Huérfanos catódicos, llega la madrugada

Day 67. TV. Zoltán Horlik

 

Mentiría si os dijera que para escribir estas líneas que leeréis a continuación (perdonad que lo dé por hecho) ha sido necesario un arduo trabajo de investigación, horas interminables recopilando datos, noches de insomnio seleccionando la información. NO. ¡Qué va! Hijos de la cultura, somos en realidad huérfanos televisivos. Yo, firme partidaria de la caja tonta en momentos de colapso mental y emocional, soy la primera en reconocer que la cultura catódica es casi inexistente. Sé que no os descubro nada nuevo, pero compartir los males entre muchos me proporciona un legítimo consuelo al que no pienso renunciar.

No obstante, aún se puede rascar algo… Si tus párpados aguantan abiertos después de las 00.00 horas y no te importa ducharte con cafeína por las mañanas, la parrilla televisiva de madrugada, más allá de los refritos de música, la teletienda de toda la vida y los casinos interactivos, es el último resquicio de vida cultural en la pequeña pantalla.

 

La 2, ese oasis…

Saturno TV. Amio Cajander

Saturno sin maquillaje.

 

El yang de la televisión pública española es un pequeño oasis de programación cultural (no olvidemos que están obligados por ley) en un paisaje, como decimos, desértico y pobre. Aún así, la falta de interés general desde las instituciones por nutrir al público de contenidos de calidad obliga a que la mayoría de los magacines sobre cultura de este canal tengan que hacerse un hueco en la madrugada, aunque con gratificantes excepciones que merecen mención especial, como la última hora del domingo con Página 2. En esta franja horaria aguantan el chaparrón programas como el longevo Metrópolis (domingos, 00:30 horas), un espacio de cultura que lleva casi 30 años informando sobre las últimas tendencias en el campo de la creación artística y que ha instaurado su propio lenguaje televisivo. Desde su primera emisión el 21 de abril de 1985 hasta su última temporada, que arrancó el pasado 23 de septiembre de 2012, Metrópolis, con sus 25 minutos de duración sin presentador en torno a un núcleo temático, se ha ganado semana tras semana su estatus de paradigma.

Más reciente y también muy recomendable, otro espacio presentado por Cayetana Guillén Cuervo (una de las caras amigas de la cadena) que presume de “reflejar el trabajo de TVE como promotor cultural”: ¡Atención obras! (viernes a partir de las 23:30 horas), un cuidado formato con reportajes y entrevistas que abarca todas las disciplinas culturales. Y en un intento interesante por mimar a los outsiders de la cultura urbana, La 2 emite actualmente Ritmo urbano. Presentado por el rapero conocido como El Chojín y dirigido por Francisco Reyes, el programa se ocupa desde el baloncesto callejero a la música o la literatura relacionadas con la street culture y se acompaña de referentes como El Langui, Kapi o Suso33.

 

… La oferta privada, vaya broma

 

Y ya. Hasta aquí.

No, de verdad, es que no hay nada.

Como os comentaba al principio de mi divagación/disertación, desde el mediodía de Saber y ganar y si aceptamos pulpo y el Lo sabe no lo sabe de Juanra Bonet (ains…) es lo más parecido a un programa cultural en el prime time, hasta después de la media noche no hay la más mínima posibilidad de encontrar espacios culturales (en la concepción menos pretenciosa de los términos) en las televisiones generalistas. Y aún con esto, el zapping de madrugada, una vez terminada la oferta de La 2, se convierte para el espectador ojiplático en un devenir de espacios de fusión musical, novedades y música en directo, con destacados ejemplos como Puro Cuatro en, sí, Cuatro, Fusión sonora en Telecinco, TVE es música o La Sexta en concierto.

En el tetris gigantesco que supone la programación de los canales privados, en el que el hueco más suculento está reservado para el deporte rey y las productoras esperan que amaine la crisis publicitaria para volver al juego con sus ficciones, el formato del magacín cultural no ve un resquicio por el que meterse.

Efectivamente, el panorama de la tele privada da mucha pena y a mí me parece que ha llegado el momento de cerrar este repaso con un remember, rindiendo homenaje a un espacio cultural que marcó a toda una generación por su aire innovador, sus propuestas estéticas y, claro, por  ella: Kay Rush. Nosolomusica, te sigo echando de menos. ¡Cuidado!

Nota: Las información sobre las horas de emisión en este artículo es, lógicamente, estimada. Nokton no se hace responsable de los cambios causados por la (maldita) contraprogramación…

Fotos: Zoltán Horlik (cc)/ Amio Cajander (cc)

úsameCreative Commons Nokton Magazine

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