East End o cómo sobrevivir en el intento (I)

East End , o cómo sobrevivir en el intento

El Reino Unido y la música siempre han sido compañeros de baile. De hecho, de las entrañas de Londres surgieron géneros como el punk, el movimiento mod o el glam rock, que tuvieron sus orígenes en los psicodélicos años 60 y 70. Sí, Londres: pastel de riñones, taza de té, mala comida, peor clima y Mary Poppins. Pero la capital de Inglaterra tiene una cara B de la carátula, un otro yo alejado de húmedos sótanos en la mítica Denmark Street y más cercano al East End y a salas abovedadas convertidas en catedrales de la música electrónica: el ‘clubbing’ londinense.

Aterrizar en una de las ciudades alfa del mundo, junto con Nueva York, París y Tokio, es hacerlo en una urbe que alcanza los 8 millones de habitantes (la más poblada de la Unión Europea). Si por algo se caracteriza es por el gozoso caos al que se somete, capaz de perder al más perspicaz de los viajeros entre sus calles tentaculares.

La City y sus pubs

La City (Central London) es su centro financiero y, en torno a él, se solapan los restantes 32 distritos. En total, 33 barrios en los que se amontona una diversidad de lo más cosmopolita y exótica. Todo es posible en esta heterogénea y cambiante maqueta, lugar de realizaciones y miserias, de la clase trabajadora en barrios humildes, de Dickens y del horror de Jack el Destripador. Welcome to London!

Transeúntes en la estación de Liverpool Street. | Flickr: Ian Carroll

Transeúntes en la estación de Liverpool Street.

La frenética ruta se inicia en la estación de Liverpool Street. Sus esquizofrénicos transeúntes parecen mimetizarse con la antigua edificación sobre la que se levantó: el hospital psiquiátrico de Bedlam. A sus puertas, se abre el East End, el barrio de los junkies (drogadictos) y los cockneys u habitantes de los bajos fondos (véase Alfie como ejemplo fílmico estilizado de tal grupo). En sus calles, Mientras los elegantes hombres de negocios de la City vuelven a sus hogares, los jóvenes se abren paso en la noche. La primera parada es una obra del clasicismo británico, un pub, pero no uno cualquiera, se trata del Dirty Dicks (202 Bishopsgate).

En pie desde el siglo XVIII, recrea perfectamente el ambiente del Londres añejo: crujiente suelo de madera, paredes de ladrillo visto y pintas por doquier. Su razón de ser es fruto del infortunio del bienaventurado Nathaniel Bentley; perdió a su amada horas antes de contraer nupcias y, tras ello, su personalidad desaliñada y taciturna y su local se convirtieron en una rareza en la capital. La mugrienta taberna basó su atrezzo, hasta mediados de los 80, en una parca decoración a base de felinos momificados y demás extravagancias acumuladas por este peculiar Romeo. Hoy en día es menos auténtica, pero más presentable. Aún conserva su bodega de 1745 y esa maravillosa mezcla inglesa en la que lo nuevo se mezcla con lo viejo.

A escasos pasos se sitúa The Ten Bells (84 Commercial Street), otrora abrevadero oficial de la flor y nata de Whitechapel. Coetáneo de su antecesor, su nombre es un homenaje a las diez campanas de la contigua Christ Church Spitalfields, que cada ángulo de 90º repican alegremente hacia el cielo. Su decoración va más allá de lo vintage: azulejos de estilo victoriano, papel pintado en las paredes, sofás sobradamente rodados e incómodos taburetes. Encantador, si no fuera porque tiene esencia de bar de mala muerte. Algo así debieron pensar las esposas de los asiduos habituales cuando la prostituta Annie Chapman, vista por última vez en aquella oscura esquina, pasó a la historia el 8 de septiembre de 1888 por ser la segunda de las cinco víctimas de Jack el Destripador.

Feligreses disfrutan en conjunto en The Ten Bells. | Foto: Palm z (cc)

Parroquianos disfrutan en conjunto en The Ten Bells.

Pero esa es otra historia. Su clientela actual se caracteriza por el eclecticismo. Desde los trajeados brókeres que, cada viernes a primera hora de la tarde, recorren entusiasmados, con sus zapatos de ergonomía envidiable, los adoquines que separan su vida (la bolsa) de su religión (el pub), para apoltronarse en la barra a ritmo de cebada, hasta los habituales feligreses de los cercanos vecindarios de Brick Lane o Shoreditch, pasando por la fauna nocturna que, sobremanera, inunda el local y sus aledaños a partir del jueves noche. Imprescindible un viaje por sus lúgubres baños para observar la prosa espontánea a modo de grafiti y degustar una pinta de Bombardier, una cask ale con cien años de vida.

Rumbo al 91

Después de calentar el gaznate en dos tascas legendarias, comienza el peregrinaje. A la vuelta de la esquina, tras estos oasis de la jungla nocturna del East End, se presenta la eléctrica y fetichista Brick Lane Street. Tan solo bastan cinco pasos para percibir su personalidad andrógina, irónica y moderna. Conocida como ‘Banglatown’, huele a curry (pronunciado kari para los autóctonos), está desaliñada y suele dormir poco. Es la reina de las fiestas. Una 24 horas non stop. Sobre su húmedo asfalto, los restaurantes de comida hindú o árabe se reproducen con una facilidad pasmosa. El Meraz café (56 Hansbury Street) es una buena opción. Pollo tikka masala cocinado con verdadero amor.

