Breaking Bad: Fe-Li-Na, el final de la escapada

 

¡Atención, spoilers a mansalva!

Fe-Li-Na. Hierro, Litio y Sodio. Sangre, Metanfetamina y Lágrimas. Como en todos los finales de una gran serie, las especulaciones de los fans pueden llegar a niveles insospechados de teorías, conspiraciones y análisis de hasta el más mínimo detalle. Breaking Bad ha tenido un final merecido, en concordancia con las cinco temporadas de la serie y con sus personajes.

Felina-Breaking-Bad

Al principio del episodio Walt se dice a sí mismo “Sólo llévame a casa, yo haré el resto” y es que, la dualidad Walter White / Heissenberg ha vivido en el personaje desde que empezó Breaking Bad. Ha sido una lucha de un hombre contra sí mismo. El camino Walter Whiteque ha llevado a Walter a estar donde está ha sido largo y lleno de obstáculos, desde que le diagnosticaran el cáncer hasta convertirse en un capo de la droga, Walt ha pasado por muchas etapas pero, en todo momento, lo ha hecho por él mismo (como bien le confiesa a Skyler cuando va a despedirse). La justificación de decir que lo hace por su familia sólo es una excusa más para seguir creando su propio “imperio” y vemos, que una vez que le arrebatan todo, él solo quiere venganza. En la primera temporada de la serie, nos explican cómo llegó Walt a ser profesor de química en un instituto y no presidente de una importante empresa, y ahí es donde se cimienta Breaking Bad. Walt quiere tener su propio imperio y el cáncer es lo que lo libera para poder conseguirlo. Los últimos años de vida de Walt, han sido quizás los más felices.

Y volvemos a FeLiNa porque, aunque algunas pequeñas cosas estén cogidas con pinzas, la ejecución del episodio ha sido para enmarcarla junto al final de otras series -ya de culto- como Six Feet Under o The Sopranos. En el momento en que Walter inicia su viaje de vuelta (en el que podemos ver escenas de Blood Money) todo empieza a funcionar como un reloj suizo, en la cabeza del protagonista está todo perfectamente hilado para no dejar ningún cabo suelto. 

skyler y walt cocinaCon la aparición en el 5×15 de Elliott y Gretchen Schwartz en televisión empieza su plan de venganza. Vemos como, Walt va a su casa y les deja el dinero del único barril que le dieron Jack, Todd y los demás nazis y les dice que ese dinero tiene que ser para sus hijos; los usa, a su manera, buscando la forma de que  Flynn y Holly tengan el dinero de su padre. Magnífico, por cierto, el hecho de contratar a dos matones para amenzar a la pareja que luego resultan ser los amigos de Jesse, Badger y Skinny Pete, con una inofensivo láser. A partir de aquí empieza el descenso a los infiernos de Walt para despedirse de Skyler y darle las coordenadas de los cuerpos enterrados de Hank y Gommy, pasar por la reunión de todos los martes de Todd y Lydia – hay que hacer mención especial a la escena de la taza, totalmente inesperada– para acabar, por fin, en el lugar donde todo termina.

Los nazis no quieren discutir nada con Walter, y de hecho, quieren que muera, pero Walt que en matar de formas un tanto originales ya está curtido nos sorprende con una súper metralleta que sale del capó de su coche haciendo que mueran todos menos Jesse, él y Todd, del que Jesse puede vengarse estrangulándolo. Sencillamente apoteósico. Jesse, después de lo de Todd sale zumbando de esa horrible situación, sin hacerle un último favor a Walter, dispararle. Walter camina hasta el laboratorio que le habían robado, acaricia la maquinaria y se deja morir en paz en el único sitio donde fue feliz, al lado de su “bebé azul”. Un regalo que a estas alturas ya no se merecía.

Walt muriendo

Fotos: Ursula Coyote / AMC

úsameCreative Commons Nokton Magazine

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