España, un país entre las páginas (II)

Refrescados por el mar y los vientos serranos del norte de nuestro país, retomamos la ruta literaria por la península ibérica. Nos adentramos en las tierras que generaron la historia del país, cultural e históricamente. Mesetas, coronas, condados, glosas, arte, poesía… Horizontes eternos que algunos describieron como el pecho de un hombre por lo ancho y plano de sus orografía, o con picos que hacen cosquillas en la barriga del cielo con sus nieves perpetuas.

Nokton Magazine sigue con su labor de servicio público para proporcionar una buena hoja de ruta literaria. Unamos otra vez leer y viajar. Porque ya lo dijimos en su momento: A falta de dinero, buenos son los libros. ¿Seguimos?

Castilla y León, solar del idioma

Historia en cada piedra. Foto de Miguel Ángel García

Historia en cada piedra. Foto de Miguel Ángel García

Desde el reino de Castilla y el reino de León se empezó a hablar “mal” el latín, con influencias del euskera. El castellano recibe su nombre por tal. Continuamos nuestro camino por León y Volverás a Región, una novela situadas al norte de la provincia que se adentra en el experimento narrativo de Juan Benet de recuerdos que sustituyen a la acción. En el mundo del recuerdo llegamos a Aguilar de Campoo, al norte de Palencia, donde se sitúa Esperando al rey, novela histórica escrita por Peridis que sitúa la trama hacia el siglo XII en su amado monasterio de Santa María la Real. Rematamos el norte de la comunidad en Burgos con el comienzo de la ruta del Cid, correspondiente al primer cantar, el del destierro, del mítico cantar de gesta. Nos adentramos en Soria con una narración galdosiana que roza lo real-maravilloso con El caballero encantado y su punto de vista crítico de Castilla. Unimos dos provincias bajo el puño y letras de un mismo autor porque pocos retrataron mejor esta tierra que Miguel Delibes. En su Valladolid natal se sumerge en su historia, en lo que fue, a través de El hereje. Y en Ávila por sus murallas, que no protegen sino encierran a la ciudad y a sus habitantes, reflejados en La sombra del ciprés es alargada. Los paisajes naturales del lago de Sanabria, en Zamora, inspiran y sirven de perfecto escenario para los debates teológico-filosóficos de los protagonistas de San Manuel Bueno, mártir. Salamanca da para mil historias y es madre de algunas de las grandes obras de la literatura en castellano, pero nos decantamos por El estudiante de Salamanca, donde Espronceda conjuga amoríos, magia negra y una ciudad que es una novela en si. La novela que nos lleva a Segovia es de Hemingway y nos lleva al frente segoviano de la Guerra Civil, teñido por la sangre pero también por el amor, en Por quién doblan las campanas.

Aragón, el tiempo y la leyenda

Torre del Salvador en Teruel

Torre del Salvador en Teruel

Desde la comunidad aragonesa se abrió el país al resto de Europa. De norte a sur de la región empezaremos por Huesca. Las montañas oscenses son enclaves de una naturaleza salvaje en el sentido más amplio de la palabra, donde la madre tierra se cobra lo que le debemos. Es allí donde se sitúa La lluvia amarilla de Julio Llamazares, una novela pausada y con sabor de aquellas fotos color sepia. Labordeta, inspirador en parte de esta ruta literaria, recoge en Tierra sin mar una visión periodística y novelada de Zaragoza, su tierra natal. Y cerramos Aragón en Teruel, que también existe. Una ciudad se basa en sus leyendas y Los amantes de Teruel es una de las más bellas que hay. Nuestros Romeo y Julieta particulares. Ya se sabe, tonta ella y tonto él.

Castilla-La Macha, el viaje como región 

Nos cambiamos de meseta para seguir la ruta literaria de este país en la mochila y entre las páginas. Abriendo boca con una de las grandes novelas de viajes de nuestro país. Camilo José Cela dibuja un bonito paisaje de Guadalajara, sus gentes y campos, con Viaje a la Alcarria. Y si de novelas de viajes hablamos, nos vamos a Ciudad Real y a Cuenca para avivar los debates sobre qué localidad es “el lugar de La Mancha”. Todo apunta, o al menos lo hacen los estudios complutenses, a que las andanzas de Don Quijote se desarrollan partiendo desde Villanueva de los Infantes, en la provincia cluniense, pero otros barren para casa y lo sitúan en Mota del Cuervo. Que cada uno tome su decisión. Saltamos a la novela histórica de distintas épocas. Toledo es la ciudad de las tres culturas y la herencia judía es algo importante en su huella de identidad, como bien demuestra El último judío, de Noah Gordon. Situada en Albacete nos encontramos con la Segunda República, la Guerra Civil y la dura post-guerra contada desde los ojos de una niña en Bajo la fría luz de octubre.

Panorámica de la ciudad de Toledo

Panorámica de la ciudad de Toledo

Madrid, villa y corte

Capital del reino. Villa que ha visto pasar media historia del país, y precisamente por eso elegir solamente una obra ambientada en la ciudad es imposible. Entre andanzas siglodorescas, novelas costumbristas y noches canallas tamizadas con luces de bohemia, nos quedamos con los recuerdos de una saga, la de Manolito Gafotas y su Carabanchel (Alto).

Extremadura, tierra de conquistadores

Terminamos nuestra segunda etapa por el país literario en la última comunidad sin mar, pero con muchos muchos metros de costa, aunque sea de agua dulce. Enclaves naturales, buitres, teatros romanos y muchos conquistadores de allende los mares son protagonistas de las tierras extremeñas. La dureza de los campos de Badajoz y los latigazos de la post-guerra fundan un nuevo género narrativo en La familia de Pascual Duarte, el tremendismo. Para viajar por Cáceres nos quedamos en el umbral de lo real y lo fantástico con una novela inspirada en el estilo narrativo de H. P. Lovecraft. El espanto de Arganza, una obra de terror con todo lo necesario que se nutre también de las tradiciones legendarias del norte de la provincia.

Artículos relacionados

España, un país entre las páginas (I)

Foto de Nathan O’Nions (cc) / Aureliano (cc) / Ramón (cc)

úsameCreative Commons Nokton Magazine

Comments

comments