Lisboa y su vida cultural, más allá del fado

Imagen de la capitalidad cultural lisboeta

Indagando entre ese lugar común de que las grandes ciudades deben aunar tradición y modernidad siempre aparece, bien posicionada, Lisboa. Cierto que cumple al máximo el mix ‘monumental y cosmopolita’ pero no se queda ahí. La ciudad ofrece una constante vida cultural; variada, interesante y barata. Motivos de sobra que han pesado, estamos seguras, en su designación como Capital Iberoamericana de la Cultura 2017. A orillas del río Tajo, se conjugan pasado y presente

Geografía, clima, ciudadanos, lenguas, economías, tradiciones, prácticas culturales, lenguajes artísticos, imaginarios, legados culturales y creadores que, materializados en las calles de barrios lisboetas como Alfama o la Baixa, simbolizan la entidad iberoamericana. Un concepto que, más allá de una etiqueta política, sirve de paraguas para ese mosaico de identidades. La programación, también lo podíamos sospechar, es un abanico tan amplio que un año se nos antoja casi corto.

No sólo los sonidos de las calles definen una ciudad, la música que la representa también lo hace. Lisboa es una ciudad de fado, se escucha en los puestos comerciales de las calles, en las puertas de los restaurantes, en las terrazas más céntricas… peFarmacia de culturaro no eclipsa a ningún otro estilo. El tópico de que es una ciudad para callejearla no podría ser más adecuado, y es entre sus rincones donde se enraízan múltiples bares y salas con conciertos que nos atraparán desde el marco de sus puertas. Lo fácil, dejarse llevar por los gustos y la situación ya que la mayoría son gratuitos.

Recorriendo la zona de más ambiente nocturno, en el Chiado y el Barrio Alto, es seguro encontrar una variada oferta de conciertos. La rua das Gáveas es una de las más concurridas y en ella se encuentra el ‘Alface hall’ un jazz café con conciertos gratuitos casi todas las noches. Enfrente, en el número 117, suelen acoger grupos de versiones, y en Pharmácia de Cultura también son constantes las actuaciones musicales gratuitas. Los recitales clásicos también tienen su espacio, aún más céntrico, en Avenida Libertade; el Palácio Foz presenta un completo programa con diferentes conciertos de entrada libre.

No es sólo música, es arte

De nuevo en Chiado una de las visitas más populares es el Museu Nacional de Arte Contemporârea (Museu do Chiado). Gratis los domingos y con un precio de entrada de 4 euros el resto de días ofrece una exposición permanente que abarca de 1850 a 1975, además de las temporales.

Siguiendo con el arte contemporáneo, porque el clásico ya lo aborda cada fachada, también en el centro de Lisboa se encuentra el Museo do Design e da moda con una colección de más de 2.000 piezas que abordan la evolución del diseño en todas sus vertientes, de la tecnología a la moda, y con entrada gratuita.

Redirigiéndonos a uno de los barrios más turísticos de la ciudad, aunque todos lo sean, se encuentra el Centro Cultural de Belém (CCB), en Belém frente al Monasterio de los Jerónimos, que suele acoger también muestras de arte contemporáneo de entrada gratuita aunque además presenta un gran programa musical a precios asequibles.

La música y el arte enmarcan, a veces inapreciablemente, cualquier postal que conservemos de un viaje. Pero si esa imagen es la de Lisboa se transformarán en los auténticos protagonistas de una ciudad que no olvida sus tradiciones sin dejar de abrirse al mundo en cada sonido y en cada mirada.

Fotos: clarita (cc) / RGS

úsameCreative Commons Nokton Magazine

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