España, un país entre las páginas (I)

Leer y viajar en tren, perfecta combinación. Foto de Mish Sukharev (cc)

Un país en la mochila. Ya lo dijo Labordeta, al que siempre recordaremos esté donde esté. España puede ser un territorio perfecto para recorrer de punta a punta sin aburrirnos, descubriendo a cada paso miles de rincones interesantes, personas con las que conversar y platos que degustar. Para aquellos que tengan la cartera escasa y seca para poder permitirse estos recorridos nacionales, Nokton Magazine como servicio público busca proporcionar un perfecto mapa nacional que os permita conocer cada provincia a través de libros que se sitúan y desarrollan en ellas.

Dividiremos este nuestro país en sectores para que nos llegue para todos, porque con esta lista pretendemos poner a conversar dos pasiones de casi todos: leer y viajar. A falta de dinero, buenos son los libros. ¿Empezamos?

Galicia, donde acababa la tierra

Iniciamos el camino por A Coruña y las sendas de la Fraga de Cecebre. Escrita por Wenceslao Fernández Flórez, El bosque animado nos invita conocer todos y cada uno de los personajes que pueden habitar un bosque gallego. Sin alejarnos de la magia y el punto fantástico de la narrativo llegamos a Lugo con Merlín y familia, de Álvaro Cunqueiro. ¿Qué pasaría si el mítico hechicero de los ciclos artúricos hubiera vivido en tierras lucenses? Frente a las Cíes se sitúa Vigo, ciudad protagonista de las novelas negras protagonizadas por Leo Caldas, un detective tímido, fumador y amante del vino blanco y el jazz creado por Domingo Villar. Completamos el cuartero gallego en Ourense con A Esmorga, una suerte de viacrucis digno de Max Estrella trazado por Eduardo Blanco Amor. Una jornada completa de borrachera recorriendo bosques, tabernas y lupanares de la ciudad. Tres amigos en plena huida hacia delante en medio de un franquismo que ha traído el horror social a las calles.

Asturias, entre tradición y revolución

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Ana Ozores y Oviedo, protagonistas de La Regenta.

Asturias es cultura y verde, piedra y sal. Gijón y Oviedo son ciudades complementarias para conformar el carácter de toda una tierra. Pero nos quedaremos a los pies de Santa María del Naranco y San Miguel de Lillo. Oviedo es una urbe capaz de protagonizar una novela entera, por mucho que sus personajes tengan nombre, apellidos y tramas personales que argumenten el dramón. La Regenta, de Leopoldo Alas ‘Clarín’, no se podría entender si su Vetusta ovetense.

 Cantabria, cabeza de Castilla

Podríamos citar cualquiera de las novelas de José María de Pereda con marcos geográficos cántabros, como Santander en Sotileza, pero a veces es bueno mirar con ojos ajenos de un forasteros. La vida rural en la posguerra se ve en El camino de Miguel Delibes y convierte a Molledo, un pequeño pueblo del valle de Iguña, en el escenario perfecto, aunque no explícito, para hablar de la muerte, el hambre, la amistad, y otros tantos sentimientos humanos.

País Vasco, la piel (y el sueño) contra la piedra

Seguimos por la costa cantábrica para llegar a Vizcaya y quedarnos con un pedazo de su historia reciente. Hay quien pone la trilogía de Ramiro Pinilla, Verdes valles, colinas rojas, al nivel de Cien años de soledad. Por algo será. El mundo onírico que se crea en la imaginación del lector con Obabakoak, de Bernardo Atxaga, nos dibuja una Guipúzcoa con una cultura antigua, un folklor arraigado que roza con el realismo mágico. ¿Cuántas maneras distintas hay de llamar a una mariposa en euskera? Vitoria es una perla de ciudad, con historia, cultura y conciencia medioambiental. Nos adentramos en la ciudad alavesa fijándonos en su pasado con La calle de la judería, una novela de Toti Martínez de Lezea que sitúa la trama en las primeras décadas del siglo XVI.

La selva de Irati.

La selva de Irati.

Navarra, de selvas y brujas

La comunidad foral nos evoca tiempos de brujas en Zugarramurdi, selvas en Irati, patxarán y sanfermines. Pero no nos vamos a quedar con Hemingway o los listados de hechiceras ajusticiadas en los autos de fe. Nuestra propuesta se adentra en la novela negra bien escrita. De la mano de Dolores Redondo y su Trilogía del Baztán descubrimos un mundo misterioso, lleno de leyendas, tradiciones y folklor navarro. Nada que envidiar a las grandes novelas negras nórdicas.

La Rioja, entre vino e historia

Tentadas en dedicar unas líneas a Berceo y a los Milagros de Nuestra Señora, hemos pensado que mejor finalizamos el viaje de esta semana con otra novela de tintes truculentos y detectivescos. Hay quien piensa que la vida en pequeñas localidades es más tranquila. El baile de los penitentes, de Francisco Bescos, sitúa la narración en la Semana Santa calagurritana y sus tradicionales borregos y el chispazo que lanza la trama en la aparición del cuerpo asesinado de una niña gitana. Cumpliendo los cánones de una novela policiaca no faltará las vueltas que despisten al lector, en un contexto geográfico como es Calahorra.

Fotos: Mish Sukharev (cc) / Yellow.Cat (cc) / Miguel Ángel García. (cc)

úsameCreative Commons Nokton Magazine

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