La danza que conecta al mundo

dia-danza-nokton-magazine-ok

En su mensaje para el Día Internacional de la Danza Israel Galván (Premio Nacional de Danza 2005) se imagina una especie de efecto dominó de figuras mundiales del baile en el ejercicio de su pasión. Savion Glover, Mikhail Baryshnikov, María Muñoz o Akram Khan ejecutan una danza imposible y preciosa en las palabras del bailarín andaluz, quien termina su discurso dedicándole este 29 de abril a “a una persona cualquiera que en el mundo esté bailando en este justo momento”.

Puede que, de todas las manifestaciones artísticas, el baile sea la más democrática. El baile es un instinto que nace de cada uno por motivos bien distintos: hay quien baila para perder el miedo, por pura necesidad o por placer; bailamos solos en una habitación o ante un auditorio de cientos de personas; y, al bailar, muchos sienten que se han liberado, otros que están desnudos de pies a cabeza y, algunos, que han desaparecido.

Es tal la fuerza de quien quiere bailar que a veces su danza desafía las leyes físicas. Cuando La Niña de los Cupones baila no escucha música porque ella es sorda. Baila al son del silencio y de los recuerdos sonoros de su infancia y pocos son los que, al verla, no se arrancan en olés desde la butaca.

 

“De pequeño, no me gustaba el baile, pero era algo que salía de mí de una forma natural y fácil. Casi instintiva. Con el tiempo me di cuenta que el baile curaba”, dice Galván, artista asociado del Théâtre de la Ville de París y el Mercat de les Flors de Barcelona
, en su mensaje. Debía sentir lo mismo que los protagonistas de Five days to dance cuando Wilfried Van Poppel y Amaya Lubeigt llegaron a su instituto en Donosti y les pidieron que bailaran de la mano con sus compañeros de clase, aquellos que meses antes les habían hecho la vida imposible. El baile como medicina debería prescribirse en todos los colegios.

 

El peor de nuestros errores sería pensar que nosotros no bailamos: “Veo a la gente moviéndose al andar por la calle, al pedir un taxi, al moverse con sus diferentes formas, estilos y deformidades”, continúa en su mensaje por el Día de la Danza el bailarín sevillano; y con sus palabras nos recuerda lo que ya sabíamos: que el baile no es solo una coreografía sobre las tablas de algún teatro, que también vive en la calle, en el metro, en los museos. En el Reina Sofía de Madrid, cada 29 de abril, sorprende a los visitantes en cualquier esquina. Hoy lo volverá hacer con los Asaltos de la Danza, que se celebrarán en la pinacoteca madrileña desde las 12:00 hasta las 16:00h.

 

Además de Madrid, otras ciudades españolas celebrarán hoy el Día Internacional de la Danza, una jornada dedicada al baile en todas sus variantes y estilos. 24 horas para celebrar, como dice Galván, que “razas y religiones y credos políticos, ¡todo se mezcla! , ¡todos pueden bailar juntos! Quizás no agarrados, pero sí unos al lado de los otros”.

Foto (cc): Pat World

úsameCreative Commons Nokton Magazine

Comments

comments