Leticia Dolera: “En la diferencia está la belleza”

Leticia Dolera y Alexandra Jiménez
Leticia Dolera y Alexandra Jiménez

La protagonista de Requisitos para ser una persona normal es María de las Montañas, tiene treinta años, no encuentra trabajo, le cuesta recordar la última vez que tuvo algo parecido a una pareja y tiene que volver a casa de su madre porque le han echado de su piso por no pagar el alquiler. Un compendio de carencias que junto a una escasa vida social y un interrogante acerca de sus aficiones (¡tomar helado frente al televisor no cuenta!) responden a todo lo que quisiera ser y no es, una persona “normal”. La espalda de un póster de Vicky Larraz será el espacio en blanco en el que desplegar -en fase Bridget Jones pero sin la censura de la báscula- una lista de propósitos para encajar en los cánones de la felicidad.

A los mandos de este relato amable y luminoso la actriz Leticia Dolera (Barcelona, 1981), una entusiasta debutante, que entre sus labores interpretativas ha desplegado artes de mata-zombies y/o maestra de ceremonias. La propia directora es la autora del guión, que no partió con ánimo autobiográfico, aunque sí bebe de esa “sensación de desubicación” que como “todo ser humano” sintió alguna vez Dolera. “En esta sociedad nos mandan muchos inputs: Qué tipo de persona ser, cómo vestir, qué prototipo de pareja debemos tener… Parece que tengamos que convertirnos en iguales” nos explica.

Requisitos para ser una persona normal refleja a esa generación de jóvenes treintañeros formados hasta la médula cuyas expectativas no se han visto cumplidas. “Crecimos pensando que una carrera y un máster nos abrirían las puertas a cualquier trabajo y que a los 30 estaríamos en la cima de la madurez -afirma contundente-. Y cuando llegan te das cuenta de que sigues llevando una vida parecida a tus veinti-pico y que todavía te queda todo por aprender”. La catalana no emite queja ninguna, pero conoce de primera mano por los vaivenes de la profesión y las imposiciones de las modas, la sequía de trabajo, el que no suene el teléfono. Entre otros motivos, este vacío transitorio le condujo a la escritura y tras recoger premios y alabanzas en el mundo del cortometraje, el paso natural ha sido lanzarse al largo.

Leticia Dolera en un fotograma del filme.

Leticia Dolera en un fotograma del filme.

“Al principio me centré en la historia familiar de María de las Montañas, en la incomunicación y sentimiento de culpa que existe entre ella y su madre, pero luego apareció Borja y la trama romántica fue cogiendo luz” cuenta Dolera de su romcom. A la actriz y directora le parece que se puede hacer “una lectura bonita” de la relación entre los diferentes frentes abiertos que afronta su protagonista: “La vida es irregular, un misterio. Te puedes estar enamorando y te están pasando más cosas a otros niveles y tienes que solucionarlo todo a la vez”.

En esta aventura no se ha embarcado sola. Manuel Burque, Silvia Munt, Jordi Llodrá, Alexandra Jiménez, Miki Esparbé, Carmen Machi o Nuria Gago se han puesto en sus manos para conformar el variopinto plantel de personajes que conforman la fauna y flora de Requisitos para ser una persona normal y que Leticia Dolera ha dirigido desde “la naturalidad y la fluidez orgánica”.


Entre los encantos de la película, de ritmo vitalista y originalidad expositiva, destaca el guionista y cómico Manuel Burque
, que se estrena como actor en el papel de Borja, el partenaire y gran compañero de aventuras y “caza-requisitos” de la protagonista. El personaje le exigió engordar 15 kg para ilustrar el único complejo que le lastra, ese peso de más que María de las Montañas le propone meter en cintura con hábitos saludables. “Forma parte del mensaje de aceptación de la película. Acepta lo que tienes y a partir de ahí trabaja. No intentes buscar cosas desde fuera porque puede cegar lo valioso que hay en ti” afirma Burque. Cuenta que acudió al rodaje como “un folio en blanco” para aprender de Dolera, con quien rodó material improvisado – “locuras en un parque de atracciones”- para generar mucho más que planos recursos, “la complicidad” que deslumbra en encuadre. “¿Qué quieres que haga? Si esto no lo hago bien, buscaremos la manera” era la actitud laboriosa de quien se sentía como “el soldado de Leti”. Está satisfecho con el resultado del filme también desde su criterio de guionista: “Es la primera peli indie romántica del cine español. No tiene complejos ni andamiajes y lo hace bien desde la sencillez tirándose de cabeza en el género”.

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Miki Esparbé, de enhorabuena por el éxito de Perdiendo el norte y la serie Anclados, se une a su compañero en “la fortuna” de haber visto nacer a “una cineasta”. Interpreta al antagonista romántico, “un tipo superficial, pero encantador” y en este “mimo” hacia sus criaturas, señala Esparbé, reside la mayor virtud de Leticia Dolera: “Trata a sus creaciones con cariño desde el guión hasta el set, por lo que también tiene muy en cuenta las propuestas de los actores, algo que en óperas primas se ve poco”.

La película respira ternura por todos sus poros. “No pasa nada por ponerse tiernos, hoy en día casi es un tabú” esgrime su directora. Sus Requisitos… no pretenden tanto llamar a la divergencia como celebrar la valentía de ser uno mismo. “En la diferencia está la belleza, en aceptarnos como somos. Nos podemos reinventar cada día” resuelve. Pudiendo vestir de galleta y almorzar en Ikea, ¿quién quiere ser normal?

úsameCreative Commons Nokton Magazine

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