De Laura Palmer a Dora Lange

 

En tiempo ficticio sólo pasaron seis años desde la muerte de Laura Palmer, en 1989, y la de Dora Lange en 1995. En tiempo real han pasado 25 y aunque siguen atrayendo los crímenes oscuros y las jovencitas con vidas secretas la televisión ha cambiado.

Desde que la cara de esa belleza ochentera que era Laura Palmer asomase entre aquel plástico que cubría su cadáver, Twin Peaks se ha usado como comparativa para definir a otras series que, distando en surrealismo y originalidad, comparten esa atmósfera oscura, el cuerpo sin vida de una joven con grandes secretos y una pareja de dispares detectives. A la audiencia le sigue gustando el género, pero él ha sabido evolucionar.

True Detective es la última que, quizás por falta de otras referencias, se ha comparado con la obra de David Lynch. La serie de HBO ya se ha hecho un merecido hueco en la agenda seriéfila, en ella comparten investigación Martin Hart (Woody Harrelson) y Rust (Matthew McConaughey). El primero adúltero, hombre de familia y católico, el segundo místico, con métodos propios y traumas familiares. Una díscola pareja  que narra a cámara las pesquisas del caso que marcó sus carreras 17 años después. El caso es el de la joven Dora Lange que aparece muerta en un paraje recóndito, atada y con una cornamenta de ciervo. Y que llevará lentamente a los investigadores por un camino de prostitución, bandas callejeras, tenebrosas iglesias y parajes inhóspitos.

Con cinco capítulos emitidos de los ocho que componen su primera temporada ha demostrado que la televisión, y su audiencia, sigue amando las tramas “policiales” que no escatiman en oscuridad. Twin Peaks fue la bisagra que dio paso a la vanguardia televisiva, pero las series continúan hoy con su revolución. Algunas trastocando la narración continua tradicional como es el caso de la propia True Detective, o de American Horror Story, en las que cada temporada será una historia diferente con personajes también diferentes. Cambian el ritmo, los métodos y el modo en que el espectador sigue las ficciones.

“Tele 5 estrena hoy Twin Peaks, espectacular debú de David Lynch en televisión y probablemente la serie que ha despertado más expectación en los últimos años”. Así comenzaba la noticia de El País que informaba sobre la primera emisión en España el 15 de noviembre de 1990. A su emisión le acompañaron programas de debate en los que ya cementaba sus bases una recién nacida Telecinco, Rappel intentó vaticinar el nombre del asesino. Pero este juego de intriga al que solo se prestan los grandes dramas de misterio continua en la actualidad. En Dinamarca el descubrimiento del asesino en la serie Forbrydelsen, en la que se inspira la estadounidense The Killing (que ha sabido recuperar a la audiencia en su tercera temporada), generó un fuerte movimiento de apuestas en internet.

Todo porque si sumas un guion perfectamente pulido, unos cuidados planos y una estética personal a la intriga y las jóvenes muertas el público tiende a volverse un fiel observador. Llámese Laura Palmer (Twin Peaks), Rosie Larson (The Killing) o Dora Lange (True Detective), el nombre estampado en la carpeta de la investigación es solo un pie para sumergirse en tierras lluviosas y olvidadas, en casinos y cabañas escondidas en los bosques, en barras de droga y en vecinos que en ocasiones rozan la cordura.

En el onírico último capítulo de Twin Peaks Laura Palmer decía al agente Cooper “nos veremos en 25 años”, la cita es el 25 de marzo de 2014.

úsameCreative Commons Nokton Magazine

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