Boa Mistura aplauden la acción sin reservas. “Nos encanta”, explica uno de sus miembros a Nokton Magazine. Estos artistas consideran especialmente acertada la elección del lugar, justo al principio de los pasos de peatones, en un punto en el que todo el mundo está obligado a detenerse y mirar al suelo porque, si no, “le atropellan”, recuerda. “Se trata de que el ciudadano se pare, porque las ciudades no son para los coches ni las máquinas, sino para las personas. La gente quiere a Madrid, quiere hacerla más humana”, asegura.

Porque, últimamente, el sentir general en las ciudades es frío, explica este integrante de Boa Mistura, y eso se nota especialmente en la capital. “La gente que vive en Madrid es muy viva y muy despierta, y tiene ganas de hacer cosas, pero a veces se cortan sus alas, no se les permite ni siquiera pararse a pensar en nada de lo que sucede a su alrededor”, comenta. “Nos encantan este tipo de acciones. Todo el mundo tiene derecho a vivir en lugares en los que esté contento”, proclama. Y es que, más allá del éxito de la iniciativa en las redes sociales, este miembro del colectivo recuerda que el verdadero sentido de estas intervenciones se encuentra en el “tú a tú con la obra”. “Puede tener mucha viralidad, pero el fin primero y último es mejorar al ciudadano que la pisa y que pisa la ciudad”, comenta.

Manifestaciones como ésta, continúa, “no dejan de ser algo beneficioso para una ciudad”. Sin embargo, lamenta que, aunque parece que ahora “empieza a haber más apertura”, desde las autoridades siempre se ha mostrado tolerancia cero para casi cualquier expresión que tenga lugar en el espacio público. A Boa Mistura, pese a su prestigio y popularidad (son los responsables, por ejemplo, de llenar de color el Mercado de la Cebada), también le ha pasado. “En cuanto se mencionan palabras como mural o arte urbano, te dan con la puerta en las narices”, asegura este miembro del colectivo, que considera que acciones como Madrid, te comería a versos forman parte del patrimonio de las ciudades.

Madrid, te comería a versos: subtítulos para escapar del ruido

Calle Farmacia, esquina con Fuencarral.

Fotos: Boa Mistura.

úsameCreative Commons Nokton Magazine

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