Dara Scully o de cómo la fotografía se llenó de un pacto de códigos silenciosos

Dara Scully (algún lugar del Norte, 1989) ha creado su propio mundo, cogiendo elementos de la realidad y colocándolos patas arriba en cualquier bosque en medio de la nada. Su trabajo fotográfico recoge un envolvente y evocador paisaje en el que la naturaleza, los animales y las personas se entremezclan sin saber quién es quién. La fuerza de sus fotografías radica casi siempre en el blanco y negro, ayudando así a crear un marco perfecto y contundente en el que  todo está medido y equilibrado. La narración, algo que aparentemente queda en segundo plano en fotografía, aquí cobra un papel esencial, dando como resultado un universo onírico y lleno de poesía. Hablamos con ella tras su paso por la feria de arte madrileña Room Art fair:

Nokton Magazine: Llevas haciendo fotografías y montajes desde hace varios años, ¿hacia dónde está evolucionando tu trabajo?

D.S: ¿Hacia dónde evoluciona? Quién sabe. Sigo en el bosque como cuando empecé. Quizás no salga nunca, quizás un día me encuentre en otra parte. Sigo descubriendo seres que tienen cosas que contarme, quizás sean ellos los que tiren de mi mano y me lleven a nuevos lugares extraordinarios.

NM: ¿Qué me puedes contar de los personajes de tus historias? ¿Alguno al que le tengas especial cariño?

D.S: Mi corazón es de los niños animales, de ese par de muchachitos que caminan sutilmente por la línea imaginaria que los separa de nosotros los adultos. Me dicen tantas cosas, me recuerdan tanto… Puede que un día decida quedarme con ellos y ya no vuelva

NM: Parece que eres tú la que se encarga de todo en las sesiones, ¿cómo las preparas?

D.S.: Siempre digo que hacer fotos es un viaje, y en cierto modo es así como preparo cada sesión. Siempre hay bolsas que se llenan de cosas que a menudo no necesitas, siempre hay un plan trazado de antemano. E igual que en un viaje, al final las cosas nunca salen como las imaginas. Y eso es lo mejor de todo.

De la serie 'Escaping from the wolves'

De la serie ‘Escaping from the wolves’.

NM: ¿Cómo es que seas tú la protagonista de muchas de tus historias? ¿Es complicado a la hora de preparar las sesiones o todo lo contrario? 

D.S: Es complicado, pero hermoso. Te permite vivir la fotografía, ser esto o aquello, ahora la muchacha que ama al árbol, más tarde un ave herida por el fuego. Eso lo pierdes con los modelos, se lo regalas, pero te queda la espina de no poder vivirlo.

De la serie 'Your branches/my bones'

De la serie ‘Your branches/my bones’.

NM: ¿Qué parte de realidad tiene tu obra? ¿Consideras que vives poco en la “tierra”?

D.S: ¿Cuánto de real hay en un sueño? Supongo que depende de a quién se lo preguntes.

NM: En muchas de tus fotos el proceso de postproducción tiene una carga importante, ¿consideras que sin eso tu obra no sería la misma?

D.S: En mis fotografías el procesado es la llave, sin él la puerta a ese otro mundo permanecería cerrada.  Verías algo, un atisbo al otro lado, pero nada más.

NM: Puede ser que la parte literaria y pictórica de tu trabajo no se conozca tanto aunque ambas se complementen. Cuéntame un poco qué hay de ti en tus textos y dibujos.

D.S: Hace mucho tiempo que no dibujo, pero cuando escribo estoy muy lejos de mis propias palabras. Lo mismo me pasa con la fotografía, lo que soy y lo que hay son cosas muy distintas.

NM: ¿Por qué has fijado la serie Sleeping Beasts en niños? ¿Cómo ha sido trabajar con ellos?

D.S: Sleeping Beasts es un proyecto sobre niños porque no podría haber sido de otra forma. Sólo en ellos duerme la bestia, esa que despierta al llegar a cierta edad, que a veces atisbamos en sus ojos o en sus gestos. Dicen que los niños son inocentes, se habla de su pureza, pero… ¿hasta qué punto pueden serlo si al crecer se convierten en nosotros?

De la serie 'Sleeping beasts'

De la serie ‘Sleeping beasts’.

NM: Los animales tienen un hueco especial y muy importante en todo lo que haces, además de que sin ellos tu trabajo no sería el mismo.

D.S: Nosotros somos animales. Allá en el bosque somos fieras como ellos. Nos creemos libres pero nos atan o nos atamos, somos crueles o vulnerables. Mis muchachas o mis niños juegan con animales, los aman, los hieren, pero en realidad hablan de sí mismos y de los otros. De lo que somos todos para el mundo, ese que permanecerá cuando nos hayamos ido.

NM: Fotografías, libros, películas, escenas, palabras que te hayan marcado y en los que te inspires para crear.

D.S: Ahora mismo, Ceniza en los ojos de Jean Forton. Esa Isabelle tendida sobre la cama, ese lomo de animal que se arquea suavemente. De ahí nacen a veces las ideas, otras tantas de infinitas pequeñas cosas con las que me cruzo. Siempre digo que guardo un pájaro en el pulmón izquierdo y que es él quien me dicta las ideas, pero quién sabe cómo llegan hasta su cabecita. Tendrás que preguntárselo, si quieres saberlo.  

NM: ¿Cómo ha sido pasar por Room art fair este fin de semana?

D.S: Room Art Fair ha sido nervios y temblor. Ha sido la sonrisa cuando alguien hacía fotos a las fotos. Ha sido gente que miraba muy seria y no decía nada, o todo lo contrario, que hablaba por los codos de esto y de lo otro. Muchas cosas buenas o no tan buenas, un par de nombres que me llevo en el bolsillo. Espero que yo también haya acabado en el bolsillo de alguien.

NM: Para terminar, ¿qué le dirías a alguien que no conoce tus fotografías para que se animara a hacerlo?

D.S: Adelante, la puerta está abierta. No olvides quitarte los zapatos.

De la serie 'Your breathe/my love'

De la serie ‘Your breathe/my love’.

Fotografías cedidas por Dara Scully, puedes conocer más sobre ella en su web, Flickr, blog y página de Facebook.

úsameCreative Commons Nokton Magazine

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