El viaje continúa en este pequeño trayecto. Las tiendas off-licence (aquellas que venden bebidas alcohólicas para llevar) se alternan estratégicamente como si de fichas de ajedrez se tratasen. A izquierda y derecha, la gente más cool bebe, habla y baila al son de unos timbales caribeños. Mientras, aquellos inmediatamente hambrientos caminan hacia el 159. Es la Beigel Bake más famosa del Reino Unido. Reponer fuerzas con una bagle de salmón y queso podría ser necesario. Vuelta atrás y rumbo al 91. Las sombras vibran y esto empieza. Continuará…

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Guía

+ Cómo ir
La gran cantidad de visitantes que atrae Londres tanto por placer como por negocios hace que muchas compañías de bajo coste vuelen a la capital a precios realmente sorprendentes. Reservando con antelación no es raro encontrar vuelos de ida y vuelta por menos de 50€.
Compañías de bajo coste que llegan a Londres:
– Vueling (www.vueling.com): Desde A Coruña, Bilbao, Sevilla y Vigo.
– Ryanair (www.ryanair.com/es): Desde Alicante, Almería, Fuerteventura, Girona, Gran Canaria, Ibiza, Jerez, Lanzarote, Madrid, Málaga, Murcia, Palma de Mallorca, Reus, Santander, Santiago de Compostela, Sevilla, Tenerife, Valencia, Valladolid y Zaragoza.
– easyJet (www.easyjet.com/es): Desde Alicante, Almería, Barcelona, Bilbao, Fuerteventura, Gran Canaria, Ibiza, Lanzarote, Madrid, Málaga, Mallorca, Menorca, Murcia, Oviedo, Sevilla, Tenerife y Valencia.
+ Comer
– Olives and Figs (www.olivesandfigs.co.uk, +44 20 7247 8680, 14 Artillery Ln, E1 7LJ): Muy cerca de la estación de metro de Liverpool Street. Cocina mediterránea y turca, barata y de calidad. Goza de un ambiente acogedor y elegante.
– The Carpenter´s Arms (www.carpentersarmsfreehouse.com, +44 20 7739 6342, 73 Cheshire St, E2 6EG): Mítico pub situado en el East End. Sirve auténtica comida inglesa, a muy buen precio, regada con una amplia oferta de cervezas: desde las suaves hasta las amargas, pasando por la Guinness, fresca y bien tirada o la recomendable Bitburger. Es famoso por un vino espumoso llamado Ridgeview Cavendish.
+ Salir
– Vibe Bar (www.vibe-bar.co.uk, +44 20 7247 3479, 91-95 Brick Lane St, E1 6QL): Situado en la Old Truman Brewery, es fácil de encontrar por su característica fachada de ladrillo rojo. Decoración a la última: sofás de cuero, sillas de plástico y acero, grafitis en las paredes e incluso PlayStations. Terraza ideal para el verano con mesas de pícnic y barbacoa. Se pincha hip hop, funky, house, soul y kilos de buena música. Cuenta con servicio encantador y los fines de semana está a reventar.
– 333 Mother (www.333mother.com, +44 20 7739 5949, 333 Old St, EC1V 9LE): Decoración auténtica y ambiente familiar, es como estar en casa. La oferta musical abarca desde global sounds hasta dubstep, hip hop, drumb & bass, ragga o rare grooves.
+ Dormir
– Brick Lane Hotel (www.hotelbricklane.com, +44 20 7377 6641, 13 Brick Ln, E1 6PU): Tal como indica su nombre, el Brick Lane Hotel está situado en la emblemática calle de Brick Lane, en el East End, famosa por su ambiente festivo, su gran variedad de restaurantes especializados en curry, el mercadillo de los domingos, grafitis de Banksy, clubes nocturnos y edificios históricos.
– Qbic Hotel London City (www.qbichotels.com, +44 20 7691 95 92, 42 Adler St, E1 1EE): Si quieres alojarte con estilo y sin gastar demasiado, el Qbic Hotel London City es tu lugar; habitaciones de diseño asequibles cerca de la City y de Brick Lane. Sus 171 estancias están divididas en cuatro categorías según sus vistas: las más baratas no tienen ventanas pero están bien iluminadas y el resto tienen vistas al patio, a la calle o a un parque, respectivamente.
+ Comprar
– Beyond Retro (www.beyondretro.com, +44 20 7613 3636, 110-112 Cheshire St, E26 EJ): Antigua lechería del este de Londres convertida en un enorme almacén de ropa de segunda mano y vintage por el que perderse. La mayoría de sábados hay música en directo.
– Old Spitalfields Market (www.oldspitalfieldsmarket.com, +44 20 7375 2963, Brushfield St, E1 6AA): Fácil de encontrar. A sólo 5 minutos de cualquiera de las dos paradas de metro, Liverpool Street o Aldgate East. Una fusión de lo nuevo y lo viejo de Londres.
+ Visitar
– Columbia Road Flower Market & Shops (www.columbiaroad.info/, +44 20 7613 0876, Columbia Rd, E2 7RG): El mercado tiene lugar todos los domingos, empieza muy temprano, alrededor de las 7.00 de la mañana, pero también cierra temprano, sobre las 13.00 de la tarde. Atrae a mucha gente bohemia de los barrios del East End y a pocos extranjeros. Es uno de los mercados más antiguos ya que existe desde 1869.
– Rich Mix (www.richmix.org.uk, +44 20 7613 7498, 35-47 Bethnal Green Rd, E1 6LA): Cada calle constituye una verdadera aventura. Dejando atrás Brick Lane por Bethnal Green encontramos Rich Mix, un cine café que también cobija un minimercado artesanal los fines de semana.
+ Información
– www.londres.es
www.visitlondon.com
www.forolondres.com

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Fotos: David Iliff (cc) / Palm z (cc) / Ian Carroll (cc)

úsameCreative Commons Nokton Magazine

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