Escocia es más que whisky

Haggis, plato tradicional de Escocia.

En lo que a la mesa se refiere Escocia es más que Whisky y por ello durante 2015 celebra el Año de la Comida y la Bebida Escocesa, un evento creado por su propio gobierno para expandir el aroma de la cocina tradicional de un país que también cuenta con 16 restaurantes con Estrella Michelin.

Como para Nokton cualquier excusa es buena para indagar en la cocina internacional nos proponemos un breve recorrido por esta tierra de castillos a través de sus recetas más populares, generalmente platos contundentes enraizados en las tradiciones culinarias de Gran Bretaña.

Haggis

Lo definen como una especie de salchicha o pudin salado (aunque a la vista recuerda a una morcilla de forma esférica) y es uno de los platos más típicos del país y una receta obligada en su Cena de Burns. Esta cena es en sí misma una de las grandes tradiciones escocesas y aunque suele celebrarse en el aniversario del nacimiento del poeta Robert Burns (25 de enero), puede hacerse en cualquier momento siempre que cumpla la agenda preestablecida; llegada de invitados, discurso de bienvenida, primer plato, entrada del haggis, plato principal, postre, brindis real, discurso por Burns…

La receta consiste en embuchar carne, corazón y pulmones de un cordero junto a diferentes especias y acompañarlo de patatas, si bien en los pubs del país suelen servirse en diferentes versiones, también en creaciones modernas e incluso vegetarianas.

Black pudding

Black Pudding en un desayuno tradicional.

Black Pudding en un desayuno tradicional.

Un contundente plato, que también es común en sus desayunos, es el Black pudding, otra especie de morcilla rellena en este caso con avena, cebolla, sangre y especias que cuenta con certificación de Indicación Geográfica Protegida en la zona de Stornoway. Últimamente también forma parte de platos de cocina creativa y puede ir acompañado de diferentes frutas como pera o manzana.

Cranachan

Cranachan, postre típico a base de frambuesas.

Cranachan, postre típico a base de frambuesas.

Uno de los postres más reclamados por los chefs actuales en Escocia es el Cranachan, se crea a través de sencillos ingredientes; frambuesas, nata montada, miel, avena tostada y normalmente se le añade whisky, y por ellos es una receta típica para la temporada de verano. Se presenta servido en capas y en determinadas zonas lo preparan con la nata clotted cream, un producto similar a la mantequilla. Algunos cocineros como Jamie Oliver también lo han presentado en forma de helado.

Scotch Pie

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Entre los platos tradicionales de comida rápida en Escocia se impone el Scotch Pie, un pastel salado que se rellena de carne picada y se presenta en una masa dura. Es muy fácil de encontrar en pastelerías y suele consumirse en eventos al aire libre y deportivos; de hecho suele categorizarse como un football pie, ya que se sirve en los partidos junto al Bovril (una salsa de extracto de carne de vaca que suelen beber diluyéndola con agua). La receta varía según el fabricante o el hogar y lo propio es mantenerla en secreto por lo que cada pastel tiene un sabor único y personal; por regla general se compone de harina, mantequilla, cordero y especias.

 

Foto: Janet Ramsden (cc) / Ewan Munro (cc) / Gourmandise (cc) / Rebecca Slegel (cc)

úsameCreative Commons Nokton Magazine

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