Días en edición limitada

Una tarde mi abuela me comentó que había descubierto una receta mágica, la fórmula que ella consideraba magistral de una especie de crema de whisky muy rica que le ayuda a dormir bien las siestas. Un poco de café, leche condensada, azúcar, un poco de leche y bastante whisky. Lo pones a cocer bien y esperas a que ligue la mezcla, después a que enfríe, y ya está lista para poder beberla. “Hija, una maravilla. Me pongo media copita y me sienta tan bien…” Transmitía ilusión con su hallazgo, pero lo que mi abuela no sabía es que es mejor tomarlo en compañía, a no ser que quieras la siesta automática después, y que esa crema que ella aprendió a hacer no sabe tan bien como la verdadera crema de whisky irlandés que guarda en sus botellas marrones el Baileys.

Un buen café en compañía, con una deliciosa conversación entre amigos, mejora con un toque de licor de color acaramelado. Ahora llegan fechas destacadas en las que las comidas, meriendas y cenas con los que más quieres (o con tus compañeros de oficina y jefes) se fijan en nuestras agendas casi a diario. Siempre se pueden mejorar con un toque distinto, pero, no lo olvides, con moderación, con ligero sabor a chocolate. La sobremesa se puede completar ahora con una edición limitada de la deliciosa crema de licor con una vuelta distinta, el Baileys Chocolat Luxe. Incorpora la presencia de auténtico chocolate belga, uno de los más famosos del mundo, vainilla de Madagascar, perfectamente maridado en un homenaje para los más golosos con el mejor whisky irlandés. El calor de la familia, los amigos y las chimeneas invitan a tomarse los ratos arropado con calma y dedicación. Porque sólo suceden unos pocos días al año, igual que esta versión de la mítica crema del destilado, hay disfrutarlos como la edición limitada que son.

Foto de Vegan Feast Catering (cc)

Contenido patrocinado por Baileys Chocolat Luxe.

úsameCreative Commons Nokton Magazine

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