Audiotravellings: viaje sonoro por universos creativos

Audiotravellings: viaje sonoro por universos creativos

Si Audiotravellings tuviese una traducción al castellano, ésta sería algo así como “desplazamiento sonoro”. El mismo que hacen por su discoteca particular cineastas, videoartistas y otros amantes de lo audiovisual desde la web del mismo nombre, que les invita a que elaboren estas personales sesiones de música, disponibles tanto en Spotify como en Mixcloud. Audiotravellings nació en 2011 como parte del blog de cine Extraños en el paraíso, y, como los spin-off también existen en la blogosfera, regresa ahora como un proyecto independiente.

Su responsable, Enrique, explica que siempre tuvo especial cariño a aquella sección del blog, y que, aunque tuvo que cerrar éste por falta de tiempo para actualizarlo, la echaba de menos. “Así que he decidido recuperarla”. Y lo ha hecho con tres nuevas sesiones, que llegan de la mano de Elena López Riera (Pas à Geneve, Pueblo), Pablo Hernando (Berserker, Cabás) y Muerte Horrible (Cuchillo).

Audiotravellings: viaje sonoro por universos creativos

Gracias a los Audiotravellings, es posible descubrir que Montxo Armendáriz escucha a los Dead Kennedys y a The Killers, o que Carlos Vermut no tiene ningún problema en intercalar Los Brincos con Ornella Vanoni y Johann Sebastian Bach. Y así hasta más de cincuenta sesiones para dejarse llevar. Aunque Enrique confiesa no vivir demasiado pendiente de las estadísticas, sí reconoce la existencia “de unos cuantos fieles seguidores, que incluso en el año largo que los Audiotravellings han estado ausentes, pedían que volvieran”.

La idea surgió, nos cuenta, cuando, hace tiempo, se le ocurrió que sería interesante colaborar con gente vinculada al cine contemporáneo español, pero “desde una perspectiva diferente”. “No me apetecía una sección de entrevistas, algo que ya hacen otros medios mucho mejor, sino que me gustaba proponerles algo más lúdico y que a la vez ayudara a conocer mejor a los participantes”, detalla. Los Audiotravellings sirvieron, también, para introducir la música en la revista.

Y, aunque lo hayan hecho sin más pretensión que la de “disfrutar de las sesiones”, los Audiotravellings generan una especie de sinestesia en un mundo, el del audiovisual, en el que algunas veces se relega a la música al papel de mero complemento. Quienes elaboren una sesión de música deben cumplir tres requisitos: elegir la música, claro está, un título, y una imagen que la ilustre. Después, Enrique añade unos pequeños datos biográficos de cada autor para contextualizarlo. “No incorporan mucha más información”, explica; con eso basta para que los oídos y la imaginación echen a volar.

Algunos autores también han incluido textos, imágenes extra y canciones que no forman parte de la sesión principal. Incluso Isaki Lacuesta, recuerda Enrique, llegó a hacer un segundo audiotravelling completo, “tirando la casa por la ventana”. Pero se los toman como algo distendido: “no buscan nada más que disfrutar de esas sesiones de música y eso sí, si eres afín a alguna de las autoras participantes te sirve para descubrir un poco por donde se mueven sus gustos musicales y conocerlas un poco mejor”. Un pequeño paso en el largo camino hacia el lugar donde nace la inspiración.

Foto: Charli Lopez (cc)

 

úsameCreative Commons Nokton Magazine

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