Letras de (auto) destrucción

La línea que separa la locura de la genialidad es muy delgada. Tan delgada que tus pies pueden caer a ambos lados sin que te des cuenta. Las alteraciones de consciencia pueden venir dadas por consumos varios de alcoholes y demás estupefacientes o por desequilibrios psíquicos, o las dos cosas a la vez y la segunda agudizada por la primera. Igual que en el mundo de la música, en el universo de las letras encontramos muy dignas personalidades que se han paseado con soltura por esa línea como si del mejor equilibrista se tratara. ¿Quién sabe qué frutos habrían dejado si no se hubieran arrojado al abismo? Más allá de los llamados poetas malditos decadentistas que se dejaron caer en brazos de los efluvios del duende verde de la absenta, consumida de maneras tan variopintas que se pierde la cuenta, hay un nutrido conjunto de nombres de los que no queremos olvidarnos.

rsz_1538944466_06c0e3fb22Mary Shelley

Las damas primero. Cuenta la leyenda literaria que una noche se reunieron Mary Shelley, su marido Percy Bysshe Shelley, Lord  George Gordon Byron, John William Polidori y Claire Clairmont en un castillo de los Alpes. El escenario romántico daba pie a despertar los terrores más profundos de cada uno y ponerse a escribir. De esta manera nació Frankenstein o el moderno Prometeo. Pero no sólo de sugestión vive el genio de la escritora, se dice que los horribles terrores nocturnos y alucinaciones que sufría fueron madre y padre de una de las mejores historias de miedo del imaginario popular.

Edgar Allan Poe

“Nací insano, con grandes momentos de cordura horrible.” Huérfano desde muy pequeño pero adoptado por un pujante comerciante, Allan Poe crece en Boston en un contexto de relativa calma personal. Se matricula en leyes en la Universidad de Virginia y es ahí donde entra en contacto con el alcohol, las drogas y el juego, que no abandonará en el resto de su vida y que le provocó duros conflictos con su familia adoptiva. Parece que murió en la lucha para abandonar los lazos de vicio que lo bloqueaban pero que sacaron de él algunos de los relatos de terror más inquietantes. Nunca más.

8903094536_908957836d_mWilliam S. Burroughs

Era un niño bien. No le faltaba de nada. Como buen hijo de una familia adinerada tuvo una formación exquisita con estancia en la vieja Europa incluida. Trató de alistarse para la II Guerra Mundial pero lo descartaron y a partir de ese momento no se privó de ni una sola de las drogas que circulaban por los Estados Unidos en los años 40. Divorcios, esposas muertas por accidentes etílicos, parafilias sexuales múltiples, formar parte del collage de Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band y una creación literaria y artística genial que difícilmente podemos separar de esta vida en el extremo.

Charles Bukowski

Primo hermano literario generacional de Burroughs y referente imprescindible del llamado “realismo sucio”. Su obra forma parte del acerbo literario de las tres cuartas partes de los individuos que se encuentran en esa difícil fase que es la de formarse una identidad. Es heredero de los ambientes angelinos de los años 50-60 y casi cada línea de sus escritos mana del cuello de una botella.1134064144_7140c95ca1_b

Aldous Huxley

El escritor que revolucionó la ciencia ficción moderna es uno de los pioneros en usar sustancias en la raya de lo legal para escribir obras claves. Muy interesado en asuntos relacionados con la parapsicología y el misticismo, dicen que en 1954 se abrió una puertecita en su cerebro con la alucinógena mezcalina para escribir Las puertas de la percepción. ¿El genio estaba ahí y sólo hubo que canalizarlo o fue la droga la que tomó la pluma?

Los Panero

La familia Panero tiene un epígrafe especial en la historia de la literatura española del siglo XX y no sólo por la faceta estrictamente estética. Padre poeta del régimen y tres hijos que siguieron la senda literaria pero con caminos no tan rectos como al progenitor le hubiera gustado. Una vez muerto el padre, hubo una especie de efecto muelle que sacó las facetas más heterodoxas de sus hijos. Juan Luis el bon vivant, Michi el precursor poético de parte de “la movida” y Leopoldo María que de experimentos con ideas y poemarios dedicados a la heroína acabó ingresado por decisión propia en un centro psiquiátrico.

Bola extra: Fernando Merlo

No sabemos hasta dónde podría haber llegado el genio poético de este malagueño que apareció muerto detrás de la barra de su bar, con una jeringuilla en el brazo, sin haber cumplido los 30 años. De sus manos nació el soneto que para muchos roza la perfección estructural y estética.

A mis venas

Estos cauces que ves amoratados

y de amarillo cieno revestidos,

eran la flor azul de los sentidos,

que hoy descubre sus pétalos ajados.

Besos verdes de aguja en todos lados

hieren la trabazón de los tejidos

y denuncian los brazos resentidos,

la enigmática piel de los drogados.

Las que llevaban vida y alimento

son tibias cobras de veneno breve,

blanco caballo con la sien de nieve.

Trotando corazón y sentimiento

que por las aguas de la sangre vierte

con rápido caudal la lenta muerte.

Fotos: Marcin Wichary (cc) / jwfarmer10 (cc) / hryck (cc) / mr.paille (cc)

úsameCreative Commons Nokton Magazine

Comments

comments