Frinje 2015 toma impulso y se salta los géneros

Fuerza-de-gravedad
Obra 'Fuerza de gravedad' dentro del Frinje 2015.

Nuestra boca no siempre logra transmitir fielmente lo que ven nuestros ojos y, en ocasiones, nuestros sentidos se confunden, también cuando nos expresamos. Hace ya muchos años que el Nobel (que no novel) Juan Ramón Jiménez señaló ciertas “incongruencias” de la ortografía española y defendió (y practicó) su simplificación. El festival antes conocido como Fringe hace un guiño a la sencillez ‘juanramoniana’ y cambia la grafía de su nombre para adaptarla a cómo lo pronuncia el público madrileño, tan distinto también en esto al que abarrota las calles de Edimburgo durante las tres últimas semanas del mes de agosto.

Se simplifica en este aspecto, pero se ha propuesto, en su cuarta edición, algo tan complejo como explorar el espacio común que existe en la actualidad entre escritura, exhibición y pensamiento, transitando para ello por la fina línea que separa los géneros. Así, etiquetas tan habituales como danza o teatro no se han utilizado para clasificar las propuestas que veremos este año. Pero, no te preocupes, ¡aquí está Nokton Magazine para guiarte!

El Frinje, que arranca mañana y durará hasta el 25 de julio, se adelanta un mes a su homófono escocés y podrá presumir también de estar extremadamente despierto para intentar reflejar y reflexionar sobre algunas de las preocupaciones que más conversaciones y páginas llenan estos días: la corrupción política, los movimientos sociales, la crisis económica o los límites del humor en el ámbito público y las redes sociales (seguro que a Guillermo Zapata esto le interesará) serán los protagonistas de La actualidad a escena, una de las ocho secciones en las que se divide el festival.

Potted. LATROCOLA

Potted de LA TRÓCOLA.

Estos temas también serán objeto de reflexión en varios de los seminarios y laboratorios que se han empezado a celebrar y que contarán con profesores tan insignes, ligados o no a las artes escénicas, como Bérengère Bodin (bailarina y coreógrafa de la interesante plataforma artística belga Les Ballets C de la B), el escritor y ensayista Andrés Barba, Ignacio García May (autor de la versión de La ola que pudimos ver esta temporada en el CDN), Philippe Dorin (del Théâtre Paris-Villete), Carlota Ferrer (que regresa al festival tras haber presentado en la pasada edición su premiadísima Los nadadores nocturnos) y Pablo Gisbert, 50% de El conde de Torrefiel, compañía que acaba de presentar en Madrid su magnífica pieza La posibilidad que desaparece frente al paisaje dentro del ciclo El lugar sin límites. Son actividades abiertas tanto a público general como a profesionales por lo que te recomendamos que les eches un vistazo.

Si nos volvemos a centrar en la parte más puramente de exhibición, comprobaremos que el lugar que se cede a las compañías madrileñas es muy importante: de los 29 montajes que podremos ver, 15 serán propuestas de creadores de la capital y su comunidad. Entre otros, mostrarán sus últimas obras Alberto Conejero, Salva Bolta, Alberto Velasco, Darío Facal, Ernesto Arias, Los Bárbaros, Club Caníbal, La Lechería, Los Lunes, Víctor Velasco, CnCC, Las malas influencias y NUDUS Teatro. Del resto de España, podremos ver tres propuestas catalanas (Cosas que se olvidan fácilmente, Locus Amoenus y Shell), dos de Valladolid (Woyzeck!!! y Última transmisión), una sevillana (3×2, de Compañía Danza Mobile), una valenciana (de Tabula rasa y Wichita co) y otra más de Alicante (Potted, de La Trócola).

Es lo que hay. Armadillo y La Casa en el árbol. Foto, Simone Coletta

¿Es lo que hay? de Armadillo y La Casa en el árbol. Foto: Simone Coletta.

Respecto a la presencia internacional, podrán verse dos propuestas argentinas (un proyecto multidisciplinar llamado Fuerza de gravedad que reflexiona sobre el cuerpo, el paso del tiempo y su reflejo en el escenario; y El rastro, la premiada adaptación de la novela homónima de la escritora mexicana Margo Glantz), una marroquí (Madame Plaza, que mezcla voz y cuerpo, humor y denuncia social, y despierta tanta admiración como rechazo en su país), una francesa (DÈVORATION, inquietante creación colectiva de Le Théâtre du Balèti sobre el poder), una inglesa (Ghost Opera, una prometedora combinación de música en directo e intérpretes que reflexiona sobre lo que proyectamos de nosotros mismos) y una coreana (Not I / The Duet), que recuerda, en el uso de la tecnología, a la versión androide japonesa de Tres hermanas que pudimos ver en el Fringe de 2013.

Durante el Frinje también habrá once conciertos (Cabo San Roque, Núria Graham, Biznaga o Maria Rodés, entre otros, algunos gratuitos), audiovisuales, lecturas dramatizadas y, por supuesto, un lugar para el público infantil, con siete propuestas que aúnan música, danza y teatro (muy mezcladitos, como corresponde en esta edición del festival), aptas para todas las edades.

En resumen, Frinje15 es una completa incitación a dejar que géneros y sentidos se mezclen. Seguro que el resultado no nos deja indiferentes.

úsameCreative Commons Nokton Magazine

Comments

comments